• 30/1/2026
ALERTA

Trump pone la mira en la flota pesquera china, que depreda a metros del mar argentino

China tiene su propia armada invencible, su flota pesquera. En una semana, el Congreso estadounidense alertó por la situación y Argentina respondió
30/01/2026 - 17:05hs
Barcos chinos china pesca ilegal

La "guerra comercial fría" entre China y los Estados Unidos se libra en todos los escenarios mundiales, pero el foco de atención está puesto en Latinoamérica, donde la presencia de capitales asiáticos no hizo más que crecer en los últimos veinte años hasta que despertó el gigante del norte, bajo la administración de Donald Trump, que ha decidido poner orden en lo que considera su "patio trasero".

En ese contexto, hay una zona muy caliente. El "Agujero Azul" de Argentina (lo que conocemos como milla 201), donde flotas masivas asiáticas, no solo de China, operan justo fuera de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de la Argentina, afectando poblaciones incalculables de calamar.

Donald Trump, en alerta por pesqueros chinos

Este agujero azul fue material de análisis del Congreso de los Estados Unidos, cuyos representantes advirtieron que "la flota china de pesca de aguas distantes, distant-water fishing- (DWF), se ha convertido en una herramienta estratégica de proyección de poder, con graves consecuencias para la seguridad nacional, la economía global, los derechos humanos y el medioambiente, especialmente en América Latina, donde se identifican ‘zonas críticas" como en las cercanías del mar austral argentino.

El documento fechado en enero de este año sostiene que China ha integrado su flota pesquera dentro de una estrategia geopolítica de largo plazo orientada a expandir su influencia marítima, asegurar recursos alimentarios y dominar las cadenas globales de suministro de productos del mar, según reportó el sitio especializado partedepesca.com.ar

La administración republicana de Donald Trump tomó este dossier con mucho interés porque entiende que China controla una flota de entre 2.000 y 16.000 embarcaciones, dependiendo de si se incluyen buques con banderas extranjeras y naves asociadas a milicias marítimas. En conjunto, estas embarcaciones representan aproximadamente el 44 % del esfuerzo pesquero mundial, una proporción sin precedentes para una sola nación.

La respuesta de la Argentina de Milei fue inmediata. Autorizó que un moderno buque de investigación realice tareas de relevamiento científico en el mar argentino, a pedido de la Embajada de ese país en Buenos Aires.

Rápidamente, el Consejo Federal Pesquero (CFP), máximo organismo interjurisdiccional de Argentina encargado de definir la política pesquera nacional y regular la pesca marítima, informó al Ministerio de Relaciones Exteriores que conduce el Canciller, Pablo Quirno, que "no presenta objeciones" para que el buque Roger Revelle, de bandera de Estado Unidos, desarrolle actividades de investigación científica marina en aguas jurisdiccionales nacionales a partir del 5 marzo de 2026.

Se trata de una nave hipersofisticada que navega por todo el mundo como parte de la Flota de Investigación Académica de EE.UU. Su presencia en aguas nacionales coincide con la máxima preocupación existente en Washington por el despliegue de las flotas de China a escasos metros de la zona económica exclusiva del país que segun muchos analistas está depredando las proteínas que provee el mar austral en beneficio de unas pocas naciones asiáticas.

La armada invencible de China pesca en Argentina

El interés por el mar austral atlántico tiene su correlato en las aguas del Pacífico por lo que la denunciada depredación que está llevando adelante el gobierno de la República Popular preocupa a todos el continente americano.

Detrás de la benevolencia con la que la administración de Xi Jinping deja actuar a los capitanes de su marina mercante, que suelen realizar masivas excursiones depredatorias de los recursos ictícolas de terceras naciones como la Argentina, se esconde la peligrosa idea de poseer gran parte de los océanos del mundo por la denominada estrategia de posesión adversa.

Esta advertencia fue lanzada recientemente por el Dr. Ian Ralby, fundador y CEO de Consilium, una consultora especializada en política internacional y seguridad marítima, que en un reporte de su compañía advirtió que "…la doctrina de la posesión adversa en realidad no existe en el derecho marítimo. Es un concepto de la ley de propiedad angloamericana, a veces se lo conoce como "derechos de ocupantes ilegales" y permite que una persona obtenga el título legal y legítimo de bienes inmuebles simplemente ocupando esa propiedad durante un período prolongado sin el permiso del propietario real".

Pues bien, a juzgar por los recientes informes de los movimientos de la enorme "armada pesquera" de China que recorre grandes distancias marítimas en procura de la pesca de calamar, estaríamos en presencia de una posible variación de la doctrina expuesta. 

Ian Ralby, explicó, "…a través de sus políticas pesqueras, parece que China está traduciendo efectivamente esta doctrina de la ley de propiedad en una estrategia marítima global. Mediante su esfuerzo real, abierto, notorio (observable) y visible, exclusivo, hostil y continuo para ocupar la alta mar del mundo, China está trabajando silenciosamente para obtener derechos e intereses sobre el agua y los recursos marinos del mar abierto".

Los antecedentes de Javier Milei para combatir la piratería ictícola

Desde su asunción en diciembre de 2023, Milei fue preciso con su primer ministro de Defensa y ordenó que patrullaran el límite de la zona económica argentina en el mar nacional. 

La pesca ilegal es una de las formas en que toma cuerpo la piratería en el siglo XXI. La primera decisión del gobierno en el ámbito de la Defensa, fue enviar el patrullero océanico ARA Piedrabuena para intensificar la vigilancia a comienzos de 2024.

Transcurrieron dos años y la ZEE continúa siendo vulnerable y es una frontera casi siempre en riesgo de caer.

Esta área se encuentra tipificada en  artículo 5° de la Ley N° 23.968 que establece que La Zona Económica Exclusiva argentina se extiende, más allá del límite exterior del mar territorial, hasta una distancia de DOSCIENTAS (200) millas marinas a partir de las líneas de base de la costa de nuestra Nación.

Precisamente, esta zona del mar argentino, rico en especies de interés comercial y que da hogar a miles de especies marinas, muchas de las cuales se presumen endémicas de la región, se ve depredada, año tras año, por buques pesqueros chinos que en la práctica constituyen la avanzada de una Armada Invencible que tiene por objetivo el control de facto de los mares mundiales.

La revista The Economist señalaba, en una reciente investigación, que un millar de barcos pesqueros chinos, está provocando un enorme daño a las economías de los países latinoamericanos con costas en los océanos Atlántico y Pacífico.

Si bien, los países con plataforma marítima en el Pacífico, Ecuador y Perú, están defendiendo sus recursos pesqueros, en el Atlántico la situación no es la misma. Argentina y Uruguay no están imitando a los países andinos. Recién con el cambio de gobierno en la Argentina la situación parece comenzar a revertirse.

"La flota pesquera china tiene la peor reputación global de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Cerca de un tercio de los 3.000 buques operan en Sudamérica todo el año. Persiguiendo al calamar migratorio, pasan 6 meses del año saqueando las aguas del Atlántico, frente a la Argentina y otros 6 haciendo capturas en el Pacífico, cerca de Ecuador y Perú, atravesando el estrecho de Magallanes", afirmó el semanario londinense.

La llegada anual de la flota pesquera extranjera a la milla 201, puede traer más tensión al delicado equilibrio entre los gobiernos de Xi Jinping y Javier Milei, fundamentalmente, porque Donald Trump acaba de pedir que un barco de investigaciones avanzadas comience a trabajar en la zona de interés.