Adorni respira: Bullrich tumbó una sesión clave en el Senado y frenó la ofensiva del peronismo
El Gobierno de Javier Milei consiguió un respiro político para el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al lograr la suspensión de la sesión prevista para este jueves en el Senado, donde el peronismo analizaba avanzar con una ofensiva parlamentaria para impulsar sobre tablas, sin dictamen de comisión, su interpelación y una posterior moción de censura para destituirlo por las inconsistencias en su patrimonio.
La decisión implicó para la Casa Rosada resignar, al menos por ahora, el tratamiento de proyectos que consideraba prioritarios, pero permitió desactivar un escenario que en el oficialismo observaban con creciente preocupación.
El peronismo planea impulsar la interpelación junto a bloques aliados y una eventual moción de censura contra Manuel Adorni. El jefe del Gabinete no pudo explicar con argumentos atendibles el incremento patrimonial en dos años y medio de gestión y está investigado en el juzgado federal de Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita por enriquecimiento ilícito.
Las explicaciones que dio hace una semana sobre el origen de su patrimonio fueron rechazadas por todo el arco opositor: argumentó que las operaciones inmobiliarias con dos nuevas propiedades, su mudanza, los viajes, las refacciones y un movimiento económico de más de 800 mil dólares se explicarían en sus inversiones en bitcoins entre 2013 y 2018 que pudo justificar al encontrar un pendrive donde tenía una billetera virtual con 513 mil dólares, previos a sus movimientos cash.
Ni en el juzgado de Lijo, la fiscalía de Pollicita ni en el Congreso creen en esas argumentaciones y aseguran que su situación procesal se podría agravar.
Patricia Bullrich gestionó la suspensión ante Victoria Villarruel
Según señalaron fuentes del Senado a iProfesional, la gestión para suspender la sesión del jueves fue impulsada por la ex ministra de Seguridad y senadora Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, y una de las que promueve internamente la renuncia de Adorni a su cargo. Sin embargo, siguió directivas de Karina Milei, la hermana del Presidente y secretaria general de la Presidencia.
"Bullrich gestionó ante Villarruel la caída de la sesión para descomprimir el caso Adorni", señalaron fuentes parlamentarias a iProfesional.
Por pedido de Bullrich, la vicepresidenta Victoria Villarruel resolvió dejar sin efecto la convocatoria prevista para este jueves, en la que debía tratarse, entre otros temas, el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. El temor del oficialismo era que Unión por la Patria lograra reunir apoyos para introducir sobre tablas el debate sobre la situación política de Adorni y avanzar hacia una eventual moción de censura.
No obstante, Villarruel mantuvo la convocatoria a la reunión de Labor Parlamentaria prevista para este miércoles a las 18, donde oficialismo y oposición discutirán una nueva fecha para la sesión y definirán el temario.
Fuentes cercanas a la vicepresidenta confirmaron a iProfesional que "no hay sesión el jueves en el Senado" y agregaron que "el miércoles hay reunión de Labor Parlamentaria, allí podría definirse la fecha de una probable sesión y los temas que tratarían en la misma". El oficialismo pugnará para que se traten los proyectos de ley urgentes, mientras que el peronismo buscará avanzar en la destitución de Adorni.
La presión de la Casa Rosada para frenar el avance opositor
La suspensión de la sesión se produjo luego de fuertes gestiones de la Casa Rosada para evitar que la oposición encontrara una ventana parlamentaria para avanzar contra Adorni. De acuerdo con fuentes parlamentarias, la presión fue canalizada desde el entorno presidencial. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mantuvo contactos con la conducción libertaria en el Senado para evitar una sesión que podía convertirse en una plataforma para la ofensiva opositora.
El bloque de Unión por la Patria, encabezado por José Mayans, había presentado un proyecto de resolución para promover la interpelación de Adorni y avanzar posteriormente con una moción de censura con el objetivo de desplazarlo del cargo.
El peronismo pretendía aprovechar la sesión del jueves para intentar reunir votos aliados y acelerar el tratamiento de esa iniciativa. En caso de no alcanzar los números necesarios, de dos tercios de los miembros del Senado, la estrategia consistía en exponer públicamente a los sectores de la UCR, el PRO y otros aliados del Gobierno que bloquearan el avance del expediente.
En ese caso, intentarían emplazar a las comisiones para dictaminar la interpelación y la moción de censura para una sesión posterior en el Senado.
Manuel Adorni es cada vez más cuestionado dentro del Gobierno
La situación política de Adorni continúa generando tensiones dentro del oficialismo. Según fuentes de la Casa Rosada, el jefe de Gabinete mantiene el respaldo de Javier Milei, Karina Milei y Federico Sturzenegger. Sin embargo, buena parte del resto del gabinete considera que su permanencia se transformó en un problema político para la administración libertaria.
Entre quienes cuestionan su continuidad figurarían dirigentes de peso como Patricia Bullrich y Santiago Caputo, que consideran que la crisis en torno al funcionario genera costos permanentes para el Gobierno y dificulta la gestión.
En paralelo, ya comenzaron a circular nombres para una eventual sucesión. Entre los posibles reemplazantes aparecen el canciller Pablo Quirno, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el secretario de Políticas Estratégicas, Ignacio Devitt, uno de los funcionarios de mayor crecimiento dentro del esquema de poder libertario y participante habitual de la mesa política del oficialismo. Pero en el entorno del Presidente niegan cambios por ahora.
El Senado aparece más avanzado que Diputados
Aun cuando el peronismo muestra mayor capacidad de maniobra en la Cámara alta, especialistas parlamentarios coinciden en que hoy la oposición no cuenta con los dos tercios necesarios para aprobar sobre tablas una interpelación y una posterior moción de censura.
Por esa razón, el camino institucional sería otro: emplazar a las comisiones para que emitan dictamen y luego llevar el tema al recinto.
De acuerdo con el artículo 101 de la Constitución Nacional, una vez cumplidas esas etapas y tras una interpelación, el jefe de Gabinete puede ser removido mediante una moción de censura aprobada por la mayoría absoluta de los miembros de cada cámara. Eso implica reunir 129 votos positivos en Diputados y 37 en el Senado.
Mientras el Senado concentra la atención política, en la Cámara de Diputados está convocada una sesión especial para el próximo 23 de junio, impulsada por Unión por la Patria, la Coalición Cívica, Provincias Unidas y el Frente de Izquierda. El objetivo tambien allí es lograr quórum, sesionar y emplazar a las comisiones para que dictaminen sobre la interpelación y la eventual moción de censura contra Adorni.
Sin embargo, la oposición enfrenta dificultades incluso para garantizar el quórum. Fuentes de Provincias Unidas admitieron ante iProfesional que hoy están lejos de alcanzar los números necesarios. "No estamos cerca del quórum hoy. Estamos a 14 o 15 diputados de conseguirlo", señalaron. De todos modos, otros diputados, como el socialista Esteban Paulón, consideran que lograrán el quorum y luego el dictamen de comisión para tratar en una próxima sesión.
"Va a ser testimonial. La cosa avanza primero por Senado", agregaron. Desde el entorno del jefe del bloque PRO, Cristian Ritondo, indicaron a iProfesional que tanto el PRO como sectores de la UCR prefieren esperar el desenlace de los movimientos en el Senado antes de adoptar una posición definitiva en Diputados.
Las mismas fuentes remarcaron que la Casa Rosada no abrió negociaciones formales con los aliados parlamentarios de la Cámara baja y que, en los hechos, Patricia Bullrich aparece como la principal interlocutora entre el Gobierno y el Congreso. Dentro de Provincias Unidas también reconocen fisuras internas.
"Provincias Unidas tiene 13 diputados pidiendo la sesión y cinco que se hicieron los giles y se presume que no estarían: los macristas Gisela Scaglia, José Núñez y Sergio Capozzi, la mendocina Lourdes Arrieta y el chubutense vinculado a Jorge Ávila", afirmaron fuentes parlamentarias.
A ello se suma la incertidumbre sobre el comportamiento de Innovación Federal, los radicales alineados con Alfredo Cornejo, el PRO y los legisladores peronistas de Tucumán y Catamarca, todos sectores que habitualmente han acompañado al oficialismo en votaciones clave.
Quien sí dará quórum y votará el emplazamiento es el diputado Oscar Zago, del MID, que cuenta con tres legisladores en su bloque. El mismo rumbo tomaría la diputada Marcela Pagano, de Coherencia.
No obstante, en la oposición creen que ese escenario podría modificarse si el proceso avanza primero en el Senado. Por esa razón, la Cámara alta se ha convertido en el principal campo de batalla de una disputa que amenaza con escalar en las próximas semanas y que mantiene a la Casa Rosada desplegando intensas gestiones para evitar que la situación de Manuel Adorni derive en una crisis institucional de mayor magnitud, pese a haber sido originada en un pendrive.