La encuesta que hicieron entre productores rurales sobre las elecciones y que enciende una luz amarilla para Milei
Una nueva edición del Ag Barometer Austral, elaborada por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, muestra un campo que atraviesa un momento de cautela y moderación. Aunque el nivel de confianza de los productores se mantiene en terreno positivo, la tendencia descendente observada desde fines de 2024 se profundiza.
Según este estudio, el índice general pasó de 127 a 124 puntos entre julio-agosto y septiembre-octubre de 2025, lo que representa una baja del 2,4%.
Si se compara con el mismo período del año pasado, la caída es más pronunciada, del 6% interanual, y se explica sobre todo por el deterioro en las condiciones presentes, que descendieron un 17% respecto de 2024 (87 contra 105 puntos).
Encuesta revela qué espera el campo para las elecciones legislativas
La encuesta, realizada entre productores con un valor bruto de producción anual superior a los 200.000 dólares, revela un panorama político dividido pero atravesado por la preocupación.
El 47% cree que Javier Milei y La Libertad Avanza podrían revertir el resultado electoral adverso del mes pasado, aunque esa expectativa convive con un amplio temor al regreso de un liderazgo populista, manifestado por el 86% de los 406 productores consultados. Como contrapartida, un 53% prevé que LLA no podrá revertir los flojos resultados.
Los investigadores de la Universidad Austral destacan que la confianza del sector sigue apoyada más en las expectativas futuras que en la situación actual. Sin embargo, el clima general es de precaución ante la incertidumbre política y económica, en un contexto de alta tasa de interés, bajo nivel de inversión y elecciones legislativas decisivas para el Gobierno.
Uno de los datos más llamativos del relevamiento es la fuerte retracción en las expectativas de inversión. El índice que mide la disposición de los productores a destinar recursos a activos fijos como maquinaria, instalaciones o vientres bovinos, cayó 59% desde fines de 2024, pasando de 94 a 64 puntos.
En septiembre de 2025, un 68% de los productores considera que no es un buen momento para invertir, frente al 53% que opinaba lo mismo un año atrás. Este indicador se ubica por debajo del umbral de 100 puntos, que marca el punto de equilibrio entre percepciones positivas y negativas.
El informe atribuye esta contracción a factores macroeconómicos: la suba de tasas de interés, utilizada por el Gobierno para sostener la estabilidad cambiaria y contener la inflación, afecta el financiamiento y desalienta nuevos proyectos productivos. A esto se suman dudas sobre la sostenibilidad del tipo de cambio y la incertidumbre propia de un año electoral.
"La economía experimenta una franca desaceleración en sus proyecciones de crecimiento", señala el documento, que advierte que el menor nivel de inversión no solo impacta en la actividad del corto plazo, sino también en la productividad y competitividad de mediano plazo.
Elecciones legislativas: prueba de fuego para el Gobierno
El relevamiento se realizó en medio de la cuenta regresiva hacia las elecciones legislativas del 26 de octubre, que serán clave para definir el rumbo económico en la segunda mitad del mandato de Javier Milei.
Según el Ag Barometer, un 47% de los productores cree que La Libertad Avanza podría revertir a nivel nacional la derrota sufrida en la provincia de Buenos Aires, mientras que un 53% considera que eso no ocurrirá. Entre quienes confían en una recuperación, predominan las expectativas de que el "interior empuje" y que "la gente no quiera volver a lo de antes".
En cambio, quienes dudan de un repunte mencionan el desgaste político, la falta de acuerdos y la pérdida de credibilidad. En ambos casos, el campo percibe que el resultado electoral será determinante para el futuro de las políticas económicas.
El informe advierte que el Gobierno necesita un buen resultado que le permita fortalecer su representación en el Congreso, condición necesaria para avanzar con las reformas estructurales que prometió -como la reducción del "costo argentino" y la mejora de la competitividad- sin recurrir a nuevas devaluaciones.
Temor a un regreso del peronismo
Más allá de las elecciones de este año, el informe revela una preocupación estructural de largo plazo: el 84% de los productores teme que en 2027 pueda triunfar un candidato de perfil populista, similar a los gobiernos de 2011 o 2019, luego del amplio triunfo electoral de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.
Las principales razones de esa inquietud son conocidas por el sector: el temor a nuevas trabas a las exportaciones agropecuarias (73%), el riesgo de regreso al déficit fiscal con emisión monetaria (69%), la vuelta de los controles cambiarios y las brechas (66%), y la posibilidad de mantener o aumentar las retenciones (32%).
El documento subraya que estas preocupaciones surgen "aun cuando faltan más de dos años para las presidenciales", y reflejan la memoria de experiencias recientes en las que políticas intervencionistas afectaron la rentabilidad y previsibilidad del negocio agropecuario.
En contraste, los productores valoran positivamente la liberación parcial del mercado cambiario y la reducción de la brecha entre tipos de dólar, así como el compromiso oficial de eliminar gradualmente las retenciones "cuando la situación fiscal lo permita".
Rentabilidad ganadera en niveles altos
Pese al clima de incertidumbre política y financiera, la ganadería aparece como uno de los pocos sectores con señales positivas. El 89% de los productores califica como buena o muy buena la rentabilidad esperada para la cría en los próximos 12 meses, y el 82% opina lo mismo sobre la recría, primeros eslabones de la cadena productiva cárnica.
La segunda etapa de la producción tampoco escapa a eso, más allá de bajones coyunturales. También la invernada a pasto presenta márgenes favorables (81%), aunque la rentabilidad proyectada cae en la terminación con grano (54%) y en los feedlots de hotelería (41%).
Según el Ag Barometer, esta tendencia se explica por los altos precios de la hacienda impulsados por una fuerte demanda internacional y una oferta interna limitada, con un stock vacuno en retroceso.
En el plano agrícola, las expectativas también son moderadamente positivas: la Bolsa de Cereales prevé un aumento del 8,9% en la producción total para la campaña 2025/26, con 142,6 millones de toneladas, una de las más altas de la historia.
El campo, entre la prudencia y el optimismo moderado
El panorama general del Ag Barometer Austral confirma que el campo argentino sigue siendo un termómetro sensible de la economía. Aunque la confianza todavía se mantiene en terreno positivo, el deterioro gradual desde 2024 refleja un ánimo prudente, condicionado por el contexto político y las variables macroeconómicas.
La conclusión de la Universidad Austral es que el agro mantiene buenas perspectivas productivas y de rentabilidad, especialmente en ganadería, pero el clima de negocios continúa "en pausa" a la espera de señales claras sobre el rumbo político y la estabilidad económica.
En palabras del informe, "todas las miradas están puestas en el resultado de las elecciones legislativas, que serán un test importante para el Gobierno y la continuidad de sus políticas de equilibrio fiscal".