Alberto abre el juego a Cristina, pero se resiste a una conducción colegiada del Gobierno

La tensión en el Frente de Todos continúa. Ahora, el debate pasa por el armado de una mesa de coordinación política que el Presidente rechaza
Por Pablo Sieira
16/05/2022 - 21,20hs
Alberto abre el juego a Cristina, pero se resiste a una conducción colegiada del Gobierno

Distintos actores del Frente de Todos buscan nuevamente apaciguar la dura interna que atraviesa del Gobierno, pero la posible solución que impulsan no es del todo aceptada por el presidente Alberto Fernández, que descarta por el momento el armado de una "mesa nacional" para coordinar al oficialismo y tomar decisiones de manera más colegiada.

Esa herramienta es impulsada por el sector más cercano a la vicepresidenta Cristina Kirchner y también por el tercer socio de la alianza, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. La idea fue también sugerida por el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, uno de los funcionarios más cercanos a Fernández.

"Hace falta mesas, reuniones... los espacios que hagan falta para discutir y para ir ordenando lo que tenemos que ir ordenado por un lado, y poder trabajar sobre una agenda concreta, ordenar mucho de los desafíos que tenemos como coalición de cara a los próximos meses", sostuvo Katopodis este lunes.

El ministro y ex intendente del partido bonaerense de San Martín es uno de los dirigentes que está acercando posiciones con el kirchnerismo para ordenar la pelea interna. En ese contexto, sostuvo que hace falta "contribuir en el debate y en la discusión de ideas" y afirmó: "No estamos para escuchar la opinión de Cristina Kirchner sino para que participe activamente de todas las decisiones con Alberto Fernández".

Katopodis es uno de los funcionarios "albertistas" que busca acercar posiciones y encarrilar la disputa interna

Katopodis también destacó que Fernández "hace suyas" las propuestas del diputado Máximo Kirchner, de Massa y también de la vicepresidenta. En la Casa Rosada dejan trascender que, efectivamente, el Presidente escucha las sugerencias y acepta la discusión en torno a las medidas que va tomando el Gobierno, pero que no quiere por el momento armar una mesa nacional del Frente de Todos.

Alberto Fernández y la resistencia a una conducción colegiada con Cristina

El armado de una mesa política para la alianza oficialista similar a la que funciona en Juntos por el Cambio había sido sugerido en 2020 por el propio Presidente, pero se desactivó luego de la carta pública de Cristina Kirchner post derrota en las elecciones legislativas y las renuncias testimoniales masivas de los funcionarios de La Cámpora.

Massa intentó reflotar ese plan para "institucionalizar" al Frente de Todos, pero Fernández lo mantuvo en suspenso. Entonces, el presidente de Diputados se integró, a través de su esposa, la titular de Aysa, Malena Galmarini, a la mesa provincial que se armó en la estratégica Buenos Aires, encabezada por el gobernador Axel Kicillof, uno de los protegidos de Cristina.

Allí están, además de Kicillof y Galmarini, Máximo Kirchner en su calidad de presidente del PJ bonaerense; el jefe de Gabinete provincial e intendente de Lomas de Zamora en uso de licencia, Martín Insaurralde; la vicegobernadora Verónica Magario y referentes de otros sectores del oficialismo como Kolina y Nuevo Encuentro. Pero nadie en nombre de Alberto Fernández.

Massa, Máximo Kirchner y Kicillof quieren que Fernández convoque a una mesa nacional pero el Presidente lo resiste

Fuentes de la coalición gobernante confirmaron a iProfesional que a pesar de no haber aparecido en las últimas fotos de la mesa provincial, Katopodis "habla y se junta seguido con Insaurralde y con Máximo", y que tiene muy buena relación con Massa.

De esta manera, Alberto Fernández mantiene un contacto indirecto con el kirchnerismo en la provincia de mayor importancia electoral del país, pero sin avalar la creación de un espacio a nivel nacional. El motivo es el temor a que su poder de decisión pueda verse diluido.

Esta resistencia se explica en parte por los embates del kirchnerismo contra la política económica de Guzmán a pesar del respaldo que le reitera el Presidente y por frases como la que pronunció Máximo Kirchner el pasado fin de semana durante un acto en Lanús, donde dijo: "Cuando uno quiere conducir también debe saber obedecer".

La presión del kirchnerismo y el massismo: ¿convencerán a Fernández?

La intención de Máximo Kirchner, Massa y Kicillof es que Fernández replique el modelo de la mesa bonaerense a nivel nacional. En este sentido, fuentes bonaerenses del Frente de Todos no descartan que en los próximos días se oficialice la incorporación de un "albertista" como Katopodis o como su par de Desarrollo Social, Juan Zabaleta.

Fernández no quiere que su poder se diluya en una conducción colegiada con Cristina Kirchner

Ambos dirigentes mantienen buenas relaciones con todos los sectores del frente oficialismo a pesar de las diferencias internasy su eventual incorporación a la mesa provincial sería un fuerte gesto de acercamiento, en medio de la distancia entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner, que no hablan desde la Asamblea Legislativa del 1 de marzo.

Sin embargo, la posibilidad de que se sumen a la mesa provincial no garantiza que Fernández avance en el mismo sentido a nivel nacional. Por el momento, el mandatario prefiere que continúe el "debate de ideas" (como definió Cristina Kirchner a la disputa interna) y tomar aquellas sugerencias en las que haya coincidencia.

Es lo que hizo con el adelanto del aumento del Salario Mínimo Vital y Móvil que planteó Máximo Kirchner y la suba del piso del Impuesto a las Ganancias que le reclamó Massa a Guzmán. Estas dos medidas fueron puestas como ejemplo por Katopodis en su intento por bajar los decibeles de la interna.    

"El debate que estamos dando no me asusta, pero tiene que estar ordenado en función de un objetivo que es consolidar nuestra coalición", afirmó el ministro. Hasta el momento, no hay acuerdo en la forma de "consolidar" la alianza de Gobierno.