Milei quiere definir cuanto antes si habrá PASO o no en 2027 y busca apurar la negociación con gobernadores
La reforma electoral que plantea la eliminación de las PASO a partir del año próximo es una de las máximas prioridades para el presidente Javier Milei pero, paradójicamente, es el proyecto que menos se está moviendo. La situación empieza a desesperar a la Casa Rosada, que apela a una negociación directa con gobernadores para destrabar la iniciativa en el Senado.
En esa negociación que el Gobierno intenta acelerar en estas semanas se incluiría la promesa de no presentar candidatos libertarios a gobernador que puedan amenazar a los caudillos que buscarán su reelección, según confirmaron a iProfesional. La conversación está recién en fase inicial.
El proyecto que elimina las elecciones primarias a partir de 2027, pero también modifica los requisitos para los partidos políticos, suprime el aporte público para la campaña e incorpora la Ficha Limpia, que ingresó a fines de abril. Desde entonces hubo una sola reunión de comisión, donde lo único que quedó claro para La Libertad Avanza es que los aliados no acompañarán el texto tal y como está.
La bancada oficialista que encabeza Patricia Bullrich quedó en un limbo con el proyecto. "No hay novedades y encima el Ejecutivo manda más proyectos y todo se amontona", se sinceraron ante iProfesional en un despacho libertario. El problema es que Bullrich no tiene margen por el momento para destrabar el proyecto sin acordar cambios.
La senadora no ocultó su interés por la propuesta impulsada por la UCR y acompañada por el PRO y otros espacios para que las PASO no se eliminen y, en cambio, dejen de ser obligatorias para los partidos y para los votantes. Pero la Casa Rosada lo rechaza de plano, porque quieren lograr como sea que el año próximo no haya primarias. Sin embargo, chocan con la realidad: los votos para eso hoy no están.
Por qué la reforma electoral inquieta a Milei y cómo se negocia el futuro de las PASO
El objetivo del Gobierno es sacar del juego una herramiena que le permitirá a la oposición -y en particular al peronismo- resolver sus disputas internas y agruparse para enfrentar a Milei. El resto de los sectores, incluidos los dialoguistas y sobre todo el PRO, que está en un tire y afloje con los libertarios, quieren mantenerlas precisamente por esa utilidad.
La situación le impide a Bullrich reunir los 37 votos para que la reforma avance y esto empieza a inquietar a Milei, que necesita resolver cuanto antes el calendario electoral del año próximo, sobre todo porque muchas provincias desdoblarán y algunas ya se preparan para votar en mayo de 2027 a gobernador.
En ese marco, la Casa Rosada apuesta a buscar un acuerdo directamente con los gobernadores, una gestión a la que ya se aboca el ministro del Interior, Diego Santilli, junto a Eduardo "Lule" Menem, mano derecha de Karina Milei. Cerca del "Colo" señalan que está llevando la negociación "a fuego lento", porque los jefes provinciales, según dicen en la Rosada, están midiendo con qué fuerza llega LLA a la puja electoral.
"A los gobernadores en esta discusión no les interesan los recursos, les interesa su reelección", remarcó a iProfesional una fuente del Ejecutivo al tanto de las negociaciones. Los caudillos quieren tener la certeza de que la anulación de las primarias no los pondrá en riesgo a ellos ni los dejará a merced.
Según confirmaron las fuentes consultadas, la posibilidad de que LLA presente listas "light" en las provincias, en una suerte de acuerdo tácito con los gobernadores, está sobre la mesa. "Hay algo de eso, sobre todo con los dialoguistas, porque los aliados ya están jugando", explican.
Qué tipo de acuerdos sondea el oficialismo con los gobernadores para destrabar la reforma
Al mencionar a "los aliados" se refieren a Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos), quienes ya compartieron listas legislativas con La Libertad Avanza en las elecciones de medio término. En el Gobierno estiman que esas alianzas se mantendrán para las ejecutivas de 2027.
Con el resto de los mandatarios, la idea es buscar un acuerdo para que acompañen, al menos, una suspensión de las PASO -que como anticipó este medio es el "plan B" del Gobierno desde el inicio- a cambio de que el oficialismo no ponga en riesgo su reelección. Para ello tendrían que compartir listas, o bien plantar candidatos poco competitivos.
De hecho, a un gobernador del norte del país que es dialoguista pero no aliado firme ya le habrían planteado la posibilidad de ser el candidato de La Libertad Avanza en esa provincia en 2027, cuando vaya por su reelección, según comentaron a iProfesional cerca de un senador que representa a ese distrito. El acuerdo es delicado, porque el gobernador podría detonar una fuerte interna en su propio partido.
La posibilidad de no presentar listas "violetas" o llevar candidatos que no le hagan sombra a los gobernadores que acuerden también es comleja para el oficialismo. Como jefes del armado político, Karina Milei y "Lule" Menem entienden que no es conveniente desmovilizar a la propia tropa en los territorios a un año de la elección.
En cualquier caso, la estrategia de la Casa Rosada para tratar de destrabar la reforma electoral en el Senado es apelar directamente a los gobernadores. En ese contexto, el último miércoles Santilli y "Lule" Menem recibieron a Raúl Jalil (Catamarca) y a Gustavo Sáenz (Salta), para empezar a conversar sobre el escenario electoral.
¿Bullrich queda al margen de la negociación sobre las PASO?
Buscar una negociación directa con los gobernadores también implica sacar la negociación del ámbito del Senado, donde lleva las riendas Bullrich. La autonomía de la senadora molesta a Karina Milei a pesar de que su comprobada experiencia en la "rosca" parlamentaria ya le dio resultados, por ejemplo, para sacar la reforma laboral.
A principios de mayo Bullrich había llegado a un principio de acuerdo con los bloques dialoguistas para dividir el proyecto de reforma electoral y tratar por separado la iniciativa de Ficha Limpia, que prohíbe las candidaturas de personas que tengan una condena en segunda instancia por delitos dolosos.
Sin embargo, Karina Milei le bajó el pulgar a ese plan e indicó que el proyecto tiene que tratarse como llegó. La secretaria General de Presidencia abortó la gestión de Bullrich justo en momentos en que la senadora presionó públicamente a Manuel Adorni para que presente su declaración jurada.
Con esa orden la jefa del bloque se quedó casi sin margen para negociar y conseguir los 16 votos que le faltan a LLA para darle media sanción a la reforma electoral en el Senado. Ahora Karina Milei manda a Lule Menem a acompañar a Santilli en la conversación con los gobernadores sobre el tema, pero todavía con final abierto.
Esa incertidumbre también genera dudas dentro del bloque de senadores oficialista, donde algunos legisladores creen que "el peor escenario para el Gobierno es que las PASO sigan como están" y que "si es eliminación o nada, posiblemente será nada", según señalaron a iProfesional en un despacho libertario.
Lo concreto es que la reforma electoral para eliminar las PASO sigue trabada en el Senado y la situación empezará a apremiar de verdad al Gobierno si el proyecto no empieza a moverse antes del receso invernal que empieza el 20 de julio. Javier Milei quiere que el tema avance pero necesitará sí o sí de un entendimiento con los gobernadores.