Reforma Laboral: las 5 alternativas que evalúa el Gobierno frente al polémico artículo de las licencias médicas
El Presidente Javier Milei recibió el lunes la mañana a la jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich, para ultimar los detalles del proyecto de modernización laboral, en medio del debate por los anticipados cambios sobre las licencias médicas.
Pese al feriado por Carnaval, la reunión tuvo lugar en la quinta de Olivos y Bullrich subió una foto con Milei a sus redes sociales, en una clara señal de que estaría todo listo para la aprobación de la ley en Diputados.
"¿Feriado? ¿Qué es eso? Nosotros trabajamos todos los días. La única forma para salir adelante es: capitalismo, ahorro y trabajo duro. En los tres puntos decimos presentes. ¡VLLC!", resumió, por su parte, el mandatario a través de una publicación en la cuenta de X.
Todo esto ocurre en medio de las discusiones internas dentro de la mesa política y de los senadores de LLA, todos muy sorprendidos por la inclusión, en la mañana del miércoles pasado, del polémico artículo 44 de las licencias médicas.
Reunión en Olivos y debate por el artículo 44
Bullrich anticipó ayer, en una nota al canal TN, que el Poder Ejecutivo instrumentaría cambios en el artículo 44, que reduce el pago del salario durante las licencias por enfermedad de un 50 a un 75 %. Actualmente, la cifra que se abona es del 100 %, pero de aprobarse la ley se recortaría el porcentaje en caso de enfermedades que no sean consecuencia de la prestación de tareas derivadas del contrato de trabajo.
Lo sugestivo es que, por el momento, nadie del oficialismo sabe quién lo insertó en el proyecto de ley que se aprobó el jueves pasado a la madrugada por 42 votos contra 30, pero de acuerdo a lo que pudo saber iProfesional, todos los caminos conducen a Bullrich y al ministro del Interior, Diego Santilli, quienes, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, fueron los que finalmente negociaron la futura aprobación de la ley con empresarios, banqueros y sindicalistas, quienes al parecer fueron los más beneficiados. Sin embargo, algunos integrantes de LLA apuntan a los senadores del PRO.
El malestar político y sindical se agravó tras la aprobación en la Cámara de Diputados del artículo 44, que cercena el derecho a percibir el 100 % del salario por enfermedad o accidente no asociado a la actividad laboral. Según el texto, los afectados percibirán un 50 % del salario, con opción a un 75 % si la situación no obedece a una acción voluntaria ni a un conocimiento previo del riesgo.
Pero, a pesar de esa negociación, que benefició a los sindicalistas ya que mantendrán el aporte a las obras sociales y la cuota sindical solidaria, la CGT anunció que hará un paro general el día que se trate la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados. Podría ser el jueves próximo si hay dictamen el miércoles anterior o recién el miércoles 25 de febrero, y habrá tiempo hasta el sábado 28 de febrero para aprobarlo en las sesiones extraordinarias.
Negociaciones políticas y alternativas en estudio
Por estas horas, la mesa política coordinada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, e integrada por Patricia Bullrich; el titular de la Cámara Baja, Martín Menem; su primo, Eduardo "Lule" Menem; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, debate las posibilidades en estudio para resolver el conflicto junto a la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal.
De acuerdo a lo que pudo saber iProfesional, se estarían evaluando cinco alternativas, que son:
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la instrumentación de un decreto reglamentario para aclarar criterios médicos, en el que se establecerá el pago completo ante enfermedades severas, crónicas o irreversibles.
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la posibilidad de impulsar una ley complementaria.
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dar lugar a cambios en el proyecto durante el tratamiento en Diputados, lo que obligaría al retorno del debate al Senado.
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Existe una cuarta posibilidad que apareció a última hora, por consejo de una alta autoridad del Poder Ejecutivo, y es la posibilidad de que Milei vete solo ese artículo 44, ya que tendría la posibilidad de vetar un artículo específico de una ley, lo que se conoce como veto parcial. Según la Constitución Nacional, el Presidente tiene la facultad de vetar una ley en su totalidad o parcialmente, siempre y cuando no desvirtúe el espíritu del proyecto sancionado por el Congreso. Si el Congreso insiste en aprobar el artículo vetado, el oficialismo necesitaría reunir dos tercios de los votos en ambas cámaras para anular el veto presidencial. Esto significa que Milei puede intentar bloquear un artículo específico de una ley, pero el Congreso puede intentar revertir su decisión con una mayoría calificada.
- La última posibilidad es que se le hagan cambios al proyecto con media sanción de Diputados y directamente se quite ese artículo; por lo tanto, el proyecto debería volver al Senado para ser votado nuevamente. Ayer Bullrich reconoció en el canal TN que se equivocó con las licencias médicas y que existe esa posibilidad.
"La verdad es que cometimos un error con el tema de las licencias médicas, que es una estafa, pero si tenemos que esperar una semana más, esperaremos y volverá al Senado para que se modifique", dijo. Pero lo cierto es que el Gobierno esperaba tener lista su aprobación antes del 1 de marzo, en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso que inaugurará Milei.
Impacto en la oposición y reacción sindical
La polémica que despertó el tema en la oposición, incluso entre los dialoguistas, obligó a varios integrantes de la mesa política a repensar la idea de avanzar con el tema, dado que consideran que no están dados los consensos sociales necesarios que les permitan sostener el debate.
Pese a todo lo cedido a los sindicalistas por Bullrich y Santilli, la CGT decidió realizar el cuarto paro general contra el Gobierno y ayer, a través de una reunión por Zoom, resolvió que paralizará las actividades en todo el país durante 24 horas cuando la Cámara de Diputados trate la reforma laboral, en un endurecimiento de su postura que confirma una etapa de mayor conflictividad en su relación con el oficialismo, pese a todo lo que consiguió en la negociación.
En la reunión también se decidió que el triunvirato de la CGT concurra este miércoles a la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados, que comenzará a tratar el proyecto que se aprobó en el Senado.
La idea inicial de la mayoría de la CGT era mantener una estrategia moderada y buscar más cambios en la reforma laboral o trabar su tratamiento legislativo. Su decisión de acelerar un paro general obedeció a que el triunvirato cegetista consideró que no había espacio para negociaciones por la presión de diversos sectores sindicales y la fuerte polémica por el artículo que reduce el pago de los sueldos en casos de licencias médicas.
Definiciones de la CGT y adhesión del transporte
En la reunión virtual de ayer hubo dirigentes que propusieron acompañar el paro con una nueva movilización al Congreso, como la semana pasada, pero finalmente no prosperó: se resolvió dar una demostración de fuerza mediante una paralización de actividades, aprovechando la adhesión total del transporte.
La propuesta descartada de un paro con movilización callejera fue realizada por el cotitular de la CGT Octavio Argüello (Camioneros), propuesta que apoyaron Osvaldo Lobato, de la UOM, sindicato liderado por Abel Furlán, que ya dispuso para este jueves un paro y una marcha hacia el Congreso. Sergio Palazzo, de los bancarios, fue uno de los dirigentes que avaló la idea de parar y movilizarse.
La adhesión de este gremio del transporte, la UTA, refuerza la expectativa de un fuerte impacto nacional de la nueva huelga general de la CGT, que se hará este jueves, en que podría sesionar Diputados, o el miércoles 25 si el oficialismo tiene que negociar entre sus legisladores aliados para la sanción de la reforma laboral.
El resto de los sindicatos del transporte también se sumará al paro general, desde la Unión Ferroviaria, liderada por Sergio Sasia, y La Fraternidad, gremio que aglutina a los maquinistas de trenes de la mano de Omar Maturano, hasta la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), dirigida por Juan Carlos Schmid, que nuclea a camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y personal del subte, entre otros.
Lo que llama la atención, y que no tomaron en consideración los negociadores de la mesa política, es que, aunque la CGT logró dejar a salvo las cuotas solidarias y mantener tal como están las contribuciones patronales para las obras sociales, el sindicalismo ya haya puesto en marcha un paro general sin movilización, que será el cuarto que le hacen al Gobierno de Milei.