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Cristina Kirchner, en "modo candidata": la estrategia para volver a liderar al peronismo

La vicepresidenta se desentiende del Gobierno y reivindica su anterior gestión. Señales al peronismo y el intento por aislar a la UCR del PRO
Por Pablo Sieira
17/11/2022 - 21:12hs
Cristina Kirchner, en "modo candidata": la estrategia para volver a liderar al peronismo

En el acto que encabezó en La Plata la vicepresidenta Cristina Kirchner empezó a satisfacer la expectativa sobre su eventual candidatura presidencial. "Todo en su medida y armoniosamente", respondió ante el clamor de su militancia, para finalmente arengar a los militantes y dirigentes presentes con que el peronismo puede "volver" a gobernar, con una revalorización de su anterior gestión.

Con solo dos frases Cristina Kirchner ya empezó a jugar para las elecciones de 2023. No necesitó confirmar que será candidata sino simplemente avivar un poco más la expectativa de los miles de militantes que se concentraron en el Estadio "Diego Armando Maradona" y también la de los dirigentes, entre quienes no había solo kirchneristas de pura cepa.

El acto fue en sí mismo una demostración de fuerza para el peronismo. Cuidado hasta el más mínimo detalle, desde la organización hasta la transmisión por streaming, las cámaras la enfocaron cuando subía sola al escenario mientras la "hinchada" coreaba el Himno Nacional. Desde allí, también sola, casi no hizo referencia al Gobierno pero sí reivindicó sus presidencias entre 2007 y 2015.

"Podemos volver a hacer esa Argentina porque ya la hicimos, la gente tiene que decidir si quiere volver a ser esa Argentina porque ya la tuvieron", arengó la dirigente al final de un discurso en el que, luego de hacer alusiones envenenadas al PRO y enviar más de un guiño a la UCR, afirmó que el objetivo de sectores a los que definió como "violentos" es "suprimir al peronismo".

Los organizadores del acto desplegaron una escenificación de "liderazgo" en toda regla, que luego la vicepresidenta llenó con un discurso que fue seguido y aplaudido no solo por La Cámpora, sino también por intendentes de todo el espectro del Frente de Todos y agrupaciones que hasta ahora estaban lejos del kirchnerismo, como el Movimiento Evita y Somos Barrios de Pie.

Cristina Kirchner en "modo candidata": el llamado al peronismo

Entre el renovado "operativo clamor" de la militancia que colmó el estadio y la puesta en escena, Cristina Kirchner envió al peronismo el mensaje de que en el Frente de Todos ella es la única con capital electoral para liderar el armado político de 2023.

La vicepresidenta arengó a su militancia con que pueden "volver" a gobernar y alimentó el pedido de una candidatura

Si bien la expectativa sobre si será o no candidata le sirve por sí sola para ocupar la centralidad y ubicarse como gran electora de las candidaturas del año próximo, valoró al peronismo (con el cual siempre tuvo una relación ambivalente) como una fuerza democrática en un contexto político en el que, según ella, "la gran construcción democrática" lograda en 1983 "se quebró" el 1 de septiembre, cuando intentaron matarla.

Al dejar bastante clara su idea de que detrás del atentado habría nexos con el PRO, al hacer alusión nuevamente al diputado Gerardo Milman y un proyecto de ley presentado días antes del hecho, sostuvo que el objetivo del ataque fue "el de siempre: suprimir al peronismo". En resumen, hizo un llamado de unidad detrás de lo que ella representa para enfrentar a Juntos por el Cambio, pero especialmente al PRO.

Por otro lado, contrastó hechos de su gestión anterior con las propuestas que ahora se escuchan en ese partido y entre los libertarios de Javier Milei. La vicepresidenta remarco que hablan de "volver a privatizar Aerolíneas Argentinas" y "las jubilaciones" pero "dicen que son lo nuevo", y agregó: "Acá lo único nuevo que hay somos nosotros, los que cambiamos la Argentina después de la crisis de 2001 fuimos nosotros".

El "tema seguridad": ¿discurso de campaña?

En esa reivindicación de su gestión empezó a darle carnadura a la posibilidad de volver a lanzarse a una candidatura, pero la señal más llamativa fue que, además, incorporó el "tema seguridad" en su discurso, algo poco habitual en ella. Este tópico es uno de los más importantes para el electorado de la provincia de Buenos Aires, donde el kirchnerismo hace su principal apuesta.

"Hay que terminar con debates absurdos porque la Argentina tiene una deuda en esa materia. Ningún partido político lo ha podido solucionar, terminemos con ese debate berreta de los garantistas por un lado y la mano dura por el otro", afirmó al tiempo que pidió "olvidarse de los partidos políticos" y discutir sobre seguridad "por las víctimas".

En ese marco, recordó que durante su gobierno se desplegaron "miles de gendarmes en el conurbano bonaerense con el Operativo Centinela" y agregó: "No entiendo por qué no hacemos lo mismo, desplegar miles de Gendarmes en el conurbano bonaerense en vez de tenerlos en la Patagonia haciendo quién sabe qué".

La vicperesidenta reivindicó su pasada gestión y sorprendió al hablar de seguridad, un tema clave en la Provincia

Hay allí un doble mensaje. Por un lado, Cristina Kirchner empezó a hablar de una cuestión que preocupa al principal distrito electoral del país y a la que siempre el kirchnerismo fue esquivo. Por el otro, puede leerse una crítica al ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, quien no está hoy en los mejores términos con el cristinismo y es cuestionado desde el atentado contra la vicepresidenta.

Cristina Kirchner contra el PRO: ¿guiño a la UCR?

La vicepresidenta pareció enfocada en criticar al PRO y a los libertarios más que al resto de la oposición. Más allá de ser la clásica selección del rival, en el kirchnerismo no les pasa desapercibido que el discurso "duro" como el de la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, y el libertario Milei, empiezan a convencer al electorado más joven y crecen en las encuestas.

Pero además, Cristina Kirchner utilizó ese contexto para enviar un guiño a los sectores de la oposición que más cortocircuitos tienen con el PRO, como ocurre con buena parte de la UCR. Al inicio de su discurso, la dirigente calificó al primer gobierno radical, el de Hipólito Yrigoyen, como "nacional y popular".

En paralelo, rescató el "acuerdo democrático" que se logró cuando Raúl Alfonsín llegó al gobierno en 1983 y, al llamar a reconstruirlo tras la "ruptura" que para ella significó el atentado en su contra, lanzó: "Es obligación de toda las fuerzas políticas de la Argentina volver a reconstruirlo separando a los violentos al lenguaje del odio, al que quiere que el otro se muera por pensar diferente".

Esa expresión, acompañada por su alusión a un supuesto vínculo entre el atentado en su contra y un sector del PRO, permitieron vislumbrar un intento de Cristina Kirchner por separar (al menos en el discurso) al radicalismo de sus socios electorales. 

Más allá de que actualmente eso es impensable en la UCR fue un gesto elocuente por parte de la vicepresidenta, que intentó señalarle a sus seguidores quién es para ella el verdadero rival a vencer en 2023, mientras juega con la expectativa de que, dentro del peronismo, la única que podría lograr eso sería ella.