Marixa Balli, lapidaria con Caputo por sus dichos sobre la industria textil argentina
Hace una semana, Marixa Balli confirmó el cierre de los locales de su marca Xurama en el barrio porteño de Flores, una decisión que atribuyó a la crisis que atraviesa la industria textil y que puso fin a casi dos décadas de actividad comercial. La noticia tuvo fuerte repercusión y la llevó a expresar públicamente su malestar por la situación económica del sector y por algunas declaraciones oficiales que, según señaló, resultan ofensivas para quienes producen y consumen en el país.
Invitada al programa A la Barbarossa (Telefe), la empresaria y actual participante de MasterChef Celebrity se refirió al momento que atraviesa y se sumó a las críticas por los dichos del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, quien había afirmado que nunca compró ropa en la Argentina porque "era un robo".
Las críticas de Marixa Balli a los dichos de Luis Caputo
Durante la charla televisiva, Robertito Funes —quien reemplazó a Georgina Barbarossa— le preguntó qué le generaban esas declaraciones. "Sos ministro, trabajás en la política argentina, no podés decir que nunca compraste ropa en la Argentina", respondió Balli con una risa irónica. Aclaró que lo decía "con buena onda", pero remarcó que ese tipo de frases no contemplan la realidad de la mayoría de los ciudadanos.
"Tenés la posibilidad de viajar. Para la gente que vive en la Argentina y que apenas puede pagar un boleto de colectivo, es ofensivo esto", afirmó. En ese marco, buscó despegarse de cualquier posicionamiento partidario: "Soy apartidaria. Basta, no me jodan más". También se definió como "una ciudadana realista", que trabaja y se esfuerza desde hace años para sostener su actividad.
Al debate se sumó el periodista Paulo Kablan, quien cuestionó el concepto de "robo" aplicado a la ropa producida en el país. "Para que haya robo tiene que haber ladrones. Y acá hay laburantes", sostuvo. Balli coincidió y detalló los costos que enfrenta un negocio textil: cargas sociales, Ganancias, ARBA y múltiples impuestos. "Bajen los impuestos y todo va a poder ser mucho más normal. Colaboren con las mini pymes, porque este país se sostiene con los trabajadores", expresó.
La empresaria cerró ese tramo con una reflexión directa: "¿Ayudamos a los trabajadores o los vamos a hacer bosta porque algunos pueden comprar en Europa o en cualquier lado porque viajan mucho?".
El cierre de Xurama y las dificultades del rubro textil
Balli también habló del impacto personal que tuvo el cierre de su marca y de algunas críticas que recibió tras el anuncio. "Te dicen ‘vendés zapatos truchos’. Las fábricas en Argentina son pocas y muchas trabajan para distintas marcas, incluso importantes. La mano de obra y la calidad son las mismas", explicó, y aclaró que los materiales pueden variar según el producto que se quiera ofrecer.
En ese sentido, cuestionó ciertos prejuicios asociados a los precios accesibles. "Tenés la gente que te critica y que dice ‘vendés zapatos truchos’. Las fábricas son muy pocas en Argentina y casi todas trabajan para muchísimas marcas y hasta algunas muy importantes. La mano de obra y la calidad es la misma y puede modificar si alguien quiere un cuero".
"Siempre eso de 'esta estuvo en La Salada y la vamos a denigrar’? Uno es como es y yo no voy a modificar si estoy acá, allá o en la China. Lo que hago es cobrar poquito, que sea económico, accesible. Pero en este país parece que lo accesible es berreta. Tienen ese mambo. Por eso hay gente a la que le tenés que cobrar caro para que crean que están comprando algo supremo", sostuvo.
En paralelo, resaltó uno de los conflictos que tuvo con sus proveedores, uno de los factores que motivaron su salida del rubro. "Suben y suben los insumos que son importados. Digo, pero cómo puede ser si el dólar está relativamente estable y no hay inflación. ¿Por qué me subís? Te responden: ‘No, porque mañana puede subir’. Llega un momento... Yo soy una mujer que lo hace todo sola. Estoy cansada. Tengo derecho a cansarme, a agotarme veintipico de años".
"Estuve muchos años en Saladillo, en Mar del Plata porque yo tenía mis locales ahí. Tampoco soy un invento de La Salada. O sea, que se dejen de joder con eso diciendo 'esta que estuvo en La Salada y que fue amante de no se quién‘. Chicos, La Salada es un lugar que ayuda a muchísima gente y a muchas familias para que puedan sostener su vida, sus hijos, van, compran cositas y las revenden".
"Casi todo lo importado se hace en China. Cuando vos vas a Estados Unidos comprás un pantalón espectacular, veinticinco dólares, y es espectacular es porque lo reciben de China con menos impuestos", concluyó.