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ALERTA

Un nuevo funcionario controlará la obra pública de Milei y un empresario saldrá beneficiado

La "puerta giratoria" no deja de funcionar en Economía. Se fue "el fantasma", Martín Maccarone, de la oficina y llega un ex AUSA
16/01/2026 - 15:34hs
Nuevo funcionario controlará la obra pública de Milei

El fenómeno de "la puerta giratoria", de encumbrados funcionarios que alternan sus actividades profesionales entre el sector privado y el público, que tuvo su auge durante la presidencia de Mauricio Macri, parece retornar con fuerza a la administración de Javier Milei en el área que conduce su ministro de Economía, Luis Caputo.

No por sabido es increíble cómo importantes ejecutivos y dueños de empresas dejan su actividad privada para acceder a un cargo público y regresan al mundo privado con conocimientos y contactos que antes de ingresar al denostado Estado no tenían.

Obra Pública: nuevo funcionario y un empresario beneficiado

La cuestión, investigada y analizada en varios papers de ciencias políticas, ofrece un nuevo capítulo de verano con la salida silenciosa, casi inmaterial, como corresponde a un fantasma, apodo con el que se conoció a Martín Maccarone en el Palacio de Hacienda por haber dirigido la oficina de obras públicas sin nunca ser nombrado.

Finalmente, parece que Luis Caputo decidió ordenar esa función muy apetecida por el empresariado local desde el retorno de la democracia en 1983, y caerá en las manos de un exejecutivo de AUSA con sólidos lazos con el empresario, Nicolás "Nicky" Caputo. Un nombre que resuena con eco de la administración Macri, pero que empieza a corporizarse en la de Javier Milei.

Según se lee en el Boletín Oficial, Carlos María Frugoni es el nuevo secretario de Coordinación de Infraestructura y reemplaza, en el papel, a Maccarone, el hombre que manejó todo el 2025, la crucial secretaría de Infraestructura, sin haber sido nombrado oficialmente.

El nuevo funcionario trabajó con Macri y, hasta marzo de 2025, presidió AUSA, que controla y regula el funcionamiento de las autopistas porteñas. Se trata de otro caso de un adherente político que cambia de camiseta. Pasó del amarillo del PRO, donde acompañó las gestiones de Horacio Rodríguez Larreta, a teñirse de violeta acorde a los tiempos políticos que corren.

Frugoni no es un desconocido para Macri y la extensa familia Caputo. Después de todo, se trata de un exalumno del Newman, donde estudiaron Macri y su "amigo del alma", Nicky Caputo.

Frugoni llega a la Secretaría de Obras Públicas, casi un tema tabú para el presidente libertario, destructor del Estado, que viene de expresar al semanario The Economist: "Saquemos al Estado del camino", después de haber sido nombrado al frente de la Agencia de Control de Concesiones y Servicios Públicos de Transporte, el organismo que absorbió la ex CNRT y también las concesiones de rutas nacionales.

Llegó merced al acuerdo político entre el PRO y La Libertad Avanza de octubre pasado.

Sea como fuere, los contactos del Newman siempre dieron sus frutos. El arquitecto Frugoni fue coordinador de obras en AUSA durante el gobierno de Cambiemos y en 2016 fue parte vital para adjudicar el Paseo del Bajo en la Ciudad de Buenos Aires, donde resultó adjudicada la empresa constructora de Ángelo Calcaterra.

El arquitecto entró a la política de la mano del PRO en 2008, como coordinador de obras en AUSA.

En 2016 fue nombrado presidente y debutó con la controvertida adjudicación del Paseo del Bajo, donde resultó favorecida la constructora de Ángelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri, hijo de María Pía Macri, hermana menor del patriarca Franco, que fue acusado, junto a varios empresarios más, en el expediente por la megacausa de los Cuadernos de la Corrupción por los fiscales Carlos Stornelli y Carlos Rívolo, que dejó al descubierto la trama corrupta durante los gobiernos kirchneristas con las obras públicas que nunca se hicieron o se realizaron a medias.

En 2024, versiones periodísticas señalaron que Frugoni, desde AUSA, concesionó un terreno top de 5 mil metros cuadrados por u$s2.000 por mes hasta el 2049. La favorecida fue la empresa Mechp, vinculada a uno de los hijos de Nicky Caputo. Por un canon accesible, se explotó un polideportivo con canchas de fútbol 5 y de pádel en uno de los barrios más cotizados de Buenos Aires, a metros del museo Malba.

La "puerta giratoria" toma envión en la gestión de Javier Milei

El "fantasma" Maccarone es bien conocido en la función pública, tanto en el Gobierno de la Ciudad, como en el nacional. Tras estar sentado en el comité evaluador de los proyectos que podrían encuadrarse dentro del RIGI (régimen de incentivo para las grandes inversiones), se retiró de esta función con pocos proyectos aprobados, al igual que lo hiciera, recientemente, Juan Pazo, que además condujo ARCA hasta su retorno al sector privado. 

En el caso de Maccarone, se trata de un alfíl de Luis Caputo y Santiago Bausili, con pasado en la consultora ANKER, cerrada cuando el ministro de economía y el presidente del Banco Central, accedieron a la función pública.

Pero ese gesto, ordenado por ley y éticamente correcto, no impide que algunos de sus asociados vayan del sector público al privado como si nada sucediera o como si se tratara de genios iluminados imprescindibles para administrar la cosa pública.

El ingeniero industrial Maccarone es un ejemplo cabal de un profesional de la puerta giratoria. Fue uno de los constructores del Paseo Gigena en el barrio de Palermo, a metros del Hipódromodonde se vende el metro cuadrado más caro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). 

O sea, un importante referente del sector de la construcción del ámbito privado que decidió ir a trabajar al "sufrido" sector público, que es víctima de una motosierra inclemente manipulada por sus propios jefes. 

La llamada "puerta giratoria" suele funcionar en un solo sentido. Un funcionario ingresa al sector público, facilita todo tipo de contratos en el sector público a favor de un tercero o de una empresa, deja el gobierno donde tuvo la lapicera y retorna al sector privado, contratado, usualmente, por aquellos a los que benefició durante su gestión.

En Argentina existe el decoro normativo, por el cual los funcionarios salientes están obligados a un año "sabático" antes de ser fichados por una empresa privada del sector económico en el que se desempeñaban cuando debían defender los intereses de los ciudadanos.

En el caso de Maccarone, se trata de una puerta giratoria que va del sector privado al público, para, muy probablemente, utilizarla en el futuro próximo y retornar al mundo de los negocios.

Maccarone se despidió del sector privado con el Paseo Gigena, y lo hizo luego de que el Gobierno de la Ciudad accediera a la polémica concesión para los empresarios inversores de la Ola. El ejecutivo porteño de Jorge Macri no le cobrará durante 8 años el canon a la concesionaria del Paseo Gigena.