Interna sin fin: los nombramientos en puestos clave que pidió Alberto y Cristina tiene frenados en el Senado

Son designaciones propuestas por el Presidente en 2019 y 2020 pero que nunca se trataron. Quiénes son y por qué la vicepresidenta los congeló
06/06/2022 - 13:00hs
Interna sin fin: los nombramientos en puestos clave que pidió Alberto y Cristina tiene frenados en el Senado

Más allá de cualquier gesto, la tensión entre el presidente Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner viene desde el inicio de la gestión y se hizo notar de inmediato en el Senado, donde permanecen congelados desde 2020 los pliegos que envió el mandatario para designar a los responsables de la Procuración General, el Banco Central y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Los nombramientos en esos cargos clave para la política criminal, monetaria y de seguridad son una atribución del Presidente que necesita legalmente acuerdo del Senado. Sin embargo, la propuesta de Daniel Rafecas como jefe de los fiscales, de Miguel Pesce como director del Banco Central y de Cristina Caamaño como titular de la AFI duermen en un cajón de la Cámara alta. Este último ahora quedó sin efecto, por el nombramiento de Agustín Rossi.

Todos los pliegos deben pasar primero por la Comisión de Acuerdos que, desde la llegada del Frente de Todos al Gobierno, es encabezada por la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti, quien responde directamente a las órdenes de la presidenta del Senado. El único que estuvo cerca de tratarse en ese cuerpo fue el de Caamaño el año pasado, pero se suspendió y allí quedó.

Así, la derrota electoral del oficialismo en 2021 y la discusión por el acuerdo con el FMI dejaron al descubierto una puja interna que ya existía. Con la alta exposición que tiene hoy la interna entre el Presidente y su vice nada indica que esos nombramientos puedan avanzar ahora. Distintas fuentes del Senado confirmaron a iProfesional que por el momento los pliegos no figuran en la agenda.

Como presidenta del Senado, Cristina Kirchner tiene fuerte injerencia sobre la agenda de temas a tratar

La excepción podría darse con la AFI, a partir de la decisión de Fernández de dar por finalizada la intervención de Caamaño y nombrar en su lugar al ex ministro de Defensa Agustín Rossi. Su pliego deberá ser enviado al Senado y ahí definirá Cristina Kirchner si habilita el tratamiento o lo pone en el freezer junto con los demás.

Banco Central: ¿por qué Cristina frenó el pedido de Alberto Fernández?

Miguel Pesce asumió como presidente del Banco Central en diciembre de 2019 y desde entonces ejerce su tarea "en comisión", es decir, sin tener el acuerdo del Senado. Las razones para mantenerlo en esa condición que lo deja (como suele decirse) "a tiro de decreto" son tanto políticas como económicas.

"No debería ser habitual, claramente muchos lo leen es un gesto político", deslizó a iProfesional una fuente que conoce la vida interna de la máxima autoridad monetaria. En efecto, actualmente Cristina Kirchner es muy crítica del manejo de Pesce en el Banco Central por la frágil situación de las reservas.

Sin embargo, hay razones económicas que entienden y hasta comparten tanto oficialistas y como opositores. Al tener acuerdo del Senado, el presidente del Banco Central queda fijo en el cargo por seis años, un mandato que excede al del Presidente de la Nación, por lo que puede trascender a un eventual cambio de signo político en el Gobierno nacional.

Miguel Pesce preside el Banco Central "en comisión" desde 2019 porque el Senado nunca le dio el aval

Un legislador opositor consultado por este medio reflexionó: "Si el Banco Central fuera realmente independiente sería una cosa, pero con crisis económica y despelotes constantes con el peso y el dólar, ningún gobierno quiere tener atornillado al director del Central". De hecho, a modo de ejemplo, recordó que durante la gestión de Mauricio Macri Federico Sturzenegger consiguió aval del Senado un año después de entrar al cargo pero el resto del directorio quedó en comisión.

Nombramieno en la AFI: ¿qué ocurrirá con Rossi? 

Ni bien asumió el 10 de diciembre de 2019 Alberto Fernández decretó la intervención de la Agencia de Inteligencia, en medio de las críticas y denuncias que el kirchnerismo llevó adelante contra la administración macrista por presunto "espionaje ilegal". La interventora designada fue Caamaño, fiscal y miembro de "Justicia Legítima", el think tank judicial aliado a Cristina Kirchner.

A mediados de 2020 el Presidente envió el pliego de Caamaño al Senado para finalizar con la intervención y designarla oficialmente como directora de la AFI, dado que la Ley de Inteligencia Nacional establece que la Cámara alta tiene que dar su acuerdo a ese nombramiento. A diferencia de lo que ocurre con el procurador general, no requiere de una mayoría de dos tercios.

Sin embargo, la designación nunca ocurrió. El año pasado la Comisión de Acuerdos fue convocada con la idea de tratar el pliego de Caamaño pero la reunión se suspendió sin fecha. Fernández debió prorrogar cuatro veces la intervención de la AFI. La última, vence el 6 de junio próximo.

La llegada de Rossi a la AFI abre un interrogante sobre si el Senado aprobará su nombramiento

En ese contexto, Fernández decidió dar por terminada la intervención de Caamaño y nombrar al frente de la Inteligencia a Rossi, quien luego de dejar el Ministerio de Defensa el año pasado para ser candidato a senador por Santa Fe y enfrentar a la lista que habían armado Cristina Kirchner y el gobernador Omar Perotti volvió a acercarse al Presidente para respaldarlo en medio de la interna oficialista.

La vuelta de Rossi -quien además tiene influencia sobre el jefe del bloque oficialista de Diputados, Germán Martínez- era motivo de versiones desde hace varios meses y ahora se concretó, con la AFI como destino. Fernández deberá enviar su pliego al Senado. Fuentes parlamentarias indicaron a iProfesional que recién cuando ingrese el pedido del Presidente se sabrá si correrá o no la misma suerte que tuvo el de Caamaño.

Rafecas, el caso emblemático de la interna oficialista

Alberto Fernández propuso Rafecas como procurador general a fines de 2019, poco después de asumir la Presidencia, y envió su pliego al Senado en marzo de de 2020. La resistencia de Cristina Kirchner a trabajar por el aval del Senado se hizo sentir desde el inicio y se mantiene inalterable.

El primer argumento del kirchnerismo en la Cámara alta fue que la designación del procurador general requiere de una mayoría de dos tercios, por lo que era necesario el acompañamiento de al menos una parte de Juntos por el Cambio, que rechazó la figura de Rafecas. Sin embargo, la Comisión de Acuerdos nunca abrió siquiera el debate como para presionar a la oposición.

La propuesta de Rafecas para la Procuración y la negativa del kirchnerismo fue la primera muestra de la interna

Con el correr del tiempo, el bloque de senadores del Frente de Todos mostró las cartas al impulsar un proyecto para modificar el Ministerio Público Fiscal con dos objetivos centrales: bajar el requerimiento de dos tercios a mayoría absoluta y desplazar al procurador interino, Eduardo Casal, a quien acusan de formar parte de la "mesa judicial" del macrismo para "perseguir" al kirchnerismo.

Rafecas advirtió que no estaba dispuesto a asumir si se modificaba la Ley de Ministerio Público Fiscal y el senador Oscar Parrilli, otro de los colaboradores estrechos de la vicepresidenta, dejó en claro el desafío a la propuesta de Alberto Fernández y al propio Rafecas: "No vamos a dejar de sancionar una ley por la opinión de un juez o de la oposición".

De esta manera, el kirchnerismo le cerró la puerta a la designación de Rafecas que, según indican diversas fuentes del Senado, nunca fue del agrado de Cristina Kirchner. La resistencia llegó a tal punto que Juntos por el Cambio se comprometió públicamente a votar el nombramiento de Rafecas si el kirchnerismo dejaba de lado la reforma del Ministerio Público Fiscal. Pero nada cambió.