El caso Adorni eleva la tensión al máximo en el PRO: Macri va por un lado y los diputados, por otro
En medio del escándalo que envuelve a Manuel Adorni, el PRO salió a marcar diferencias más fuertes con el gobierno de Javier Milei, como parte de la estrategia de Mauricio Macri de construir una alternativa electoral frente al oficialismo en 2027. Sin embargo, la bancada de diputados del partido amarillo no solo no se suma al planteo, sino que ayudará a bloquear una nueva embestida de la oposición al jefe de Gabinete el próximo jueves.
El domingo por la noche, la conducción del PRO sorprendió con la publicación del "Manifiesto Próximo Paso", en el que señaló que con "algunas cosas empezaron a cambiar", en referencia a la gestión de Milei -a quien no se mencionó- pero aclaró que "acompañar el cambio no es aplaudir todo" y "mucho menos aplaudir lo que está mal".
Fue una alusión bastante clara a la situación que atraviesa el gobierno de Milei con el caso Adorni, además de constituir un nuevo capítulo del intento de Macri por tomar una distancia prudencial del oficialismo sin llegar -por ahora- a romper el vínculo con el Gobierno, pero con la idea de presentar al PRO rumbo a 2027 como "el próximo paso", una consigna que empezó a usar el expresidente.
Sin embargo, esta postura abre diferencias internas dentro del partido que lidera Macri. "Al bloque no lo consultaron", confirmó a iProfesional una fuente parlamentaria de la bancada de diputados que encabeza Cristian Ritondo. Horas más tarde, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, dijo que tampoco "sabía del comunicado". La tensión intrapartidaria se hace más visible sobre el telón de fondo del escándalo por los viajes y la compra de inmuebles de Adorni.
Crece la tensión en el PRO por el caso Adorni: Macri va por un lado y los diputados, por el otro
Ocurre que, si bien esta postura no es nueva, la conducción del PRO -o acaso solo Macri, según mascullan por estas horas en el partido- eligió justo el momento de mayor incomodidad del Gobierno por la situación del jefe de Gabinete, con nada menos que Patricia Bullrich presionando públicamente al funcionario para que presente su declaración jurada y mucho ruido entre los ministros y los hermanos Javier y Karina Milei por la continuidad de Adorni.
Macri empujó la publicación del "manifiesto" en ese contexto, sin contemplar que en la Cámara de Diputados el PRO no quiere quedar asociado a ninguna jugada de la oposición contra Adorni y de hecho mantiene su ayuda al Gobierno para contener esa avanzada aunque que la cúpula del partido haya dicho que no hay que "aplaudir lo que está mal".
Fuentes del bloque confirmaron a iProfesional que no darán quórum a la sesión convocada por la oposición para el próximo jueves con el fin de activar el debate de varios pedidos de interpelación a Adorni y de una moción de censura, mecanismo que contempla la remoción del jefe de Gabinete por parte del Congreso.
En la bancada que preside Ritondo aseguraron a este medio que "no se hablo de ningún cambio" en la relación parlamentaria con el oficialismo y advierten: "Cuando tengamos diferencias las vamos a marcar, como hicimos con la reforma electoral, donde queremos discutir Ficha Limpia por separado y no eliminar las PASO".
Más allá de que ese último punto hoy está en discusión, porque el Gobierno no quiere saber nada con modificar la reforma electoral, en lo que respecta a la sesión del próximo jueves el gran interrogante es qué hará el PRO si la oposición consigue quórum. Por ahora, los mismos promotores de la sesión ven poco probable alcanzar las 129 presencias, según fuentes consultadas por iProfesional, pero no imposible.
Ocurre que en la bancada que preside Ritondo hay diputados que más alineados con Macri, como es el caso de Fernando de Andreis (mano derecha del expresidente) o Martín Yeza. Así, el riesgo que se abre es que el tema Adorni divida al espacio en la sesión tras el duro comunicado. El bloque se reunirá este martes para tratar de unificar una postura.
Esa tensión en el PRO y el riesgo de una división agranda el peligro para Adorni, porque la última vez que la oposición intentó avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete consiguió 125 votos, a solo cuatro de los que necesitará el jueves para abrir el recinto.
La estrategia electoral, en el eje de las diferencias internas del PRO
De esta forma, mientras Macri trata de poner al PRO un paso más lejos de Milei y marcar diferencias cada vez más claras, el bloque de diputados que comanda Ritondo hace su juego y va en la dirección contraria: ayudará a LLA a tratar de frustrar la sesión convocada para el jueves.
Las diferencias entre el PRO y el gobierno de Milei en el Congreso por ahora se limitan exclusivamente a la reforma electoral, a pesar de que en varias oportunidades Ritondo dejó saber que se sienten destratados por el oficialismo. En el eje de esta tensión dentro del partido amarillo está la estrategia electoral para 2027.
En su calidad de presidente del PRO en la provincia de Buenos Aires, Ritondo ya adelantó que quiere mantener la alianza electoral con LLA en el distrito más grande del país para enfrentar al peronismo del gobernador Axel Kicillof, algo que no va de la mano con la idea de Macri de presentar una lista propia para las elecciones nacionales.
Si bien dejó de hablar del "candidato propio", la cúpula del PRO empezó a jugar con la idea del "próximo paso" y, por si quedaran dudas, en el nuevo "manifiesto" señaló: "El cambio tiene dos enemigos: el populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo. Y los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer. A los dos los vamos a enfrentar". La referencia al Gobierno es obvia.
Al Gobierno no le preocupa Macri: ¿por qué el PRO volvió a marcar distancia?
En tanto, en la Casa Rosada le restan importancia por el momento a los dardos que lanza Macri desde el PRO. Los colaboradores de Milei miran encuestas que le dan al partido amarillo menos del 10% de intención de voto. Acaso son esos mismos números los que miran Ritondo en Buenos Aires y referentes como el gobernador Rogelio Frigerio en Entre Ríos, donde la alianza con LLA tiene buena salud.
Ciertamente, Macri piensa en recuperar a los votantes "desencantados" de Milei porque considera que allí está el electorado "histórico" del PRO, según explicaron fuentes partidarias a iProfesional. Pero la sospecha en LLA es que el expresidente está buscando construir una masa crítica y posicionar al partido solo para negociar en mejores condiciones una alianza electoral que, a los ojos de los libertarios, es forzada para los amarillos.
Por otro lado, tampoco pasó inadvertido que el nuevo pronunciamiento de la cúpula del partido amarillo se dio justo después de que Bullrich emergiera como la única voz dentro del Gobierno que se animó a plantear lo que nadie se había animado: que Adorni aclare urgente su situación patrimonial porque el escándalo daña la relación de Milei con el electorado.
Para muchos Bullrich busca cuidar su caudal de votos propio, cuya base más sólida es la Ciudad de Buenos Aires, el bastión del PRO, donde no descarta ser candidata a jefa de Gobierno y complicar a Jorge Macri. En ese marco, el comunicado que impulsó Macri puede leerse como un intento de no quedar relegados por la figura de la extitular del partido y actual referente de LLA.
Lo concreto es que el momento delicado que vive el Gobierno por el escándalo de Manuel Adorni ya genera tensión también en el PRO, entre la decisión de Mauricio Macri de acelerar su diferenciación respecto de la gestión de Javier Milei y la decisión de los diputados conducidos por Cristian Ritondo de mantener, por ahora, la colaboración con LLA para que el jefe de Gabinete no tenga nuevos problemas en el Congreso.