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En un sorpresivo giro el Senado aprobó el nombramiento de la jueza rechazada por Milei y Bullrich se abstuvo

El oficialismo aceptó votar a María Verónica Michelli para destrabar los otros pliegos. La incómoda situación de la senadora y la última carta de Milei
04/06/2026 - 14:42hs
En un sorpresivo giro el Senado aprobó el nombramiento de la jueza rechazada por Milei y Bullrich se abstuvo

En medio de la controversia entre el presidente Javier Milei y la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, por el pliego que propone como jueza a María Verónica Michelli -que el Gobierno quiso retirar por estar emparentada con un periodista- el Senado trataba hoy el nombramiento de otros 73 juces, fiscales y defensores públicos pero una pelea con el peronismo trabó todo y la bancada oficialista se vio obligada a cambiar de plan.

Para evitar que se frustrara la aprobación de los 73 pliegos, el bloque que preside Bullrich terminó por aceptar que se agregara a la lista el pliego de Michelli, que resultó aprobado con 44 votos a favor, 18 en contra y 2 abstenciones, una de las cuales, fue de la jefa del bloque oficialista.

El resultado implica un revés para Milei, dado que el Ejecutivo había presentado una nota para retirar su pliego tras conocer que la aspirante a jueza del Tribunal Oral Federal 3 es cuañada de Hugo Alconada Mon, uno de los periodistas que más investigó el caso de la presunta estafa con la criptomoneda $LIBRA que salpica al Presidente y a su hermana, Karina Milei.

No obstante, fuentes del bloque oficialista confirmaron a iProfesional que, cuando la sesión se trabó, Bullrich se comunicó con Casa Rosada y tuvo el "ok" resignado para incorporar el pliego de Michelli, salvar la sesión y, de paso, darle un cierre a la polémica. 

Los bloques aliados de La Libertad Avanza habían firmado el dictamen favorable a Michelli en la Comisión de Acuerdos pero el presidente de ese cuerpo, Juan Carlos Pagotto (LLA), mantuvo guardado en un cajón el documento cuando bajó la orden de Karina Milei de frenar el nombramiento.Esto molestó al PRO, la UCR y los dialogistas provinciales, que aprovecharon el desacuerdo de Bullrich con la Casa Rosada para adelantar su apoyo a la candidata vetada.

No obstante, para la sesión de este jueves se había acordado dejar afuera el pliego de Michelli, dado que el dictamen recien se había oficializado el día anterior -algo a lo que se había comprometido Bullrich con los otros bloques para distender el clima- y se necesitarían dos tercios para habilitar su tratamiento.

Sin embargo, la fuerte pelea que se desató en el recinto apenas empezó la discusión de los otros 73 pliegos puso en jaque toda la agenda del oficialismo. En ese marco, LLA se vio forzada a aceptar que se habilitara la votación de Michelli para que avancen los demás. La presión no fue solo del peronismo sino también de los bloques aliados, según supo iProfesional, porque apoyaban a la candidata.

Tensión en el Senado: por qué se trabaron los pliegos judiciales

Enla runión de Labor Parlamentaria del día anterior el acuerdo de palabra que sellaron los bloques era tratar 50 pliegos de jueces pero al arrancar la sesión, La Libertad Avanza puso sobre la mesa 73 designaciones, lo que generó fuertes críticas de la bancada peronista que ni Bullrich ni las principales figuras del oficialismo pudieron responder.

"No saben qué carajo hacer con los quilombos que tienen y los meten en el recinto", les lanzó Juliana di Tullio (Unión por la Patria) a sus pares libertarios. La bancada opositora rclamo entonces acortar la lista de pliegos a 50 o, en caso contrario, que el oficialismo propusiera la ampliación del temario, para lo que se necesita una mayoría de dos tercios.

Pícaro, el jefe de Unión por la Patria, José Mayans, aprovechó para señalar que con esa misma mayoría se podría incorporar a la sesión el pliego de Michelli. Hasta ese momento, nadie del oficialismo aceptaba la idea. Si bien Bullrich se desmarcó del Gobierno en ese tema, tampoco quería aparecer votando algo a contramano de la voluntad de Milei.

Tras varios minutos de fuertes críticas por parte de la oposición, Bullrich tomó la palabra para asegurar que "no hay ninguna mala fe" por parte del oficialismo y explicó: "No es fácil elegir los 50 sobre los 73 que tienen orden del día. No tiene nada que ver con la situación del pliego de Michelli". Sin embargo, la jefa de la bancada de LLA no pudo aclarar por qué se amplió la lista de pliegos a tratar.

Los senadores pasaron así a un cuarto intemedio que se extendió durante una hora. Al retomarse la sesión, Bullrich informó que "para respetar la palabra empeñada y no dejar un antecedente" se llegó a un acuerdo para votar los 73 pliegos, más el de Michelli. El acuerdo fue tan amplio, que la habilitación para tratar el nombramiento que el Gobierno quería impedir se aprobó con 63 votos a favor y solo 2 en contra.

¿Cómo votó La Libertad Avanza el pliego de la jueza rechazada por Milei?

Finalmente, todos los pliegos judiciales enviados por el Gobierno se aprobaron, con cinco votaciones separadas que presentaron variaciones en el número, principalmente porque algunos nombres generaban polémica y eran rechazados por el peronismo.

La última votación fue la del pliego de Michelli, donde quedó expuesta la división interna que sufre la bancada de LLA a partir de la decisión de Bullrich de diferenciarse de los Milei.

Los 18 votos en contra de Michelli fueron todos de La Libertad Avanza, con excepción de Bullrich que se abstuvo y Luis Juez, que se ausentó. El cordobés -que también suele jugar de líbero a pesar de haberse sumado al bloque- había respaldado puertas adentro la postura de la jefa de la bancada.

En tanto, el formoseño Francisco Paoltroni fue el único miembro del bloque oficialista que votó a favor de Michelli, junto con Unión por la Patria, el PRO, la UCR y todos los otros bloques provinciales que habían anticipado su apoyo a la designación de la nueva jueza.

De esta forma, el bloque libertario mostró la fisura que generó el desplante de Bullrich, quien trató de hacer equilibrio con su abstención pero igualmente justificó su postura con un discurso que, una vez más, la diferenció de Milei.

La jefa del bloque reiteró su "objeción de conciencia" y señaló que "no se puede atribuir consecuencias disciplinarias a una persona por una relación familiar", con lo que blanqueó el motivo por el que la Casa Rosada quiso sacarla de carrera y, en cierta forma, lo cuestionó abiertamente.

Tras apuntar que la "evaluación del Senado se hace sobre los méritos" y que Michelli no tuvo ninguna objeción en ese sentido a lo largo del proceso de selecciòn y audiecia pública, la senadora agregó: "Es mi posición, no comprometo a mi bloque, es una decisión individual".

La última carta de Milei: ¿puede impedir que Michelli asuma como jueza? 

El desacuerdo público de Bullrich con Milei sacudió al Gobierno, que ya arrastra la interminable pelea interna entre el sector de Karina Milei y el del asesor Santiago Caputo. Esa disputa quedó momentáneamente eclipsada por la controversia sobre la jueza, pero continúa.

Sin embargo, la rebeldía de Bullrich es apenas la consecuencia de un error que en realidad se cometió en la Casa Rosada, bajo las narices del Presidente, porque el Poder Ejecutivo envió un pliego judicial sin conocer realmente a la candidata e intentó retirarlo cuando ya era tarde, y para colmo, con el cuestionable fundamento de que la aspirante es cuñada de un periodista, sin ninguna objeción técnica o profesional.

A Milei le queda una última carta por jugar. Cuando el Senado aprueba el pliego de un juez, el Presidente tiene que firmar un decreto para oficializar su nombramiento, pero puede no hacerlo y, en cambio, enviar a un nuevo candidato que haya estado en la misma terna que el ya aprobado. De esta forma, el líder libertario podría no oficiaizar a Michelli en el cargo y mandar un nuevo nombre para el mismo juzgado.

Un debate muy difícil para el Gobierno

La sesión se había complicado desde el inicio. A la controversia que se generó por la aparición de más pliegos judiciales de los previstos, se le sumó que el oficialismo tampoco contaba con los votos suficientes para avanzar con el proyecto sobre "inviolabilidad de la propiedad privada".

De hecho, ese proyecto que realiza cambios sensibles en desalojos y venta de tierras a extranjeros finalmente se retiró del temario. El punto referido a las tierras era fuertemente resistido y el oficialismo vio el riesgo de que todo ese capítulo del texto saliera rechazado. El clima ya estaba lo suficientemente caldeado como para sufrir otra derrota en la sesión.

La inclusión del pliego de Michelli fue, en rigor, lo que le permitió a La Libertad Avanza mantener la sesión en pie, aprobar todas las demás designaciones judiciales y avanzar, además, con el proyecto que habilita el pago de u$s171 millones a los "fondos buitre", que tienen bonos defalteados desde 2001.

El nombramiento de nuevos jueces es de gran importancia para el Gobierno, porque es la primera vez desde que llegó al poder que Milei presenta candidatos a jueces -una atribución constitucional del Presidente con acuerdo del Senado- pero en un contexto particular: hay más de 360 vacantes en la Justicia, alrededor del 30% de todos los cargos, por lo que el líder libertario tiene la oportuniad de armar desde cero una parte importante del Poder Judicial.

Entre los pliegos enviados por Milei y aprobados por el Senado hay algunos nombres polémicos. Uno es el de Ana María Juan, esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien tiene cargo nada menos que la causa $LIBRA. El Senado la aprobó como jueza federal de Hurlingham.

Junto a ese pliego avanzó el de María Julia Sosa, secretaria del juzgado de Julián Ercolini que interviene en la causa por la filtración de los audios que destaparon la presunta trama de pago de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Fue aprobada como vocal de la Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de La Plata.

No obstante, la clave pasó por el desmanejo en el que incurrió el oficialismo, desde el gobierno de Javier Milei hasta el bloque de senadores de Patricia Bullrich, que derivó en la sorpresiva aprobación de la jueza María Verónica Michelli a contramano de los deseos del Presidente y en medio de un escándalo que, según coinciden casi todos en el Senado, era evitable.

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