Milei quiere suspender las PASO para evitar tensiones con el dólar y buscar un triunfo sin balotaje
Para la mesa política del gobierno de Javier Milei el proyecto de reforma electoral que espera tratamiento en el Senado está íntimamente vinculado a la campaña por la reelección y el punto central es evitar como sea que haya PASO en 2027, un objetivo que apunta a no tener sobresaltos en la economía antes de las generales, y a tratar de ganar la elección en la primera vuelta.
En el Senado hoy no están los 37 votos (la mitad más uno del pleno) que se requieren para eliminar las primarias definitivamente, como propone el proyecto. La alternativa más firme hoy en el Gobierno es suspenderlas solo por 2027 -como ya se hizo en 2025- pero necesita la misma mayoría. Por eso Santilli aceleró la negociación con los gobernadores, entre los cuales hay varios dispuestos a acompañar la segunda opción. Por caso, este lunes recibió al puntano Claudio Poggi y consiguió su apoyo.
En ese marcó el oficialismo empezó a prometer a algunos de ellos que no los desafiarán en sus territorios con listas fuertes de La Libertad Avanza (LLA) y echó a correr la idea de habilitar con la reforma electoral las "listas colectoras" o "adhesiones", para que puedan colgar a sus candidatos a diputados -o ellos mismos, si no desdoblan la elección provincial- de la candidatura de Milei. Sería otra forma de sellar alianzas que beneficien a las dos partes.
De esta forma, la idea original de Karina Milei de plantar candidatos "violeta" en cada distrito dejaría lugar a la de acordar con los gobernadores, aunque siempre con la condición básica de que la alianza aporte a la reelección del Presidente, según sentencian en Casa Rosada. Para alcanzar esa meta en el oficialismo creen que lo mejor sería esquivar el riesgo de que la polarización extrema que implica un balotaje les juegue en contra.
¿Por qué el gobierno de Javier Milei apuesta a evitar el balotaje además de esquivar las PASO?
En el Gobierno toman nota de las encuestas tanto públicas como privadas que arrojan que hoy, a casi un año de los comicios, hay entre un 44% y un 54% de votantes que no se ven apoyando la reelección de Milei y se inclinan por un cambio, motivados por la caída de su poder adquisitivo y un humor negativo sobre la economía general. Las consultoras Casa Tres, Management&Fit y Equipo Mide fueron algunas de las que dieron este resultado.
Mientras esperan el rebote que prometen Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, para los próximos meses, fuentes del oficialismo deslizaron a iProfesional que, con ese panorama en las encuestas, los estrategas electorales hoy ven arriesgado ir a un balotaje y apuestan a ganar en la primera vuelta, para lo que se necesita el 45% de los votos o el 40% con diez puntos de diferencia sobre el segundo.
Ocurre que los mismos sondeos indican que, pese al aparente rechazo a la reelección, Milei tiene mayor intención de voto individual que cualquier referente opositor. La explicación está en la división de la oferta electoral de la oposición, que se erige como la mayor ventaja de LLA. Por ello, un balotaje que obliga a elegir entre dos opciones y aglutina al electorado más opositor es peligroso.
Lo llamativo es que en algunos sectores del peronismo de la estratégica provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof se perfila ya como candidato presidencial, hacen esa misma lectura al ser consultados sobre la reforma electoral y sobre la idea de las "colectoras" o "adhesiones", que le permitirían a Milei recoger votos de otros sectores, sobre todo en las provincias.
"Cuando los gobiernos están empiezan con estos toqueteos, es que ya tienen un problema político. Ahora deben estar viendo que para ganar seguro, tienen que ganar en primera vuelta", apuntó a iProfesional un operador electoral del peronismo bonaerense con varias campañas a cuestas. Reconocen que la eventual suspensión de las PASO complica al peronismo y sobre todo a Kicillof, pero también lo ven como una muestra de "miedo" en el oficialismo.
Las PASO y el dólar: ¿cuál es el otro motivo por el que el Gobierno quiere suspenderlas?
No obstante, el interés supremo de la mesa política liderada por Karina Milei en que no haya PASO en 2027 no se limita solo a quitarle al peronismo y a cualquier otro armado opositor un instrumento que facilita la unidad y la resolución de pujas internas, ni tampoco al ahorro fiscal de u$s200 millones que mencionó en más de una oportunidad Santilli como motivo oficial.
Al Gobierno le preocupa que el clima electoral afecte la estabilidad financiera. Por eso Caputo se apuró la semana pasada en presentar el programa para cubrir vencimientos de aquí fines de 2027. Que el dólar no pegue saltos bruscos con anticipación y el mercado no muestre números en rojo es también una condición necesaria para buscar un triunfo en primera vuelta y las PASO, a los ojos del oficialismo, son peligrosas en ese aspecto.
Como caso testigo toman las PASO de 2019, cuando la fórmula Mauricio Macri-Miguel Pichetto quedó segunda con 18 puntos menos que el binomio Alberto Fernández-Cristina Kirchner y esto llevó a una corrida que disparó la cotización del dólar, una caída de los bonos y una suba del riesgo país que le hizo más difícil al entonces presidente lograr la reelección.
Aunque no pueden admitirlo públicamente, en LLA temen la posibilidad de que algo así se repita si Milei quedar segundo en las primarias, aún cuando ello no implique necesariamente una derrota en las generales como le pasó a Macri. De hecho, en 2023 al libertario le ocurrió lo contrario: ganó las PASO, quedó segundo en las generales y luego triunfó en el balotaje.
"Por supuesto que preocupa ese antecedente (de 2019) y es una razón más para terminar con las PASO, son distorsivas del proceso", resumió a iProfesional un legislador oficialista. Por eso, la estrategia del Gobierno pasa hoy por evitar que haya primarias, en primer lugar, y definir la elección en la primera vuelta, sin balotaje.
La provincia de Buenos Aires, el otro aspecto clave para la estrategia electoral del Gobierno
En realidad hay otro antecedente más fresco de un escenario así y no tuvo que ver con las PASO, sino con la decisión de Kicillof de adelantar las elecciones legislativas de la Provincia en 2025. El peronismo se impuso con 14 puntos de diferencia sobre La Libertad Avanza en septiembre y el frente financiero se descontroló antes de las nacionales de octubre, lo que obligó al Gobierno a recurrir a la ayuda directa del Tesoro de los Estados Unidos para calmar al mercado.
La ayuda funcionó y el oficialismo finalmente ganó con holgura los comicios nacionales, pero la situación fue tan similar a la de las PASO de 2019 que la mesa política de Milei quedó muy atenta a este factor: evitar que se genere por cualquier motivo un clima de derrota antes de las generales porque el impacto financiero puede comprometer la reelección.
Por eso, otro aspecto clave para las elecciones y que ya no está en manos del Gobierno es qué hará Kicillof en la Provincia, si los comicios para elegir gobernador serán en simultáneo con las presidenciales de octubre o si habrá un desdoblamiento como en 2025. En el "kicillofismo" dejan trascender que si se eliminan las PASO a nivel nacional se inclinarían por separar la elección provincial.
Esto está todavía en discusión, porque la estrategia del peronismo dependerá de lo que ocurra entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) de Kicillof y La Cámpora de Máximo y Cristina Kirchner, si logran algún tipo de entendimiento o si por el contrario fracturan al espacio y compiten con listas separadas. Por eso el peronismo necesita más que nadie de las PASO.
En tanto, el futuro de la reforma electoral depende de las negociaciones que ya lleva adelante Santilli con los gobernadores, pero se empezará a definir entre agosto y septiembre según anticipan en el Senado y en la Casa Rosada. El límite es diciembre, remarcan en el entorno del jefe de Gabinete.
Algunos gobernadores ya anticipan su apoyo a la iniciativa del Gobierno para, al menos, suspender las PASO. Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Hugo Passalacqua (Misiones) son algunos de ellos y este lunes Santilli sumó el respaldo de Poggi. Igualmente, todavía no alcanza para asegurar su aprobación. Hay resistencias incluso entre aliados como Alfredo Cornejo (Mendoza).
Lo cierto es que el objetivo excluyente de todo el Gobierno es que Javier Milei sea el primer presidente no peronista que logre la reelección. Suspender las PASO y buscar el triunfo en primera vuelta, sin balotaje, son hoy los ejes centrales de la estrategia mientras se negocian los votos para avanzar con la reforma electoral.