DEBATE EN DIPUTADOS

Hay dictamen para la reforma laboral y se vota este jueves: los cambios que podrían imponer los aliados de Milei

Se firmó el dictamen y se convocó a la sesión para las 14. El Gobierno tiene los votos para aprobarla pero los aliados presionan por nuevas modificaciones
Por Pablo Sieira
POLÍTICA - 18 de Febrero, 2026

En el gobierno de Javier Milei logró firmar el dictamen de mayoría para el proyecto de reforma laboralen las comisiones de la Cámara de Diputados, donde se preparan para sesionar este jueves desde las 14:00, aunque los bloques aliados que ya forzaron la eliminación de un artículo clave todavía lo condicionan y no descartan que el texto sufra algún otro cambio durante la votación en el recinto.

Las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda se reunieron a partir de las 14:00. Escucharon a más de 17 expositores invitados, entre ellos los líderes de la CGT, Cristian Jerónimo, Octavio Argüello y Jorge Sola, quienes advirtieron que "este proyecto no moderniza nada" y ratificaron el paro general de 24 horas que se llevará a cabo este jueves, mientras sesione la Cámara baja.

Tanto el oficialismo como la oposición entienden que el proyecto de "modernización laboral" se aprobará, según confirmaron a iProfesional fuentes de distintos sectores. En La Libertad Avanza (LLA) creen que la eliminación del artículo 44 que establecía descuentos del 25% y del 50% en los salarios en casos de licencia por enfermedad, reclamada por el PRO y gobernadores aliados, le aseguró el quórum para sesionar y los votos para aprobar la iniciativa y enviarla nuevamente al Senado.

El despacho del dictamen con 44 firmas confirma que el proyecto se aprobará en general. No obstante, varios de los diputados aliados, como los del PRO, firmaron en disidencia, una forma de acompañar pero a la vez advertir que reclamarán más modificaciones durante la votación en particular de cada título.

Reforma laboral: ¿por qué el proyecto puede tener nuevos cambios en Diputados?

El jefe de la bancada del PRO, Cristian Ritondo, adelantó que insistirán en que se vuelva a incluir en el proyecto la habilitación para que los empleados opten por cobrar su sueldo en billeteras virtuales como Mercado Pago, un tema que estaba en la versión original pero se sacó durante el debate del Senado por la presión de los bancos. Por eso los amarillos firman en disidencia.

Por otra parte, en uno de los bloques provinciales confiaron a iProfesional que al oficialismo "le sobran votos para el quórum y la aprobación en general, pero la duda está en el FAL y alguna cosita más". Así se refirieron al Fondo de Asistencia Laboral para indemnizaciones, que fue uno de los puntos más cuestionados en el Senado y ahora se extiende a Diputados.

Durante la votación en particular del Senado hubo varios aliados del oficialismo que rechazaron ese punto de la reforma laboral, contenido en el Título II del proyecto. Entre ellos estuvieron la cordobesa Alejandra Vigo, esposa del diputado de Provincias Unidas Juan Schiaretti, y la salteña Flavia Royón, punto del gobernador Gustavo Sáenz.

El mandatario salteño, que fue uno de los que presionó públicamente para bajar el artículo sobre licencias por enfermedad, tiene mucha influencia en el bloque Innovación Federal. Por esa razón, en la Cámara de Diputados miran con atención a esas bancadas provinciales. Según fuentes de esos bloques provinciales, "los votos están finitos" para la votación en particular.

Ocurre que entre el interbloque Unidos (que tiene a Provincias Unidas como columna vertebral y abarca también a la Coalición Cívica, los radicales de Martín Lousteau, Facundo Manes y Pablo Juliano, más Miguel Pichetto y Nicolás Massot) tiene 22 votos, más los 9 de Innovación Federal son 31 voluntades que pueden poner en jaque el FAL. Otro punto en la mira es la derogación de estatutos y regímenes profesionales, como el Estatuto del Periodista (Ley 12.908).

El Gobierno avanza con el proyecto contrarreloj: el cronograma endiablado del Congreso

El oficialismo aspira a que la única modificación del proyecto sea la eliminación del artículo sobre licencias por enfermedad y que se proyecten en Diputados los acuerdos que logró cerrar con los gobernadores para la media sanción del Senado. Sin embargo, la fuerza que ya demostraron los aliados y los planteos que se repiten amagan con imponer otros cambios.

Como ya ocurrió en otras oportunidades, esto no se definirá hasta el momento mismo de la sesión, que promete ser extensa y muy complicada tanto por las presiones que recaen sobre el oficialismo para hacer nuevos retoques a la iniciativa, como por el clima tenso que genera el paro general de la CGT y la movilización de distintos sectores al Congreso.

Hasta ahora, el Gobierno mantiene en pie el plan de que el proyecto de "modernización laboral" se apruebe en Diputados el jueves y que al día siguiente, el viernes 19, el Senado reúna a la Comisión de Trabajo -que todavía preside la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich- para firmar el nuevo dictamen y cumplir con el plazo reglamentario de siete días antes de llevarlo a votación. Es decir, que la ley se sancione el viernes 27.

Pero esto solo es el plan de urgencia que debió activar el Gobierno. Que tenga éxito dependerá de otros factores, algunos difíciles de controlar. Por ejemplo, la duración de la sesión de Diputados que se convocará para el jueves. En el Senado, el debate llevó en total 16 horas con unos 33 oradores sobre los 72 que integran el pleno. En la Cámara baja son 257 legisladores y se prevé que la sesión arranque recién a las 14:00.

Si bien parece un detalle menor, en el plan del Gobierno de conseguir la ley antes de que Milei se presente en el Congreso el 1 de marzo, no lo es. La dinámica de la sesión de este jueves influirá en el trámite parlamentario para que el texto vuelva al Senado, una logística que a veces tiene demoras. A su vez, esto será determinante para la convocatoria que Bullrich tendrá que hacer a las apuradas para que la Comisión de Trabajo vuelva a reunirse el viernes 19.

Las críticas a la reforma laboral que dominaron el debate en comisiones

Durante el debate en las comisiones el oficialismo apuró la firma del dictamen mientras los invitados aún estaban en uso de la palabra. La mayoría de ellos fueron críticos del proyecto. Los más duros fueron los líderes de la CGT que apuntaron, entre otros temas, al polémico FAL, pero hubo cuestionamientos a muchos otros temas contenidos en la iniciativa del Gobierno. 

El primero en tomar la palabra fue Jorge Sola, quien cuestionó la creación del Fondo de Asistencia Laboral al afirmar que "implica una transferencia multimillonaria de 6.000 millones de dólares que pasarán del salario de los trabajadores hacia el sector financiero para las indemnizaciones", dado que los aportes del empleador serán los que hoy van a la ANSES y que la adminitración de los fondos será de entidades privadas.

Por su parte, Mariano Biocca, de la Cámara Argentina Fintech, reclamó la inclusión de las billeteras virtuales como posibles agentes de cobro de sueldos y sostuvo que "la discusión sobre acreditación de salarios no implica reemplazar el sistema bancario, sino reconocer una transformación ya ocurrida en la economía real", tras lo cual subrayó que hoy "el 75% de todos los movimientos digitales de dinero van desde o hacia una billetera digital".

Además, la jueza de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Andrea García Vior criticó la transferencia de facultades de ese fuero a la Ciudad de Buenos Aires y advirtió que el proyecto tiene la "intención de disolver la Justicia Nacional del Trabajo" mediante una "delegación de transferencias específicas".

En el mismo sentido se expresó Andrés Basso, presidente de la Asociación de Magistrados, quien calificó esa medida como "arbitraria" y consideró que "proyecta el cierre del fuero del trabajo".

A su turno, el presidente de la Asociación Latinoamericana de Abogados Laboralistas, Matías Cremonte, se enfocó en la ausencia de artículos que contemple a los trabajadores de plataforma. Al respecto, aseguró que si se aprueba el proyecto como está, Argentina será "el único país que no los considera trabajadores".

Las voces a favor

Hubo pocos expositores que defendieran el proyecto de "modernización laboral". Uno de ellos fue Gabriel Buenos, director de asuntos corporativos de Rappi, quien a contramano de Cremonte señaló: "Promovemos este tipo de discusiones. Necesitamos reglas de juego claras que permiten el desarrollo de la economía de plataformas".

A su turno, el presidente de Idea, Santiago Mignone, señaló que "este proyecto no enfrenta al capital y el trabajo, sino que los une en un mismo objetivo: crear y producir", y agregó: "Esperamos que este proyecto pueda ser aprobado y dar un paso hacia la modernización laboral", cerró.

En tanto, Roberto Báez, de la Federación Empresaria de Corrientes (FECORR) expresó: "Solicitamos que el proyecto aprobado en el Senado sea aprobado sin modificación y promulgado por el Poder Ejecutivo y las posibles modificaciones, incluyendo las cuotas empresariales optativas, sean tratadas en una ley posterior".

En el gobierno de Javier Milei creen que a pesar de los cuestionamientos sectoriales y de diputados aliados el proyecto de reforma laboral se aprobará y volverá al Senado para ser convertido en ley rápidamente, antes de que termine febrero. Aún con planteos de modificaciones, el PRO y las bancadas provinciales le aseguran el quórum y la mayoría para la aprobación en general. La tensión estará, una vez más, en la votación de los artículos que define la letra final del texto.  

Te puede interesar

Secciones