PELEA EN EL GOBIERNO

Caputo se mete de lleno en la crisis por el caso Adorni: el nombre sorpresa que impulsa para reemplazarlo

El cruce entre Karina Milei y Caputo por la influencia en la estructura central frena definiciones en momentos de máxima tensión interna
Por Mariano Obarrio
POLÍTICA - 06 de Mayo, 2026

La crisis en la Casa Rosada entró en zona de máxima tensión. En estas horas, el Gobierno quedó paralizado por otra pelea interna: Javier Milei evalúa en privado una propuesta del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, para descomprimir el escándalo por supuesto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni y nombrar como jefe de Gabinete a Pablo Quirno y como canciller a Juan Pazo, pero choca con la resistencia directa de Karina Milei.

Dato clave: Milei emprendió un viaje a Estados Unidos y llevó a Caputo y al propio Quirno. Karina Milei, en tanto, se quedó en la Casa Rosada 

Según pudo saber iProfesional, "Toto" Caputo lo encuadra como un diseño de un gabinete económico que pueda dar una señal de fortaleza y previsibilidad a los mercados, que comienzan a alterarse, y a Wall Street. Y al mismo tiempo terminar con las peleas entre Karina Milei y el propagandista oficial Santiago Caputo.

En las últimas horas cundió la preocupación en el Palacio de Hacienda por dos artículos de medios de prensa internacionales, como el Financial Times y The Economist. En ambos se encienden alarmas sobre los escándalos de corrupción, el caso Adorni, su informe ante el Congreso, la parálisis de la economía y la caída en la popularidad de Milei.

"La pelea entre Karina Milei y Santiago Caputo no da para más y la situación de Adorni es insostenible, pero si Milei no toma una decisión la parálisis se agravará", aseguraron a iProfesional fuentes del gabinete.

"Hay un gran quilombo, Milei ya asume que Adorni no es sostenible y evalúa seriamente sacarlo como le pide Toto Caputo, pero Karina se opone tenazmente", dijo un vocero.

Desde la Presidencia de la Nación, los voceros oficiales dan el parte oficial: "Javier Milei y Karina Milei mantienen su apoyo total a Manuel Adorni". No salen de ese libreto.

La parálisis en la Casa Rosada que enfrenta a los Milei

Pero en otros despachos, aseguran que "no se mueve un papel". La definición que falta es política, pero también personal. Milei evita decidir entre su hermana y Santiago Caputo, los dos polos de poder que hoy no logran convivir. En ese tironeo, Adorni quedó en el centro de los tironeos.

Adorni es incondicional de Karina Milei y tiene buena convivencia con Santiago Caputo, pero el propagandista oficial entiende que la imagen del gobierno se desilacha si no se resuelve la crisis. La situación la planteó un ministro: si gana Caputo, se va Adorni; si gana Karina, se va Caputo.

Milei está más inclinado a echarlo a Adorni y Karina sigue resistiendo. Toto Caputo está convenciendo a Milei de sacarlo a Adorni y poner a Quirno en la jefatura de Gabinete y al ex ARCA Juan Pazo en Cancillería. "Milei está tironeado entre Karina y Toto Caputo y no puede resolver", resumen con tono crítico dentro de la Casa Rosada, aunque nadie le plantea los problemas de frente.

El posible despido de Adorni sería para "licuar" el impacto del escándalo por sus movimientos patrimoniales —propiedades, refacciones y viajes— que no terminan de cerrar frente a sus ingresos declarados. Pero en el mismo movimiento reconocen el límite: Karina Milei no está dispuesta a soltarlo.

"Si le soltamos la mano, vienen por vos y por mí", le habría dicho Karina Milei a su hermano reiteradas veces. El Presidente considera a su hermana un oráculo.

Desde el entorno de Adorni niegan en público, aunque confirman el clima. "Tiene respaldo total de Javier y de Karina", aseguran. Sin embargo, en otros sectores del oficialismo son más directos: "Gran despelote. Milei lo quiere rajar, Karina lo quiere sostener".

La propuesta de Caputo que divide aguas en el oficialismo

La alternativa que gana volumen en ese vacío de poder es la de Caputo. La propuesta es negada en algunos despachos y confirmada en otros. Esa contradicción no es un detalle: es la radiografía del momento. "Todo es confusión y parálisis", resumen cerca del gabinete económico.

El propio Caputo ya habló con Karina Milei. Fue una conversación larga, sin definiciones. En el karinismo aseguran que "escuchó con atención y respeto, sin enojarse, pero no hubo propuestas formales".

Nadie puede ordenar el relato porque nadie ordena la decisión. Detrás de ese movimiento hay una lógica más profunda. Caputo cree que el Gobierno necesita mostrar control político para sostener el programa económico. Que la pelea permanente entre Karina Milei y Santiago Caputo erosiona la credibilidad externa y complica la hoja de ruta. "El equipo económico tiene que manejar el gobierno en este escenario", repiten fuentes que conocen su planteo.

El problema es que ese rediseño implica un costo inmediato: la salida de Adorni. Y ahí aparece el nudo central. Según reconstruyen en la Casa Rosada, el destino del jefe de Gabinete no depende tanto de su situación judicial o política, sino del resultado de la interna. "Si gana Karina, Adorni se queda. Si gana Santiago, se va", sintetiza un funcionario.

El rol de Milei aparece desdibujado. "Milei no decide nada de la política, no le interesa ni le importa, se ocupa de la economía. La política la manejan otros", ironizan incluso dentro del oficialismo. La falta de definición presidencial es, para muchos, el principal factor de inmovilismo y comienza a verse como una incapacidad porque los programas económicos se ejecutan con muñeca política y no en el vacío.

El escándalo patrimonial que complica la ecuación oficial

El trasfondo de esa resistencia es más delicado. Milei no quiere soltar a Adorni porque teme un efecto dominó. En la cúpula del poder lo dicen sin rodeos: "Si cae Adorni, después van por Javier y por Karina". La frase no es retórica. Expone el nivel de preocupación por las derivaciones judiciales.

Las denuncias de la diputada Marcela Pagano agravaron ese escenario. Lo acusó de ser "el cajero de Milei y de Karina Milei" y aseguró en la Justicia que intermediaba con empresarios que pagaban para acceder a funcionarios. A eso se sumó la declaración del arquitecto Matías Tabar, que habló de refacciones por u$s245.000 pagadas en efectivo y sin trazabilidad ni facturas comprobantes. En conjunto, los movimientos bajo sospecha rondan los u$s800.000, muy por encima de los ingresos reconocidos del funcionario.

En su declaración jurada de 2025, Adorni asentó un patrimonio de u$s42.000 y dos propiedades. Si se tiene en cuenta que su sueldo era de $3,5 millones hasta diciembre último, eso equivalía a u$s2.464: para llegar a gastar u$s800.000 entre viajes, propiedades y refacciones hubiera necesitado 308 sueldos y solo lleva cobrados 29 salarios del 10 de diciembre hasta abril. Le estarían faltando 279 sueldos si solo lo gastó con sus ingresos.

Sin embargo, en la investigación quedó involucrada también su esposa Bettina Angeletti porque su consultora de coach ontológico Be fue contratada por empresas proveedoras del Estado que controla el propio Adorni. En otras palabras, la cónyuge también pudo aportar algo al patrimonio familiar.

El expediente crece en Comodoro Py y también en la política. Dentro del oficialismo ya no hay defensa abierta. El respaldo existe, pero es silencioso. Y convive con una certeza incómoda: el costo de sostenerlo aumenta cada día.

En ese contexto, empezó a circular una hipótesis que nadie confirma en público, pero todos mencionan en privado: la posible existencia de circuitos informales de financiamiento, desde aportes no declarados hasta intermediaciones con empresarios como denunció la diputada Marcela Pagano. No hay pruebas concluyentes, pero el solo hecho de que esa conversación exista en la cúpula del poder marca el nivel de deterioro.

Los medios internacionales prenden las alarmas sobre Milei

La crisis ya no es solo interna. También empezó a impactar afuera. Un artículo reciente de The Economist describió a Milei como un presidente "en serios problemas", atrapado entre una economía que no termina de estabilizarse y una dinámica política cada vez más frágil. El semanario británico habló de un Gobierno que "pierde control de su narrativa" y advirtió sobre el desgaste que generan las disputas internas, incluso cuando el Presidente intenta mostrarse como víctima de un sistema que resiste sus reformas.

El diagnóstico pegó en la Casa Rosada. No tanto por la crítica —esperable— sino por la precisión. En el equipo económico reconocen que los mercados miran esa combinación: ruido político, parálisis económica y fragilidad institucional. Y que eso puede condicionar el programa.

El influyente Financial Times, también británico, destacó que "el alivio de los argentinos ante el control de la inflación de tres dígitos por parte de Milei se transformó en frustración debido a la caída de la actividad en el comercio minorista, la industria manufacturera y las principales industrias".

El diario financiero londinense señaló que "los salarios reales están disminuyendo y el desempleo alcanzó el 7,5% en el último trimestre de 2025, la peor cifra para un cuarto trimestre desde 2020. A pesar de los avances, la tasa de inflación anual se mantuvo en el 32,6% en marzo".

Por eso Caputo insiste con un "gesto fuerte". Un gabinete alineado con la lógica económica de los mercados, que cierre la interna o al menos la encapsule. Que ordene puertas adentro y calme puertas afuera. Pero todo vuelve al mismo punto: la decisión de Milei. Mientras tanto, el Gobierno sigue detenido. La reunión de gabinete prevista para este viernes busca mostrar normalidad, pero nadie cree que alcance. El problema ya no es de gestión, sino de poder.

"¿Si está paralizado el gobierno? Totalmente paralizado, no se mueve un papel porque Milei no puede decidir un ganador entre Karina Milei y Santiago Caputo", describió a iProfesional una fuente con despacho en Balcarce 50. En ese vacío, Javier Milei parece descolocado porque centra más su gestión en discutir autores de la teoría económica que en diseñar un plan de salida para la crisis de cierre de empresas e interrupción de la cadena de pagos y caída de empleo.

"Gran despelote –dijo un funcionario bien informado-. Milei aparentemente lo quiere rajar a Adorni pero Karina lo quiere defender". Los adornistas lo niegan. Todo se contradice. Todo forma parte del mismo clima: confusión y parálisis.

Según pudo saber iProfesional de una alta fuente adornista, todas estas posiciones encontradas generan confrontación de opiniones internas. "¡Todos! Pero termina en saco roto... Javier tiene que definir, o Karina Milei o Santiago Caputo, los dos juntos NO pueden convivir más. Pero no define".

—¿Y dónde queda Adorni?

—"En lo que definan esos dos".

—¿Cómo es eso?

—"Si manda Karina, Manuel sigue... si manda Santiago Manuel vuela".

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