El lado B de la llegada de Ravier como vocero: Milei corre a Adorni para tratar de salvarlo en el Congreso
La decisión del presidente Javier Milei de nombrar al diputado Adrián Ravier como nuevo vocero implica en los hechos una reducción de las funciones que hasta ahora desempañaba el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, pero no deja de formar parte de su intento por sostener como sea al cuestionado funcionario y ahora, además, salvarlo de una destitución a través del Congreso.
Cuando Adorni asumió la Jefatura de Gabinete no dejó de cumplir el rol de vocero presidencial. Por ese motivo, el impacto político del escándalo por sus gastos y su curiosa explicación sobre "ahorros en negro" dejó al Gobierno con un jefe de ministros en la cuerda floja institucional pero además lo dejó sin su principal comunicador.
Al designar a Ravier como nuevo vocero presidencial Milei reconoce implícitamente ese problema. Le quita una función a Adorni aunque más que un castigo es un repliegue táctico para seguir buscando la forma de sostener al jefe de Gabinete a pesar de la presión interna y externa para que lo desplace. Tanto es así, que la decisión del reemplazo la tomaron juntos en Olivos y la comunicó el mismo Adorni.
¿Quién es el nuevo vocero y qué le aporta a la cruzada de Javier Milei para sostener a Adorni?
El nuevo portavoz también tendrá que hacer su aporte a ese plan de la Casa Rosada. Ravier es economista y asumió como diputado nacional por La Pampa en 2025, tras encabeza la lista de La Libertad Avanza en esa provincia para las elecciones de medio término. Es "muy cercano a Milei", según indicaron fuentes del bloque oficialista a iProfesional.
Padre de tres hijos e hincha fanático de San Lorenzo, Ravier estudió economía en la UBA y realizó un doctorado en la Universidad Rey Juan Carlos de España. Se fue a vivir a La Pampa porque su pareja es de allí. En la Cámara de Diputados aseguran que trabaja con bajo perfil y que no entra en confrontaciones, sino que es una persona conciliadora.
Esa clara diferencia con Adorni es parte de lo que Milei está buscando para darle un giro a la política comunicacional y empezar a difundir una agenda "positiva", según explican en el oficialismo. Necesitan alguien que pueda difundir las "buenas noticias" de la gestión -en particular las del Ministerio de Economía- sin temor a repreguntas incómodas o cruces altisonantes que dejen mal parado al Gobierno en su conjunto.
Adorni trató de cumplir con eso en los últimos meses, siempre desde la red social X dado que el escándalo lo forzó a abandonar sus habituales conferencias de prensa, pero no funcionó: cada publicación suya sobre la gestión fue seguida por cientos de respuestas agresivas de los usuarios, que lo tratan de "chorro" o le reclaman que renuncie.
La misión que le encargaron a Ravier es cubrir ese aspecto que es central para que el gobierno de Milei pueda tratar de cambiar -aunque sea de a ratos- el tema de conversación pública y desviar la atención de la delicada situación de Adorni.
Ravier tiene como plus que es economista.El Gobierno quiere centrarse en comunicar "los principales hitos económicos de esta etapa de transformación" porque asegurá que ya empieza a verse el inicio de "un ciclo virtuoso que permitirá recuperar ingresos, generar empleo genuino y multiplicar las oportunidades para millones de argentinos", según destacó el primer comunicado oficial de la nueva vocería.
La reacción de Bullrich al corrimiento de Adorni como vocero
La jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, celebró la jugada y reconoció a su modo que el objetivo es ése, aunque remarcó con sutileza que el problema es Adorni. "Muchos éxitos en esta nueva responsabilidad, Adrián Ravier. Un gran paso para destrabar la comunicación del Gobierno y mostrar con claridad el esfuerzo de todos los argentinos y los resultados que estamos logrando juntos día a día", definió la senadora en X.
El reemplazo beneficia políticamente a Bullrich, dado que la banca de Ravier en Diputados será ocupada por Martín Matzkin, actual subsecretario de Programación Federal y Articulación Legislativa del Ministerio de Seguridad y cercano a la senadora.
Con su ingreso, la tropa bullrichista del bloque de LLA -que le otorga a la exministra su propia cuota de poder dentro del sistema libertario y, por tanto, espalda para sus jugadas autónomas- pasaría a estar conformada por ocho diputados.
El lado B de la llegada de Ravier a la vocería: salvar a Adorni en el Congreso
El perfil de Ravier como nuevo vocero es funcional al plan central de Milei, que es mantener a Adorni en el Gabinete contra todas las sugerencias u opiniones en contrario. De hecho, hasta este viernes seguía previsto que el Presidente vaya con el jefe de ministros al acto central por el Día de la Bandera en Rosario, en una clara señal de que todavía lo respalda.
Convencido de que Adorni no se enriqueció ilícitamente como sospecha la Justicia y denuncia la oposición y, según deja trascender la Casa Rosada, decidido a sostenerlo hasta que una sentencia demuestre lo contrario, Milei hace el reemplazo más obligado, que es el de la comunicación gubernamental, para postergar el de la Jefatura de Gabinete y no quedar cediendo a la presión. Después de todo, la dirección política del Gobierno la lleva la secretaria Karina Milei.
En ese marco, la Casa Rosada instruyó a los senadores de La Libertad Avanza a que desconozcan el acuerdo al que arribaron en el Senado con los bloques dialoguistas, para postergar una semana la votación de la interpelación de Adorni. El Gobierno quieren plantear una discusión reglamentaria sobre la cantidad de votos que se necesitan para habilitar el tratamiento del tema en el recinto.
La sesión iba a ser el jueves pasado. Bullrich acordó con la UCR, el PRO y los bloques provinciales pasarla para el 25 de junio y, si para entonces Adorni sigue en su puesto, entonces sí poner a votación el proyecto que lo cita a interpelación para el 2 de julio. Esto fue aceptado por la oposición dura del peronismo.
Pero si la interpelación se aprueba -algo muy probable hasta ahora- empezará la cuenta regresiva para que el Congreso vote por la destitución del jefe de Gabinete. En el Senado manejaban la posibilidad de hacerlo ese mismo día de julio, después de la interpelación. Esto es lo que el Gobierno quiere evitar.
¿Cuál es el riesgoso plan de Milei para evitar la interpelación de Adorni en el Senado?
Una parte clave de ese acuerdo fue que el proyecto se aprobaría con una mayoría absoluta de 37 votos (la mitad más uno del pleno), aunque las iniciativas que no tienen dictamen de comisión -como es este caso- necesitan una mayoría agravada de los dos tercios de los presentes para habilitar su tratamiento en el recinto.
La explicación que dio la propia Bullrich al salir de la reunión de Labor Parlamentaria con los jefes de todos los bloques y la vicepresidenta Victoria Villarruel fue que el Senado considera que se trata de un "artículo operativo" que no necesita dictamen de comisión, comparado con "la intervención de una provincia", y por eso se puede aprobar con 37 votos.
Pero el Gobierno quiere insistir ahora en que se necesitan dos tercios porque el proyecto no tiene dictamen de comisión, lo que dinamita el acuerdo con los aliados que logró Bullrich. La jugada "se está discutiendo internamente", confirmaron a iProfesional en uno de los depachos libertarios de la Cámara alta. Quieren armar una nueva reunión de Labor Parlamenataria previa a la sesión, posiblemente el martes.
La última vez que el oficialismo desconoció un acuerdo sellado en Labor Parlamentaria fue en la sesión anterior, cuando se preveía tratar 50 pliegos judiciales y al llegar al recinto había más de 70. Esto enfureció al peronismo y molestó a los aliados de LLA y derivó en una presión total para aprobar también el pliego de María Verónica Michelli, que Milei quería retirar, como condición para mantener en curso la sesión.
El objetivo de fondo del cambio de planes que intenta ejecutar el Gobierno en el Senado es bloquear los dos tercios, algo que podría hacer con 25 votos. La bancada oficialista tiene 21 propios y le alcanzaría con sumar a solo cuatro senadores más, algo que pueden negociar con un grupo reducido de gobernadores.
Sin embargo, sería una traba para ese plan que haya ausencias en el propio bloque oficialista, donde Francisco Paoltroni y Luis Juez también dieron a conocer, al igual que Bullrich, su desacuerdo con la continuidad de Adorni. Es un interrogante qué harán en caso de que el Gobierno logre ganar la pulseada reglamentaria en el Senado.
Una discusión entre diputados como anticipo del plan del Gobierno para el Senado
El plan del Gobierno para salvar a Adorni de la interpelación y la posible destitución en el Congreso ya tiene un anticipo en la Cámara de Diputados, donde la oposición quiere sesionar el próximo martes, antes de que lo haga el Senado, para emplazar a las comisiones a discutir todos los proyectos que apuntan contra el jefe de Gabinete.
A través de X, el diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro aseguró que la interpelación y moción de censura al jefe de Gabinete solo requiere quórum y una mayoría absoluta para su aprobación, sin necesidad de tener dictamen de comisión, algo similar a lo que se conversó en el Senado. Pero el libertario Nicolás Mayoraz le salió al cruce: "Miente, miente, que algo queda...", lanzó.
"El tema es clarísimo y la interpretación de la doctrina no deja dudas al sostener que los asuntos sin dictamen deben ser habilitados mediante una votación sobre tablas, que requiere dos tercios según el Reglamento", apuntó Mayoraz en su respuesta a Ferraro, quien junto a Esteban Paulón, Pablo Juliano y otros diputados -entre ellos los del peronismo- busca avanzar en Diputados sin esperar al Senado.
Ocurre que esa sesión que la oposición quiere llevar a cabo el martes hasta ahora no alcanzaría el quórum de 129. En uno de los bloques que impulsan el debate reconocieron a iProfesional que todavía están lejos del número, precisamente porque el PRO, la UCR y varios de los diputados federales se inclinan por esperar a ver qué ocurre el jueves en el Senado. En LLA hacen el mismo cálculo.
Lo que está claro es que el reemplazo de Manuel Adorni como vocero por Adrián Ravier no alcanza por ahora a frenar la avanzada de opositores y aliados en el Congreso, aunque es parte de la cruzada de Javier Milei para sostener a su jefe de Gabinete, porque lo corre de una función estratégica -que el Gobierno necesitaba cubrir- para seguir maniobrando en busca de su salvación política.