El desafío de Bullrich hirió a Karina Milei en la interna más dura del Gobierno y se tensa el clima en el Senado
La decisión de Patricia Bullrich de avisar que no acompañará el pedido del Gobierno para retirar el pliego que designa como jueza a María Verónica Michelli sacudió a la "mesa política" del oficialismo que encabeza Karina Milei, verdadera destinataria del desplante de la senadora que, con intención o no, reabre la pelea interna entre la secretaria presidencial y el asesor Santiago Caputo.
A pesar de ser la jefa del bloque oficialista en el Senado, Bullrich hizo público que habló con el presidente Javier Milei para comunicarle que ejercerá su "derecho a la objeción de conciencia" y no apoyará el retiro del pliego de Michelli, cuyo único fundamento (extraoficial pero nunca desmentido) es que la aspirante a jueza es cuñada del periodista Hugo Alconada Mon, quien ha investigado el caso $LIBRA que salpica a los Milei.
Si bien el tema pone en un posición incómoda al Presidente, la jugada de la senadora es un bombazo para Karina Milei porque el Ministerio de Justicia que encabeza Juan Bautista Mahiques es un área que quedó bajo su control después de haber desplazado de allí a la gente de Caputo y es de donde salió el pedido para retirar el pliego que ahora se cuestiona.
Justo cuando Milei creía haber aplacado al menos temporalmente la interna entre su hermana de sangre y su hermano putativo, el ala caputista volvió a dejar correr -por lo bajo críticas- al sector de Karina Milei por considerar que el intento de retirar el pliego fue desprolijo y puso en riesgo las chances del Gobierno de salir triunfante de la sesión del Senado prevista para el próximo jueves.
¿Cuál es el trasfondo del desafío de Bullrich a los planes de Karina Milei?: tensión en el Senado
El plan del oficialismo es aprobar más de 70 nombramientos para cubrir las vacantes del Poder Judicial en esa sesión, pero el pedido que envió Mahiques al Senado la semana pasada para retirar el pliego de Michelli, que ya tenía dictamen de la Comisión de Acuerdos firmado por los bloques aliados y sin objeciones a la postulante, puso todo en duda.
Los bloques aliados se molestaron y advirtieron que el Ejecutivo no podía retirar un pliego cuyo trámite ya estaba en marcha y que, en todo caso, eso debería votarse en el recinto. El PRO avisó el viernes pasado que no apoyaría el pedido y el oficialismo quedó expuesto a una posible derrota por no contar con los votos para defender su postura.
Es en ese contexto que Bullrich salió a desmarcarse del Gobierno. Aún cuando la situación volviera a poner sobre el tapete los cortocircuitos en la cúpula del oficialismo, la jefa del bloque intenta evitar un revés político más duro todavía en el recinto, que se lo acharían a ella. Así, la senadora actuó un poco para proteger a LLA y otro poco en defensa propia.
Avisados los Milei y el público sobre su postura, la jefa de la bancada oficialista intentará ordenar la votación de los pliegos judiciales este miércoles a las 11:00, en una reunión de Labor Parlamentaria previa a la sesión.
Fuentes del Senado confirmaron a iProfesional que "hasta ese momento, todos los pliegos están adentro" del temario. El tema "se encarajinó menos de lo que parece" según confiaron a este medio en una oficina libertaria, donde señalan que la sesión sigue en pie y que los nombramientos judiciales, por ahora, continúan en la agenda.
Sin embargo, la situación es compleja. El presidente de la Comisión de Acuerdos, Juan Carlos Pagotto, alineado con los Menem -y por lo tanto con Karina- tiene "cajoneado" el pliego de Michelli desde que llegó el pedido de la Rosada. Es decir, no publicó el expediente para que entre en la orden del día de cara a la sesión. Si finalmente se pone a votación y se aprueba, la hermana presidencial quedará como derrotada frente a Bullrich. Si, por el contrario, todo se posterga por este conflicto parecerá un retroceso del Gobierno.
La tensión de cara a la sesión prevista para el jueves tras la diferencia que marcó Bullrich ya ni siquiera se agota en el tratamiento de los pliegos judiciales, sino que se mete en el corazón del bloque de La Libertad Avanza, donde quedó planteada una división interna y, en paralelo, una versión periodística señaló que la exministra le habría ofrecido a Milei dejar la jefatura de la bancada, pero el mandatario lo descartó.
¿Por qué el desplante hiere a Karina Milei y reactiva la interna con Santiago Caputo?
El desplante de Bullrich es un bombazo en la sala de controles de Karina Milei, porque la dejó mal parada en la interna que libra con Santiago Caputo. Y es que el veto tardío al nombramiento de Michelli en el Tribunal Oral Criminal Federal N° 3 de La Plata fue una orden suya o, al menos, salió de su órbita.
Mahiques llegó al Ministerio de Justicia de la mano de la hermana presidencial y a contramano del intento de Santiago Caputo por nombrar allí a Guillermo Montenegro. En la misma avanzada Karina Milei ubicó como número dos de esa cartera a Santiago Viola, un protegido suyo que reemplazó a Sebastián Amerio, leal al asesor presidencial.
De esta forma, la secretaria General de Presidencia se hizo con el control del Ministerio de Justicia cuya tarea ahora quedó en la mira por esta controversia, especialmente del ala caputista, que acusa mala praxis dado que se embarró el proceso que puso en marcha el Gobierno para empezar a cubrir las más de 300 vacantes que hay en la Justicia.
El desafío de Bullrich fue una muestra más de juego propio por parte de la senadora pero contribuyó a recalentar una vez más la pelea interna entre el karinismo y el caputismo justo cuando parecía que empezaba una nueva tregua y un alivio para Milei.
Mientras en Casa Rosada entienden que "Patricia es así" y que es casi imposible ejercer sobre ella un control como el que tienen sobre otras figuras de LLA -aunque eso empiece a molestar- los dardos internos y también de la oposición apuntan ahora a Mahiques y a Karina Milei.
La tensión entre Patricia Bullrich y Karina Milei escala poco a poco
No obstante, el nuevo gesto de diferenciación por parte de Bullrich escala la tensión que ya arrastra hace meses con la poderosa hermana del Presidente, a quien no le agrada la autonomía de la senadora y menos en momentos en que el "círculo rojo" mira con expectativa su proyección electoral. Todas las encuestas le dan mejor a ella que a Milei y una muy reciente la presenta como la opción favorita para acompañarlo en la fórmula en 2027.
Al comunicar su decisión respecto del pliego de Michelli, Bullrich se encargó de aclarar que ella es "parte de este proyecto" y apoya "con convicción la transformación histórica que está impulsando el presidente Javier Milei", pero no deja de ser llamativo que se desmarcó del tema luego de que el PRO, su expartido, le marcara la cancha al Gobierno.
El encargado de exponer públicamente el malestar de los bloques aliados con el intento de retirar el pliego fue el jefe del bloque del PRO, Martín Goerling, quien el viernes advirtió: "Desde el bloque PRO vamos a defender la institucionalidad y la división de poderes, una vez que el pliego ingresa al Senado ya depende del Senado el acuerdo o no".
Goerling no es cualquier senador: tiene comunicación permanente con Fernando de Andreis, mano derecha de Mauricio Macri. De esta forma, se vislumbra una coincidencia entre Bullrich y el sector de Macri, que exhibe una mirada cada vez más crítica hacia la gestión de Milei aunque sin llegar a romper del todo.
El episodio se suma al sonoro reclamo que hizo Bullrich hace ya un mes para que Manuel Adorni, presente de una vez por todas su declaración jurada, y a la picardía de haber presentado luego sus propios papeles antes de tiempo, para marcar la diferencia con el jefe de Gabinete al que los Milei sostienen a pesar del escándalo por sus gastos.
A Karina Milei no le cayó nada bien esa jugada independiente de Bullrich, quien a su vez masticaba bronca ya desde antes porque la secretaria de Presidencia trabó el nombramiento de Diego Valenzuela en una nueva agencia de Migraciones y a la vez puso bajo su ala a Alejandra Monteoliva, su antecesora en el Ministerio de Seguridad, donde hace poocos días renunció Federico Angelini, fiel a la ex ministra.
Es decir que el cortocircuito por el intento de retirar el pliego judicial de María Verónica Michelli es una demostración más que de Patricia Bullrich no está dispuesta a alinearse sin chistar con lo que decida Karina Milei, como casi todo el resto del oficialismo, solo que en este caso la jugada de la senadora pega de lleno en la posición de la "hermanísima" y recalienta la interna que, para bien o para mal, marca el pulso del Gobierno.