El Gobierno cambia la prioridad para importar autos eléctricos sin arancel
Desde el 2027, la fabricación local y el historial de los importadores ganan peso en un reparto que antes favorecía a los modelos de menor precio
El Gobierno decidió modificar el esquema mediante el cual se reparten los permisos para importar autos eléctricos e híbridos sin arancel.
Se trata de nuevas normas que comenzarán a aplicarse a partir del 2027 y que quedaron plasmadas en la Disposición 451/2026 del Ministerio de Economía que fue publicada en el Boletín Oficial de este viernes 6 de noviembre.
La medida mantiene el cupo de 50.000 vehículos pero cambia los criterios de asignación dejando de lado el precio de venta al público como el principal ordenador del reparto.
Para las terminales, pasan a pesar la producción local y los patentamientos de autos eléctricos´, mientras que para los importadores cuenta el volumen que ya trajeron del exterior o que tienen en trámite.
La disposición también reserva 2.500 unidades para nuevos operadores que se comprometan a instalar puntos de carga.
La cartera que dirige el ministro Luis Caputo justificó el cambio por el crecimiento de la demanda y la mayor disponibilidad de modelos con motorizaciones alternativas.
Según la Disposición, el Gobierno busca sostener el abastecimiento y ampliar la variedad de vehículos disponibles pero se mantiene el cupo en 50.000 unidades y el derecho de importación extrazona sigue en 0% para los vehículos que accedan al régimen.
Cabe recordar que la revisión empezó a fines de octubre con la Resolución 438/2026, que habilitó a Industria a fijar los criterios de cada convocatoria según las condiciones del mercado.
Entre las variables que incorporó figuran los antecedentes de producción e importación, los patentamientos y la inversión en infraestructura de carga, mientras que la disposición conocida durante esta jornada estableció cuánto pesa cada factor y a quién se aplica.
La escala que gana peso
El reparto inicial conserva la división en dos mitades ya que habrá 25.000 plazas para las terminales radicadas en la Argentina y otras 25.000 para los demás importadores y si quedan unidades disponibles en un bloque, podrán asignarse al otro.
Cada terminal participante tendrá una base de 750 vehículos, hasta el límite de lo que haya solicitado y una vez hecha esa asignación, el saldo se distribuirá con una fórmula que da un 65% de peso a la participación de cada firma en la producción nacional y un 35% a su participación en los patentamientos de electrificados.
Para ambos indicadores se tomarán los datos acumulados entre enero de 2024 y octubre de este 2026.
Entre los demás importadores, 15.000 de las 25.000 plazas quedan reservadas para quienes superen las 9.000 unidades importadas o en trámite bajo el régimen.
Los operadores que registren entre 2.000 y 9.000 compartirán 3.000 plazas, mientras que los que hayan alcanzado las 700 unidades y estén por debajo de las 2.000 tendrán otras 1.500.
Para los que estén por debajo de 700 habrá 500 plazas y las 5.000 restantes se destinarán a empresas que se presentan por primera vez.
La norma establece también que cuando varias sociedades integren un mismo grupo económico, sus operaciones se sumarán para definir en qué tramo compiten.
Para el caso de los importadores con adjudicaciones previas se los obliga a acreditar que nacionalizaron o tienen en trámite al menos el 30% de las unidades que recibieron en el conjunto de los llamados anteriores.
Cargadores a cambio de cupo
Una de las nuevas medidas pone el foco en la infraestructura necesaria para que se incremente la cantidad de autos eléctricos que ya circulan por las rutas nacionales.
En este sentido, la norma reserva 2.500 de las 5.000 plazas para nuevos importadores para quienes se comprometan a instalar al menos 20 puntos de carga eléctrica.
Se agrega que en la otra mitad tendrán prioridad las empresas que incorporen tecnologías innovadoras y se aclara que una misma firma puede participar en ambos repartos.
Si los pedidos superan la reserva para infraestructura, las unidades se repartirán en proporción a la cantidad de cargadores que cada empresa se comprometa a instalar.
La Disposición también establece que los puntos de carga deberán estar operativos a más tardar el 31 de enero de 2028, con un informe de un ingeniero matriculado que certifique su funcionamiento.
Al oficializar la importación, la empresa tendrá que constituir una garantía equivalente al arancel que habría pagado por cada vehículo y si incumple el plan, la disposición prevé que se ejecute esa garantía.
Más margen para los eléctricos
La convocatoria aplica también un cambio que el Gobierno aprobó por separado en septiembre y que tiene en cuenta que en los llamados anteriores regía un límite de u$s16 .000 por vehículo en origen.
Luego el Decreto 1128/2026 elevó ese monto a u$s35.000 para los eléctricos puro y a u$s18.000 para los híbridos convencionales y enchufables, mientras que los híbridos leves conservaron el valor de u$s16.000.
Del mismo modo, se deja en claro que las solicitudes podrán presentarse por Trámites a Distancia hasta las 23.59 del 17 de noviembre próximo y se aclara que quienes reciban cupo podrán renunciar a todas o parte de las unidades sin penalidad hasta el 31 de enero de 2027.
Cuando mandaba el precio
El régimen de importación empezó en marzo del 2025 y en ese primer llamado tenían prioridad las empresas que se comprometían a completar antes el trámite aduanero para ingresar los vehículos.
Es decir, si dos postulantes declaraban el mismo mes, quedaba primero quien ofrecía el menor precio de lista.
En el segundo llamado, de junio del mismo año, el Gobierno invirtió el orden y puso el precio de venta por delante de la fecha de ingreso.
Para el cupo anual de 2026, abierto en octubre de 2025, ajustó la cantidad de unidades de cada modelo según su precio frente al promedio ponderado de los postulados.
A partir de esa norma, un modelo ofrecido por debajo de ese promedio podía conseguir más unidades.
Pero en julio pasado, un llamado para redistribuir remanentes volvió a dar prioridad al plazo de ingreso, mientras que con las nuevas reglas que comenzarán a regir a partir del 2027, el precio al público seguirá siendo un dato obligatorio de la solicitud y dejará de ordenar la asignación.
Los nombres de la competencia
Para el cupo de este año, Economía recibió pedidos por más de 160.000 vehículos para 50.000 plazas y la adjudicación inicial abarcó 71 modelos de 32 marcas.
Los importadores obtuvieron 30.720 permisos y las terminales, 19.280, mientras que, entre las terminales, Ford Argentina obtuvo 10.000 permisos para la Territory, más de la mitad de las plazas asignadas al bloque.
Le siguió General Motors, que recibió 4.080 para dos modelos de Chevrolet y Renault, que obtuvo 1.600 para el Arkana.
En el otro bloque, Adachi Motors recibió 4.157 permisos para BAIC y Arcfox; mientras que BYD Auto Argentina obtuvo 3.700 para una cartera que incluyó al Dolphin Mini, el Yuan Pro y el Song Pro.
Por su parte, ZTY Motors consiguió 3.230 para Chery y Great Cars, 2.656 para Great Wall y Haval.
Para ubicar a cada importador en los tramos de 2027, Industria computará las unidades que efectivamente ingresaron o están en trámite bajo el régimen.
Un mercado que crece
En el 2025, la Argentina contabilizaba 79.093 híbridos y eléctricos en circulación, según el relevamiento de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y Promotive.
El dato representa el 0,5% de un parque de 15,8 millones de vehículos, que incluye autos, utilitarios y unidades pesadas.
Entre los 0 km, el segmento creció más rápido si se tiene en cuenta que entre enero y julio pasados se patentaron 48.320 híbridos y eléctricos, según el Ministerio de Economía.
Se trata de un crecimiento del 322% más que en los mismos meses de 2025 y muestra que la participación de este segmento en los patentamientos de ese período pasó del 4,4% al 21,1%.