Revelan negociaciones entre Milei y Trump para que Argentina reciba a deportados de EE.UU.
Según información publicada este viernes por The New York Times, la Argentina mantiene conversaciones con Estados Unidos para recibir deportaciones provenientes del país gobernado por Donald Trump, en el marco de la nueva política migratoria impulsada por la Casa Blanca.
Las negociaciones se desarrollan en un contexto marcado por un operativo de deportaciones amplio y agresivo lanzado por la administración Trump, que incluye el despliegue de agentes migratorios en distintas ciudades estadounidenses.
Qué se sabe del acuerdo y el gesto de Milei con Trump, en pleno acercamiento
El diálogo bilateral también coincide con el discurso del presidente Javier Milei en materia migratoria, que en las últimas semanas hizo referencia a cifras récord de expulsiones y al envío de fuerzas policiales para reforzar los controles en la Ciudad de Buenos Aires, una línea que el Gobierno viene enfatizando como parte de su agenda de orden y seguridad.
De acuerdo con el diario estadounidense, el acuerdo todavía no fue cerrado, pero las conversaciones reflejan el interés de Milei en profundizar su alineamiento con Estados Unidos y en respaldar la ofensiva migratoria de Trump.
En ese marco, el presidente estadounidense viene recurriendo cada vez más a los llamados acuerdos de deportación con "terceros países", una herramienta clave para cumplir su promesa de avanzar con deportaciones masivas. Estos convenios persiguen distintos objetivos, entre ellos enviar un mensaje disuasorio para desalentar los cruces ilegales hacia territorio norteamericano.
Otra función central de estos acuerdos es facilitar la expulsión de migrantes provenientes de países con los que Estados Unidos tiene vínculos diplomáticos limitados o dificultades para obtener documentación de viaje. En ese esquema, el gobierno estadounidense ya deportó personas a países dispuestos a recibirlas, como Costa Rica, El Salvador y Panamá. Si bien estas medidas fueron cuestionadas en la Justicia, hasta el momento los tribunales permitieron que continúen.
El acuerdo habilitaría a EE.UU. a enviar ciudadanos extranjeros a Argentina
Según documentos oficiales citados por The New York Times, el vicecanciller argentino en funciones, Juan Navarro, presentó a comienzos de este mes una propuesta formal para avanzar en un acuerdo de "tercer país". En paralelo, los papeles indican que el canciller Pablo Quirno se comprometió ante las autoridades estadounidenses a seguir negociando el convenio.
De concretarse, el acuerdo habilitaría a Estados Unidos a enviar ciudadanos extranjeros a la Argentina, con la idea de que desde allí se les ofrezcan vuelos de retorno a sus países de origen.
Siempre según la propuesta, la Argentina aceptaría personas detenidas cerca de la frontera poco tiempo después de haber ingresado de manera ilegal a EE.UU., explicó al diario un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional familiarizado con las conversaciones. Tal como viene señalando iProfesional en otras notas, el eventual entendimiento marcaría un nuevo gesto político del Gobierno argentino hacia Washington y abriría un debate sensible en materia migratoria y diplomática.
El auxilio financiero y el contexto político, según la mirada de The New York Times
Más allá de dar a conocer la noticia, el diario norteamericano contextualizó las negociaciones. "Los detalles sobre la implementación del acuerdo siguen en discusión: la administración de Milei ha expresado preocupación por el riesgo de una reacción negativa de la opinión pública y por sus propios esfuerzos para limitar la migración hacia la Argentina, según los registros gubernamentales".
"Otros obstáculos incluyen la posible carga financiera para la Argentina en medio de los recortes presupuestarios implementados por el presidente Milei y la falta de infraestructura para alojar y transportar a los migrantes, señalan los registros", agrega el artículo.
Y repasó el estrecho vínculo entre ambos países en el último tiempo, incluido el respaldo financiero que el gobierno de Trump le dio a Milei previo a las elecciones del año pasado: "En septiembre, Estados Unidos ofreció un salvavidas de u$s20.000 millones a la Argentina, que fue clave para apuntalar la situación del presidente Milei de cara a importantes elecciones legislativas de medio término".
"Durante gran parte de su historia moderna, la Argentina ha tratado la inmigración como un pilar fundamental de su identidad nacional y no como un tema capaz de generar una grieta política. El país se construyó a partir de oleadas de recién llegados y durante mucho tiempo estuvo acostumbrado a ver la llegada de extranjeros como parte del entramado nacional, lo que se tradujo en políticas relativamente permisivas. Las plataformas antiinmigración, en general, no han formado parte de las campañas electorales como en otros países", analizó el artículo.
Y continuó: "Sin embargo, a medida que el presidente Milei ha buscado promocionarse como un líder de la derecha global y un aliado cercano del presidente Trump, ha comenzado a arremeter contra la migración masiva, al sostener que los países occidentales han abandonado su interés nacional en favor de la migración masiva".
Y recordó una entrevista de Milei con Louis Sarkozy, hijo del expresidente francés Nicolas Sarkozy: "Dijo que cuando los inmigrantes 'no se adaptan a la cultura, es una invasión', propensa a 'cambiar la base cultural' de un país".
"En el ámbito interno, los aliados del presidente Milei han adoptado cada vez más el término 'invasión' para describir la inmigración y han propuesto endurecer el acceso de los migrantes a los servicios públicos, como la salud y la educación. La administración de Milei también avanzó para acelerar las deportaciones de extranjeros con antecedentes penales", subrayó.
Y concluyó que "el cambio de tono también ha sido acompañado por un enfoque más centrado en la seguridad en la política migratoria, con las autoridades haciendo hincapié en el control fronterizo y el patrullaje federal".
En ese escenario, el artículo sostuvo que la ministra de Seguridad de la Argentina, Alejandra Monteoliva, afirmó esta semana en una publicación en X que 5.000 inmigrantes habían sido "expulsados, se les había negado el ingreso o habían sido extraditados" durante los últimos dos meses, "rompiendo un récord histórico nacional".