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Finanzas

Sube el dólar, temen por más inflación: el Banco Central intervino en el mercado para ponerle techo y frenar traslado a precios

Intervención "culposa" del Central alcanzó para frenar al dólar mientras crece el temor por el traslado a precios

No son días fáciles para Sturzenegger. Si deja que la divisa "flote", corre el riesgo de que se dispare y eche más leña al fuego inflacionario. Si sale a ponerle un techo, crecen las dudas sobre qué tan viable es que el precio sea producto del libre juego de oferta y demanda. La opinión de la City

Por Leandro Gabin
06.03.2018 12.12hs Finanzas

En el arranque de la semana, el dólar volvió a ser noticia destacada, como suele serlo cada vez que su cotización recobra un nuevo impulso alcista.

Cuando esto sucede, el mercado comienza a inquietarse y empiezan las especulaciones sobre la actitud que tomarán los funcionarios: ¿dejarán que se escape? ¿O saldrán a frenar la suba interviniendo en el mercado?

Este lunes optó por lo segundo y, con muy poco, el Banco Central pudo controlar una plaza cambiaria que se encaminaba hacia otro récord.

Concretamente, salió a vender u$s30 millones, un "vuelto" teniendo en cuenta los u$s61.706 millones que la entidad tiene en reservas.

Se trató de una cifra chica, pero suficiente como para calmar las aguas. La cotización en el circuito mayorista, donde operan bancos y grandes empresas, tocó un máximo de $20,40, para luego retroceder a $20,17 apenas se notó la intervención explí­cita de Federico Sturzenegger.

En las mesas de dinero creen que hasta acá llegó la velocidad con la que se moví­a el billete.

"Es razonable que traten de freezar al dólar. En enero, hubo mucho pass through en los precios mayoristas", reseña el jefe de uno de los bancos extranjeros que más opera en el mercado cambiario.

Con esta terminologí­a, hace referencia al traslado de la devaluación al resto alos bienes y servicios.

"Se estima que en febrero también golpeó la suba. De hecho, en la última semana del mes, las mediciones privadas de inflación fueron muy malas. En particular en el rubro alimentos", añade.

A modo de advertencia, completa: "Lo único que falta es que las paritarias echen más leña a la hoguera inflacionaria".

Al igual que en la City, en el Gobierno hay preocupación por el traslado del aumento del tipo de cambio al resto de los precios de la economí­a.

Los funcionarios de Hacienda, en un roadshow mediático que se prolongó las últimas semanas, aceptaron que este contagio era posible.

"Hubo impacto, pero nada sorpresivo. La incidencia se dio dentro de los parámetros normales", expresa Luciano Cohan, subsecretario de Programación Macroeconómica en Hacienda.

En su visión, este pass through es distinto al observado en la devaluación de 2015, que fue más virulento.

No obstante, aclara: "la inflación de febrero va a ser mala, por encima del 2%, ya que está muy influenciada por la suba de tarifas".

Cohan, al igual que varios de sus colegas, cree que se trata de un pico del í­ndice mensual y que se están transitando los momentos más difí­ciles, pero que luego va a volver a bajar.

Esta visión también es compartida por las autoridades del Banco Central quienes, por primera vez, se refirieron explí­citamente a la influencia del tipo de cambio sobre el índice de Precios al Consumidor (IPC).

Al hablar de los precios mayoristas de enero, que mostraron un alza del 4,6%, desde la entidad señalaron: "Fueron impulsados por los productos primarios e importados, sobre los que impactaron la suba del dólar y el aumento en los precios internacionales del agro y del petróleo".

¿Terminó el atraso cambiario?
En Casa Rosada creen que la suba del billete verde que se produjo en los primeros dos meses del año ya es la suficiente como para mejorar el tipo de cambio real y, de ese modo, la competitividad.

Basados en esa premisa, consideran que de ahora en más no tendrí­a que moverse al mismo ritmo.

En otras palabras, señalan que buena parte del "trabajo sucio" ya se hizo y que entonces no habrí­a que esperar una devaluación tan marcada.

En este marco, el ejecutivo de la City consultado por iProfesional afirma que al Banco Central la intervención de este lunes "le salió gratis", ya que no tuvo que quebrar tan abiertamente su dogma de no intervención.

Sus dichos son a raí­z de que los funcionarios del Central suelen defender públicamente la polí­tica de dejar "flotar" libremente al dólar. De modo que su intromisión en el mercado puede ser considerada por algunos como una conducta opuesta a ese postulado.

Salvo circunstancias excepcionales, Sturzenegger prefiere correrse y dejar que el "mercado ajuste solo". Y cuando tiene que salir a ponerle el "pecho a las balas", no lo hace en forma tan contundente como solí­an hacerlo otros presidentes de la entidad.

En la visión de algunos operadores de la City, hay una intervención "culposa" que no apunta a adoctrinar al mercado, sino tan sólo a equilibrar oferta y demanda.

Es por eso que esas intervenciones no son muy importantes en magnitud y no producen una corrección cambiaria profunda. Es que el titular del BCRA no creee que haya que direccionar al mercado como sí­ lo hací­a, por ejemplo, Martí­n Redrado.

"Al Central no le hace falta vender 500 millones de dólares de un saque. El sólo hecho de mostrarse en las pantallas ya es señal suficiente como para equilibrar el mercado", señala a iProfesional otro jefe de una mesa bancaria desde su oficina en Puerto Madero.

"A mí­ me hubiera gustado que interviniera de forma distinta, haciendo daño, bajándolo fuerte", completa.

Para este banquero, el problema es la velocidad de la suba y no tanto el precio actual que tocó la divisa.

"Desde diciembre no ha parado de ascender y ya se incrementó 3 pesos desde entonces. Es mucho si no hay un techo claro. Y el único que puede poner ese techo es el Central, por eso hizo bien en intervenir", afirma.

Sturzenegger "midió" al mercado
En los bancos, no quedó tan clara la razón detrás de la venta de dólares oficiales.

Por un lado, destacan que no hubo problemas de liquidez. Es decir, que no habí­a un cuello de botella que el Central tuviera que salir a desagotar para que la plaza siguiera funcionando en forma correcta.

Tampoco se presentó un salto tan grande en la jornada del lunes que pueda ser caratulado como "movimiento disruptivo" (argumento utilizado en reiteradas ocasiones por el vicepresidente segundo del BCRA, Demian Reidel).

¿Entonces? La razón que gana más adeptos es que el Banco Central habrí­a intentado "testear" al mercado y medir cuál es su reacción ante una aparición oficial.

Lo cierto es que no le fue nada mal, ya que con muy pocas municiones doblegó a los compradores de divisas.

¿Cómo ha sido el derrotero de las intervenciones oficiales? Las veces que salió a la cancha fueron contadas. Tal es así­ que:

- Entre 2012 y 2015, intervino el 94% de los dí­as en los que se operó la divisa

- En 2016, en cambio, ese porcentual se redujo al 9%

- En 2017, sólo hizo tres apariciones puntuales.

En relación con esto último, la secuencia fue la siguiente:

- Marzo: hubo dos dí­as de intervención. Compró los dólares obtenidos por la emisión de deuda de la Provincia de Buenos Aires (u$s600 millones)

- Mayo: adquirió u$s1.100 millones en once ruedas consecutivas. Lo hizo en el marco del anuncio de querer acumular reservas hasta un 15% del PBI (proceso interrumpido por la irrupción de la crisis polí­tica en Brasil)

- Julio y agosto: en este caso, se realizaron ventas por cerca de u$s1.800 millones, a raí­z del incremento en la volatilidad que tuvo lugar en los dí­as previos a las PASO del 13 de agosto

Desde ese entonces, el Banco Central no volvió a interrumpir el normal movimiento del dólar. Hasta este lunes, con su simbólica venta de u$s30 millones.

Sí­ hubo una intervención "para-oficial" a inicios de febrero, cuando el mayorista escalaba a $20,28. El Banco Nación, comandado por Javier González Fraga, soltó u$s400 millones para bajar la fiebre dolarizadora.

De cara a lo que pueda ocurrir, es sabido que Sturzenegger no es un entusiasta de intervenir para marcarle la cancha al mercado. Más bien, lo hace por una necesidad polí­tica, no por convicción.

La incógnita es si con tan poco podrá frenar a la plaza cambiara o si, por el contrario, tendrá que salir a soltar municiones más pesadas para que el billete no escale mucho más.

Si, tal como dice Casa Rosada, el billete ya recuperó lo que debí­a y ahora es mejor ponerlo en el freezer, el Central tendrá que ser más activo para que aparezca la oferta de dólares.

Por ahora, con su intervención culposa alcanzó. Habrá que ver cuánto perdurará el efecto.

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