Milei busca silenciar la interna por Adorni pero la oposición prepara una embestida y la Justicia presiona
El presidente Javier Milei armó un nuevo gesto de apoyo total a Manuel Adorni con una "foto familiar" de todos los ministros, que se da en medio de trascendidos sobre el hartazgo de esos funcionarios con el escándalo por los viajes y el patrimonio del jefe de Gabinete, a quien además le espera una nueva embestida de la oposición esta misma semana en la Cámara de Diputados, donde resonará fuerte el caso.
Milei encabezó una reunión de Gabinete que se decidió la semana pasada y, si bien el argumento oficial es que el encuentro fue para repasar la agenda de la gestión, hubo foto del equipo completo del Gobierno para escenificar un cierre de filas en defensa de Adorni, quien se sentó al lado del Presidente. No faltó nadie, pero no todos salieron sonrientes.
En la imagen se ve a Milei en la cabecera, con Adorni a la derecha y el canciller Pablo Quirno a la izquierda, mientras que en la otra punta de la mesa se lo ve serio al ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, al igual que a su par de Justicia, Juan Bautista Mahiques, a la jefa del bloque de senadores Patricia Bullrich y el ministro del Interior, Diego Santilli, que quedó al lado del cuestionado jefe de Gabinete.
Más allá de lo gestual, la foto se da luego de un fin de semana largo donde trascendieron desde el interior del Gabinete numerosas versiones (siempre en "off the record") sobre el malestar de varios de esos ministros con la permanencia de Adorni, porque entienden que el caso se volvió una especie de "mancha venenosa" para todos y estarían incómodos con la decisión del mandatario y de Karina Milei de sostenerlo a casi un mes de que estallara el escándalo, que sigue en la agenda mediática.
El ruido interno que Javier Milei busca acallar con la nueva foto de respaldo a Manuel Adorni
Muchos ministros y figuras del Gobierno esquivan el contacto con la prensa para no tener que responder preguntas que el propio jefe de Gabinete no pudo responder hasta el momento sobre el préstamo de 200 mil dólares que le dieron dos jubiladas para comprar su departamento en Caballito, el viaje a Punta del Este en avión privado con su esposa y otros movimientos dudosos.
Asimismo trascendió que Caputo advierte en privado que el caso mete un ruido político que no ayuda a bajar el riesgo país y a generar confianza para reactivar la economía. Las versiones de este tipo sonaron tan fuerte que el ministro de Economía dio una entrevista el domingo por la noche para remarcar que los escándalos que rodean a Adorni "no afectan en nada" al Gobierno y que él opina "bárbaro" del jefe de Gabinete.
El clima se enrareció un poco más cuando la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, echó a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, tras conocerse que había accedido a uno de los créditos hipotecarios que el Banco Nación le dio a distintos funcionarios, que siguen en sus puestos. También aquí fueron necesarias desmentidas y aclaraciones por parte del Gobierno, que se enfrenta una nueva sospecha corrosiva.
La nueva foto de respaldo para Adorni se da en este contexto, donde la bajada de línea de Karina Milei a los funcionarios para que respalden a su protegido tendría un efecto relativo. La contundente señal de apoyo que organizó Milei con el Gabinete en pleno intenta acallar las insistentes versiones sobre esa presión interna de ministros que apoyan en público pero muestran incomodidad y malestar en privado.
Todo esto tiene que ver con que la estrategia de esperar a que baje la espuma del escándalo no funcionó hasta ahora. El Gobierno no logró sacar el caso Adorni de la agenda ni siquiera con el triunfo judicial histórico sobre YPF ni con el paquete de proyectos que envío al Congreso, donde además la oposición busca mantener alto el volumen del escándalo y profundizar el desgaste del jefe de Gabinete.
La oposición prepara una nueva embestida contra Adorni: el plan en Diputados
El oficialismo reabrirá el recinto de la Cámara de Diputados el miércoles para tratar la reforma de la Ley de Glaciares. Si bien confían en que lograrán aprobarla sin grandes inconvenientes, la oposición aprovechará la sesión para meter un pedido de interpelación contra Adorni, según confirmó a iProfesional un diputado de uno de los bloques críticos del Gobierno.
A pesar de que Adorni tiene previsto ir el 29 de abril a dar su primer informe de gestión, los diputados de la oposición no quieren dejar pasar el tiempo ni las oportunidades para machacar sobre un escándalo que, según entienden, horada al Gobierno frente a la opinión pública. Por caso, una reciente encuesta de la consultora Zuban Córdoba arrojó que el 70% de los votantes cree que el jefe de Gabinete debe renunciar. Circulan varios sondeos con resultados similares.
Para avanzar con la interpelación los diputados (todos los de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda más algunos de Provincias Unidas y ex libertarios hoy críticos) necesitan mayoría simple de la mitad más uno de los presentes. En la oposición reconocen que hoy ven difícil alcanzar el número y que apuestan a que las ausencias colaboren, aunque tienen esperanzas moderadas.
"Igualmente, el tema va a estar presente en la sesión y va a hacer ruido", deslizó otro legislador opositor ante una consulta de este medio, en referencia a que habrá numerosos discursos para cuestionar a Adorni más allá de si la interpelación finalmente se aprueba o no.
En efecto, la oposición quiere que el escándalo siga vivo para cuando el jefe de Gabinete tenga que presentarse ante la Cámara baja para responder preguntas que deberían orientarse principalmente a temas de gestión pero en buena medida apuntarán al caso de los viajes y gastos del funcionario. En un despacho deslizaron a este medio que "a la oposición en general le sirve más el desgaste que la salida".
La Justicia avanza con medidas de prueba mientras el Gobierno sigue en modo defensa
Una de las cosas que observan en la oposición y también dentro del Gabinete, según pudo corroborar iProfesional, es que el Gobierno hoy se quedó sin vocero ni "cara fronting" para anunciar medidas, unificar la comunicación oficial y sobre todo para enfrentar denuncias o sospechas, como es el caso de los créditos del Banco Nación.
Además de ser el jefe de Gabinete, Adorni seguía cumpliendo el rol de vocero presidencial. El escándalo lo corrió de esa tarea y esto es algo que también evalúan como una complicación los funcionarios que dejan trascender su incomodidad con la situación.
En ese marco, la presión de los opositores en el Congreso es lo de menos para el Gobierno. Más acuciante es la que ejerce la Justicia, donde Adorni ya está imputado por presunto enriquecimiento ilícito. Mientras el Gobierno mostraba su apoyo al jefe de Gabinete a instancias de Milei, el fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó una batería de nuevas medidas de prueba.
Por un lado, citó para este martes a declarar como testigo al ex futbolista Hugo Morales en su calidad de dueño anterior del departamento en el barrio porteño de Caballito que Adorni le compró a dos jubiladas -las mismas que le prestaron el dinero- en noviembre de 2025. El miércoles, en tanto, declarará la escribana Adriana Nechevenko, quien intervino en esa operatoria.
Además solicitó a la Dirección de Migraciones que amplíe la información sobre unos 19 viajes que habría realizado Adorni al exterior para conocer en detalle los itinerarios y destinos finales. También requirió a la ANAC, EANA y Aeropuertos información como planes de vuelo, rutas, escalas, horarios y modelos de las aeronaves.
En este marco de presiones múltiples, Javier Milei se dedica por el momento a dar todas las señales necesarias de que Manuel Adorni seguirá como jefe de Gabinete y que tiene respaldo del Gobierno frente a las denuncias y cuestionamientos, vengan de dónde vengan. El frente más complicado es el interno, porque la división de las propias filas complican el plan. Habrá que ver si la "foto familiar" alcanza para acallar versiones mientras esperan que el escándalo simplemente pase.