RELACIONES PELIGROSAS

Milei quedó en medio del fuego cruzado entre EE.UU. y China por el litio y otros recursos clave

Mientras la tensión global no cede en Medio Oriente la búsqueda de materia prima pone en tensión a las potencias que se pelean por Argentina
Por Antonio D'Eramo
POLÍTICA - 20 de Abril, 2026

"Hagan algo concreto" le reclamó la diplomacia china a la estadounidense. Y lo hizo hablando de una tercera entidad que estaba presente en la dialéctica: la Argentina. Porque el embajador chino en Buenos Aires le respondió a su par norteamericano como aquellas personas que hablan de otra que se encuentra en inferioridad de condiciones pero que está presente en la conversación.

La diplomacia de las dos grandes potencias ya no oculta su puja por los recursos nacionales, léase minería, energía y otros bienes materiales fundamentales para encabezar la cuarta revolución industrial que atraviesa la humanidad y que definirá el liderazgo del siglo presente.

Tanto Peter Lamelas como los diplomáticos chinos se verbalizan sus diferencias en Buenos Aires como dos padres separados que pujan por la tenencia de un hijo. Veamos: el gigante asiático ha instado a los funcionarios cercanos a Milei, como el designado canciller Peter Lamelas, a "hacer algo concreto" por el desarrollo del país.

Las inversiones en el gobierno de Milei no llegan al ritmo necesario

El Presidente Javier Milei y sus funcionarios apostaron a las relaciones hiper carnales con los Estados Unidos de Donald Trump pero nunca dejaron de prestarle atención a las inversiones de China en distintas provincias que son autónomas a la hora de decidir sobre sus recursos naturales.

Aunque Milei ha moderado su discurso anti comunista de China tras asumir la presidencia en diciembre de 2023, la presión de los funcionarios de Washington para frenar los acuerdos comerciales con Beijing fue intensa, sin embargo la nación Argentina aún no encuentra los frutos necesarios para convertirlos en obras públicas, empleo y desarrollo que se supone aseguran la influencia de las empresas estadounidenses en el país.

 Las inversiones no llegan al ritmo necesario y el calendario electoral se aproxima al tiempo que Milei comienza a sumar números altos de descontento social.

El embajador Peter Lamelas, delegado y amigo de Trump, inició el pasado fin de semana la visita directa a provincias para negociar sin intermediarios con los gobernadores. Salta fue el primer destino y allí se fotografió junto a Gustavo Sáenz y portando el poncho salteño.

En diálogo con medios de comunicación local, le "advirtió" a Argentina que debía preocuparse por la relación con su segundo socio comercial (China) en torno a "seguridad, comunicaciones e infraestructura clave", ya que "es un sistema controlado por un gobierno comunista, que usa ese control para manejar la información y a la gente".

En relación a lo estrictamente económico, Lamelas compartió en su cuenta de X: "Las empresas mineras coinciden: menos trabas y más mercado son clave para liberar ese potencial y generar oportunidades concretas para nuestras economías. Sigamos avanzando para hacer a la Argentina y a Estados Unidos grandes otra vez".

La competencia entre potencias: China y Estados Unidos

La rivalidad entre China y Estados Unidos no es nueva, pero su impacto en América Latina se intensifica. En Argentina, con sus vastos recursos naturales y su posición estratégica, se convierte en un campo de batalla estratégico y simbólico a la vez para ambas potencias.

  • Intereses chinos: Beijing ha invertido en proyectos como la represa hidroeléctrica en Santa Cruz y busca expandir su presencia en el sector tecnológico con redes 5G
  • Intereses estadounidenses: Washington, bajo la segunda administración de Donald Trump, podría priorizar acuerdos comerciales que limiten la influencia china, como ocurrió con el USMCA en América del Norte
  • Desafío para Argentina: el gobierno de Milei debe navegar entre estas dos fuerzas sin alienar a ninguno de los actores, un equilibrio delicado en un contexto de crisis interna

Este último punto es el que resaltan varios analistas consultados por iProfesional.

Un destacado paper publicado por Clacso a través de los compiladores Gabriel Merino y Leandro Morgenfeld titulado "Nuestra América, Estados Unidos y China" no solo analiza el caso argentino sino lo que sucede en el resto del continente por esta monumental puja de poder e influencia.

Los autores resaltan el negocio de la minería como fundamental y dentro de esa área de producción la explotación de litio.

"Los denominados minerales críticos vienen adquiriendo una relevancia de primer orden en la puja geopolítica y estratégica mundial, dado su carácter de esenciales para el nuevo paradigma tecno-productivo en ascenso y en particular para las industrias de la denominada transición energética limpia. Por ello, el litio se ha convertido en los últimos años en uno de los recursos más preciados, conforme avanza la agenda global de transición energética, debido a los usos de este mineral estrella para la emergente economía verde, en especial en materia de baterías: tanto para dispositivos electrónicos como para vehículos eléctricos, siendo este último uno de los rubros de mayor crecimiento y competencia global de los últimos años", señaló Morgenfeld. En el caso de la Argentina, "estamos bailando el tango entre águilas y dragones".

Para Merino la importancia de Argentina y sus vecinos se manifiesta porque "Nuestra región cuenta con el triángulo del litio, un escenario natural que se estima como reservorio de más de la mitad de los recursos mundiales del presunto 'oro blanco' en los salares altiplánicos que se encuentran entre el oeste de Bolivia, el norte de Chile y el noroeste de Argentina, tres países con distintos modelos de desarrollo en torno al recurso. La puja entre Estados Unidos y China se viene expresando con fuerza en este punto, siendo que el gigante asiático ha logrado un muy importante posicionamiento en este último tiempo, tanto a través de sus empresas como de convenios interestatales e interempresariales, y que los norteamericanos han emprendido una intensa campaña para frenarlo".

El reciente choque verbal entre EE.UU. y China por Argentina se trata de un capítulo más donde la diplomacia se aleja de sus tradicionales salones y de sus conversaciones reservadas para acercarse más al bullicio y al ruido que generan las redes sociales y las posiciones maniqueas a favor de uno o de otro, mientras la Argentina espera por su desarrollo.

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