La reforma de ley de tierras vuelve a postergarse en Senado, entre falta de acuerdo y clima mundialista
Después de mucha insistencia el oficialismo logró volver a sesionar en el Senado este jueves para tratar una treintena de pliegos judiciales y el proyecto sobre "inviolabilidad de la propiedad privada", pero no consiguió los votos para aprobar el capítulo que elimina el límite a la venta de tierras a extranjeros y eso obligó a Patricia Bullrich a pedir la postergación del tema por cuarta vez.
La bancada oficialista que encabeza Bullrich logró el quórum de 37 presentes con lo justo, minutos antes de que finalizará el tiempo reglamentario. Según supo iProfesional de fuentes parlamentarias, debieron convencer a un grupo de senadores de la UCR que rechaza la reforma de la Ley de Tierras de que bajaran al recinto para poder abrir la sesión, porque hasta último minuto estaba en duda el número.
Ese capítulo del proyecto, que elimina el límite del 15% del territorio nacional (o de una misma provincia) para la adquisición de tierras por parte de personas y empresas extranjeras, es el verdadero foco de tensión del debate. Con la sesión ya iniciada, LLA todavía no tenía asegurados los votos para aprobar esa parte del proyecto sobre propiedad privada.
Debido a la reforma de la Ley de Tierras, el proyecto se postergó en tres ocasiones. En ese marco, circulaba entre los senadores el borrador número 15 sobre ese capítulo para tratar de lograr finalmente el consenso necesario, pero el tema seguía trabado por diferencias entre el oficialismo y los bloques aliados, incluidos varios de los provinciales, según confirmaron a este medio en la bancada libertaria.
¿Por qué el fervor por la Selección se cuela en el Senado y el debate sobre venta de tierras?
Aunque parezca un detalle menor, en las complicaciones del oficialismo para avanzar con la flexibilización de la venta de tierras a extranjeros influye levemente el clima de fervor nacional que generó el triunfo de la Selección Argentina sobre Inglaterra en la semifinal del Mundial.
Varios senadores de La Libertad Avanza entraron al recinto con camisetas de Argentina. La salteña María Emilia Orozco la llevó puesta, mientras que Bullrich, Cármen Álvarez Rivero Y Bruno Olivera, entre otros colocaron las suyas sobre las bancas. El gesto del oficialismo, igualmente, fue objeto de chicanas por parte de alguunos sectores de la oposición.
El motivo fue, precisamente, el interés de esos senadores por reformar la Ley de Tierras. De hecho, al inicio de la sesión, el radical Flavio Fama -que amagó con no dar quórum y al final lo hizo- tomó la palabra para rendir un breve homenaje a la Selección, a la que calificó como "un ejemplo" para el Gobierno y para el Congreso, a la vez que opinó que la alegría nacional es "muy particular en un día como, hoy que vamos a tratar la Ley de Tierras".
Además, antes de la sesión se filtró a los medios un chat entre Bullrich y Victoria Villarruel, en el que la presidenta del Senado sugería suspender la sesión precisamente con el argumento de que el clima generado por la Selección no se corresponde con la intención del Gobierno de avanzar con una ley que busca, según dijo "vender el país", lo que generó un fortísimo cruce con la jefa del bloque oficialista.
¿Cómo es la negociación contrarreloj del Gobierno por la reforma de la Ley de Tierras?
A la falta de acuerdo en torno a ese capítulo se le suma la ausencia de varios senadores que suelen ayudar a LLA, como la chubutense Edith Terenzi (cercana al gobernador Ignacio Torres), el correntino Carlos "Camu" Espínola, y la también chbutense del PRO Andrea Cristina, de licencia por maternidad.
En tanto, los tres senadores del bloque Convicción Federal que encabeza la jujeña Carolina Moisés -desprendimiento del bloque peronista/kirchnerista Unión por la Patria- no dio quórum y se oponen a varios puntos del proyecto, además del capítulo sobr tierras.
La negociación se complicó a tal punto que Alejandro Cacace, número dos del ministro de Desregulación, Feerico Sturzenegger, se acercó al Senado para tratar de destrabar el tema. Mientras los senadores trataban los pliegos judiciales, el oficialismo buscaba un acuerdo, aún sin éxito.
El oficialismo ya aceptó varios cambios al texto, entre ellos compartir con los gobernadores el poder de autorizar la venta de tierras que estén en sus respectivas provincias, pero no alcanzó.
El último borrador, según contó una calificada fuente libertaria a iProfesional, establecía que cada provincia, además, podría "hacer su propio régimen, fijar sus propios límites" pra la adquisición de tierras por parte de extranjeros, pero para el Gobierno eso es inaceptable porque implicaría un caos normativo.
¿De qué se trata el proyecto sobre propiedad privada?
La iniciativa del gobierno de Javier Milei sobre "inviolabilidad de la propiedad privada" introduce cambios en desalojos, expropiaciones, uso de tierras afectadas por incendios y en los requisitos para que los extranjeros puedan adquirir grandes extensiones de tierras rurales en el país. Este capítulo se convirtió en el eje central de la discusión.
El objetivo central de Milei y Sturzenegger es la eliminación del límite legal para que las personas físicas o jurídicas de otro país puedan adquirir tierras rurales, que actualmente es el 15% del territorio nacional (o de una misma provincia o departamento) por lo establecido en la Ley de Tierras Rurales fijada por el kirchnerismo en 2011.
Hasta el momento, en la negociación con los bloques y gobernadores el oficialismo logró mantener este punto pero tuvo que ceder en otros. En primer lugar aceptó que la regulación y las restricciones finales para esas operaciones sean potestad de los gobiernos provinciales. También se acordó mantener "la prohibición para la adquisición de tierras rurales por parte de los Estados extranjeros".
No obstante, según el borrador número 13 del proyecto las empresas que tengan participación de un Estado extranjero sí podrán adquirir tierras rurales cuando exista una "autorización de la provincia donde se encuentre ubicado el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional".
De esta forma, el gobernador y la Casa Rosada tendrán que estar de acuerdo con la venta cuando el interesado sea una compañía donde participe un Estado extranjero. La misma condición se acordó para la adquisición de tierras en "zonas de seguridad de frontera".
El detalle técnico que se incluyó para la autorización de venta de tierras a extranjeros
Aquel borrador incluye un detalle: en todos los casos la autorización de la provincia y del Gobierno nacional se regirá por el "silencio administrativo". Esto implica que, si no hubiera respuesta del Estado al permiso para comprar tierras, quedaría aceptado automáticamente.
Ocurre que a partir de la Ley Bases impulsada por Milei en 2024, la legislación argentina interpreta el silencio administrativo en sentido positivo, a la inversa de lo que ocurría antes, cuando la falta de respuesta por parte de la administración se tomaba tácitamente como un rechazo.
El capítulo sobre las tierras rurales en el proyecto sobre "propiedad privada", según el borrador con los últimos cambios acordados, establece que la autorización "se regirá por el régimen de silencio administrativo de conformidad con el artículo 10 de la Ley Nº 19.549 y sus modificatorias, operando el vencimiento del plazo como una autorización de pleno derecho".
Según ese artículo, el plazo sería de 60 días. A pesar de que el proyecto siguió teniendo modificaciones después de la firma del dictamen, el consenso al que arribó Bullrich con los bloques aliados es formalizar los cambios directamente en el recinto el día de la sesión. Por ello no se descarta que se acuerden otras modificaciones durante las horas previas a la votación.
Y es que ahora la disucisón pasa por cuánto poder real tendrán las provincias para intervenir en esas operaciones, por ello se puso en circulación una nueva versión con más retoques que, por ahora, los senadores discuten internamente.
Tras la aprobación de los pliegos judiciales, el Senado se abocará a tratar el proyecto sobre propiedad privada, pero el capítulo que elimina el límite para la venta de tierras a extranjeros será una incógnita hasta el final. El oficialismo confía en aprobarlo con una mayoría ajustada, pero tampoco se descartan más modificaciones o, incluso, una nueva postergación del tema.