Primer encuentro de Mahiques con la Corte y un compromiso clave: acelerar la cobertura de 300 cargos judiciales
Juan Bautista Mahiques mantuvo su primera reunión oficial con la Corte Suprema de Justicia. El ministro de Justicia se sentó con los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti en el Palacio de Justicia. El objetivo central fue trazar una hoja de ruta para cubrir más de 300 vacantes en juzgados y fiscalías de todo el país.
El encuentro formalizó el vínculo entre el Gobierno de Javier Milei y el máximo tribunal. Ocurrió horas después de que Santiago Viola, viceministro de Justicia, jurara como representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura de la Nación.
La reunión tuvo un eje claro: la situación crítica del sistema judicial argentino. Actualmente, más de 300 cargos de jueces, fiscales y defensores están vacantes, lo que obliga a numerosas dependencias a funcionar con subrogancias o estructuras incompletas.
Según informó el Ministerio de Justicia, la cartera ratificó su compromiso de enviar al Senado los pliegos correspondientes. La meta es normalizar la integración de los tribunales federales en todas las provincias.
Por qué hay más de 300 vacantes en la Justicia y qué consecuencias trae
El déficit de magistrados es una deuda estructural que se arrastra desde hace años. La falta de nombramientos genera retrasos en los procesos judiciales y sobrecarga a los jueces que están en funciones.
Muchos juzgados funcionan con jueces subrogantes, es decir, magistrados que cubren temporalmente esos cargos además de sus propias responsabilidades. Esto dificulta la operatividad del sistema y dilata los tiempos de respuesta en causas civiles, penales y comerciales.
La iniciativa oficial de avanzar con los nombramientos busca mejorar la capacidad de respuesta del Poder Judicial. También apunta a reducir la judicialización prolongada de conflictos que afectan a ciudadanos y empresas.
Durante el encuentro, también se analizó el uso del sistema de conjueces. Este mecanismo está previsto en el régimen de subrogancias y se considera una herramienta clave para garantizar el funcionamiento de los tribunales ante vacantes, licencias o impedimentos de los magistrados titulares.
Santiago Viola juró en el Consejo de la Magistratura y refuerza el poder de Karina Milei
La reunión con la Corte Suprema ocurrió poco después de un acto clave en el Palacio de Justicia. Santiago Viola juró como nuevo integrante del Consejo de la Magistratura de la Nación, en representación del Poder Ejecutivo.
Viola es un funcionario de estrecha confianza de Karina Milei, secretaria General de la Presidencia. También es apoderado de La Libertad Avanza. Desde la secretaría de Justicia, ahora tiene la función de representar al Ejecutivo en el organismo colegiado a cargo del control de los jueces.
El Consejo de la Magistratura está presidido por Horacio Rosatti, titular de la Corte Suprema. La presencia de Viola refuerza la influencia del Gobierno en las decisiones sobre nombramientos, sanciones y remoción de magistrados.
En la jura estuvieron presentes varios legisladores de La Libertad Avanza. Los diputados Gabriel Bornoroni, Gabriel Roca y Sebastián Pareja asistieron al acto, junto con los senadores Nadia Márquez y Juan Carlos Pagotto. También participó Diego Vartabedian, legislador porteño del mismo espacio.
La designación de Viola como representante del Ejecutivo en el Consejo marca un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno y el Poder Judicial, en momentos en que la administración Milei busca agilizar la cobertura de vacantes y consolidar su presencia institucional.
Qué pliegos enviará el Gobierno al Senado para cubrir las vacantes
El compromiso asumido por Mahiques incluye el envío de pliegos al Senado para la designación de jueces, fiscales y defensores. Estos nombramientos requieren acuerdo legislativo, un proceso que suele demorarse por negociaciones políticas.
El Ministerio de Justicia busca acelerar este trámite. La idea es que los pliegos lleguen en las próximas semanas a la Comisión de Acuerdos del Senado, que debe evaluar los antecedentes de los candidatos.
La Corte Suprema viene reclamando desde hace tiempo la normalización de la planta judicial. Los magistrados consideran que la falta de nombramientos afecta la calidad del servicio de justicia y genera incertidumbre institucional.
El Gobierno de Milei, por su parte, ve en esta iniciativa una oportunidad para mostrar capacidad de gestión y fortalecer su vínculo con el máximo tribunal, en un contexto en que varias causas sensibles para el oficialismo transitan por los tribunales federales.