Rama Caída entró en concurso preventivo: deudas, cheques rechazados y antecedentes

La empresa de la localidad mendocina de San Rafael enfrenta una reestructuración. Su historia incluye conflictos de pago y otra sociedad concursada
fábrica de sidras Rama Caída

Puntos importantes

Checkbox Checked Rama Caída solicitó concurso preventivo por crisis de consumo y deudas.
Checkbox Checked La Justicia reorganiza sus obligaciones y activos, incluyendo marcas, para un posible rescate.
Checkbox Checked El caso refleja los desafíos de estacionalidad del mercado de sidras.

Si bien la sidra fue el punto de partida de un negocio familiar que sumó vinos, bebidas frutadas y cerveza, Rama Caída no pudo escapar a la crisis de consumo que está complicando las operaciones y el futuro de una gran cantidad de empresas de este sector.

San Rafael, la sociedad dueña de la marca, enfrenta una reorganización de sus obligaciones ante la Justicia mendocina, tras haber solicitado la apertura de su concurso preventivo después de reconocer su estado de cesación de pagos.

Según la información publicada sobre el procedimiento, la medida fue dispuesta por la jueza Mariela Selvaggio, del Juzgado de Procesos Concursales de la Segunda Circunscripción Judicial de Mendoza, a pedido del presidente de Rama Caída S.A., Marcos Martínez.

El calendario difundido en el edicto que informa sobre la resolución establece el 2 de febrero de 2027 como fecha límite para que los acreedores presenten sus solicitudes de verificación.

La crisis llega de este modo también a una compañía con una trayectoria que combina producción frutícola, elaboración industrial y diversificación comercial pero que también tiene antecedentes judiciales en su historial.

Por ejemplo, mantuvo dificultades salariales documentadas en 2014 y un concurso abierto en 2016 a nombre de Martínez Hnos. S.A., otra sociedad vinculada con el negocio que tenían identidades jurídicas diferentes y un contrato de alquiler entre sí.

Rama Caída: la presión sobre los pagos

A partir de la presentación judicial actual, los registros bancarios difundidos esta semana describen una parte del deterioro financiero de la sociedad.

Según la consulta al Banco Central publicada por el Diario San Rafael, al 3 de noviembre Rama Caída acumulaba 812 cheques rechazados por $2.542.995.088,90, un importe que reúne documentos con situaciones distintas ya que del total, 85 aparecían abonados, por $354.754.002,02 y losotros 727 no registraban pago y representaban $2.188.241.086,88.

En este sentido, la justicia aclara que el concurso preventivo deberá establecer qué créditos se reconocen, por qué importes y con qué privilegios, a partir de la documentación que presenten los acreedores y del análisis de la sindicatura.

Las marcas dentro del patrimonio

La reorganización judicial también alcanza a los activos comerciales desarrollados por la empresa, teniendo en cuenta que el juez de la causa requirió que Rama Caída identifique las marcas que elabora y que forman parte de su patrimonio.

La compañía mantiene en su catálogo institucional una oferta que excede a la sidra con la que construyó su identidad y en el que figuran Sidra Demisec; Rama de Oro; Cepas de Rama Caída; Frutados Fizz; La Salonera y Los Grillos, además de cervezas de las variedades IPA y Stout.

Individualizar esos activos le permite a la justicia precisar los bienes y derechos de la concursada y, en un eventual plan de rescate, poder definir si algunas de esas marcas salen a la venta o se produce una transferencia del control empresario.

Entre las medidas informadas también aparece la conformación de un comité de control con participación de un representante de los trabajadores y que forma parte del seguimiento del procedimiento y del patrimonio involucrado.

La familia detrás del negocio

La historia comercial de Rama Caída está ligada a los hermanos Benigno, Clemente y Juan Martínez quienes llegaron al país en 1949 desde España al distrito sanrafaelino y le dieron comienzo a un proyecto de elaboración de sidra artesanal.

En su sitio institucional, la compañía explica que las primeras producciones utilizaron manzanas de cultivos propios del Valle de Uco y de Rama Caída y agrega que la transformación industrial de la fruta fue la base sobre la que se desarrolló el emprendimiento.

Con los años, la actividad se extendió hacia los vinos y la cerveza como parte de un plan de diversificación que se basó en las tendencias de consumo y el crecimiento de ambos mercados, apoyada en establecimientos ubicados en San Rafael.

Una categoría que busca crecer 

Rama Caída participa del mercado argentino de sidras, una categoría vinculada históricamente con los brindis de Navidad y Año Nuevo y que busca ampliar su consumo durante el resto del calendario.

Según información oficial de la Secretaría de Agricultura, el consumo argentino de sidra alcanzó aproximadamente 45 millones de litros en el 2025, siendo la estacionalidad uno de los principales desafíos comerciales del sector.

El Monitor de Sidra de Alimentos Argentinos identifica la necesidad de extender las ocasiones de consumo y desarrollar productos diferenciados. Entre las respuestas de la industria aparecen las presentaciones en lata, los nuevos sabores y las propuestas de mayor precio.

Ese cambio amplía los frentes de competencia: además de las botellas destinadas a las celebraciones, las empresas ofrecen formatos individuales y variedades para otras ocasiones. 

Entre los principales jugadores aparece CCU Argentina, que se identifica institucionalmente como líder del mercado nacional de sidras. Su portafolio reúne Real, La Victoria y 1888, con propuestas que abarcan productos tradicionales y el segmento premium.

En el caso de la sidra Real, ofrece distintas variedades y presentaciones en botella y lata; La Victoria combina sidra con bebidas como ananá fizz y fresas, mientras que 1888 se destaca por su posicionamiento premium y su elaboración con manzanas del Alto Valle.

Otro actor es Bodegas Cuvillier, de origen familiar, con las marcas Del Valle, 1930 y Pyrus y que también recorre diferentes segmentos: desde líneas tradicionales hasta variedades de pera, rosé y propuestas artesanales.

Sin embargo, existe un dato que obliga a matizar la relación entre las empresas: la tienda de Bodegas Cuvillier también incluye productos Rama Caída, junto con sus otras etiquetas. Esa presencia acredita un canal de comercialización, pero por sí sola no permite afirmar que Cuvillier sea propietaria de Rama Caída S.A., controle la sociedad o haya adquirido la marca.

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