La mesa política de Milei suma leyes, pide desregulaciones y superpoderes, pero el Congreso le traba todo
El gobierno de Javier Milei buscó este martes enviar una señal de reactivación de la agenda oficial con una nueva reunión de la mesa política encabezada por su hermana, Karina Milei. Sin embargo, detrás de la renovada foto de unidad quedó expuesta la parálisis del Congreso, donde no avanzan por ahora los grandes proyectos del oficialismo. El Parlamento sigue funcionando como un embudo en el que se acumulan las leyes clave de la Casa Rosada, mientras que Milei pretende añadir otro proyecto de ley para solicitar más desregulaciones y facultades extraordinarias (superpoderes) para avanzar con reformas por decreto.
Según pudo saber iProfesional de fuentes oficiales, la prioridad de Milei es sancionar la Ley de Reforma Electoral para eliminar las PASO en las elecciones presidenciales de 2027, pero en el Senado la jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, todavía no cuenta con los votos.
Por otra parte, en la reunión se repasó el cuello de botella que opera en el Congreso: cada día se suman proyectos de ley y las cámaras no sesionan por falta de consensos. Por ejemplo, en el Senado, además de la reforma electoral, se buscan destrabar las leyes de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, el Super RIGI y la Ley de Hojarasca, entre otras. En Diputados están estancadas las modificaciones a la Ley General de Sociedades, sin trámite en las comisiones; la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que aún no ingresó; la Ley de Inocencia Fiscal II, que también se hace esperar, y un inminente megaproyecto de desregulación para varios sectores.
Fuentes de la Casa Rosada confirmaron que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, tiene un borrador de proyecto de ley para incorporar más desregulaciones en el mercado de medicamentos, inmobiliario, rural, vitivinícola, del libro y de garrafas, entre otros, además de solicitar facultades extraordinarias para derogar regulaciones por decreto del Poder Ejecutivo.
Negociaciones con gobernadores y el acuerdo político por las PASO 2027
Según allegados a Bullrich, podría haber apoyo para suspender las PASO del año próximo, aunque no para eliminarlas definitivamente. Todo dependerá de las negociaciones que lleva adelante el jefe de Gabinete, Diego Santilli, con varios gobernadores, y de los acuerdos que Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem puedan anudar con ellos para garantizarles el respaldo del Presidente a sus reelecciones en sus respectivos distritos. Ese apoyo implica que LLA no postule candidatos propios en sus provincias.
Si Milei respalda a candidatos que compitan contra los gobernadores aliados, el electorado conservador de esas provincias podría dividirse y provocar el triunfo del peronismo. Ese es el reclamo principal de los mandatarios y, a cambio, respaldarían la reelección de Milei en 2027, accediendo a suspender las PASO mediante el voto de sus senadores y diputados.
En esa encrucijada se encuentran el PRO y varios legisladores de la UCR. De hecho, los gobernadores envueltos en este intríngulis son:
- Leandro Zdero, de Chaco
- Alfredo Cornejo (UCR), de Mendoza —quien no tiene reelección, pero apoyaría al diputado Luis Petri—
- Rogelio Frigerio (PRO), de Entre Ríos
- Ignacio Torres (PRO), de Chubut
- Claudio Poggi (PRO), de San Luis
- Jorge Macri (PRO), de la Ciudad de Buenos Aires
A la par, Santilli debe negociar con mandatarios peronistas aliados, como Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Raúl Jalil, de Catamarca, con quienes las tratativas pasan por beneficios económicos mutuos. Santilli informó en la reunión de la mesa política sobre el estado de avance de las conversaciones con las provincias, mientras los miembros diseñaron la agenda legislativa y los próximos anuncios económicos de Milei y del ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, quien también participó de la foto.
Sin embargo, por ahora los resultados concretos siguen siendo escasos y el Congreso continúa paralizado por discrepancias puntuales en distintos proyectos. Diego Santilli informó sobre diálogos para cerrar acuerdos por obras e infraestructura, aunque en la Casa Rosada admiten que todavía no hay compromisos políticos firmes que garanticen respaldo parlamentario.
Leyes prioritarias del oficialismo trabadas en el Congreso
Si bien la principal obsesión del Gobierno continúa siendo la eliminación de las PASO, el oficialismo tiene otras iniciativas prioritarias estancadas. El Senado mantiene paralizados varios proyectos considerados estratégicos por el Presidente. La próxima sesión relevante será el 6 de agosto, cuando se intentará tratar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aprobada previamente en Diputados. Ese proyecto se cayó en la sesión del jueves último, luego del partido en el que Argentina le ganó a Inglaterra en el Mundial por 2 a 1 y los jugadores mostraron una bandera con la leyenda "Las Malvinas son Argentinas".
Precisamente, el proyecto contiene un capítulo controvertido sobre la extranjerización de la propiedad privada, el cual elimina el límite del 15% del territorio nacional para inversores extranjeros. Los senadores no quisieron convalidar la venta de tierras a manos extranjeras mientras los futbolistas reivindicaban la soberanía sobre las Islas Malvinas. Sin embargo, distintas fuentes parlamentarias reconocen que, incluso tras el fervor del Mundial, la iniciativa perdió respaldo político y hoy tampoco tendría los votos suficientes para convertirse en ley. De hecho, existieron 15 versiones del dictamen en constante modificación y la propia Patricia Bullrich comunicó que, aun así, no reúne la mayoría requerida.
En la lista de prioridades oficiales figuran además:
- El denominado "Súper RIGI", para bajar y eliminar impuestos a inversores por más de u$s1.000 millones durante 30 años
- El proyecto de ley "Hojarasca", destinado a derogar normas consideradas obsoletas por el oficialismo
- Otras reformas económicas que continúan demoradas
En la Cámara de Diputados el panorama tampoco resulta alentador. La nueva Ley General de Sociedades permanece inmovilizada en comisión sin perspectivas de tratamiento inmediato. "Está paralizada", señalaron fuentes parlamentarias. Por su parte, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que Milei anunciará la próxima semana, ni siquiera ingresó formalmente al Congreso, una demora que sorprendió incluso dentro del propio oficialismo.
El proyecto de "Inocencia Fiscal II", que será presentado este miércoles por Luis Caputo, se avizora con mejores perspectivas. En la Casa Rosada confían en reconstruir la mayoría de alrededor de 130 diputados que respaldó la ley del Súper RIGI en la Cámara baja para intentar aprobar esta nueva iniciativa. La propuesta se impulsa en medio del fuerte debate político generado por la investigación contra Manuel Adorni por posible enriquecimiento ilícito y evasión tributaria, un delito cuyo encuadre pasaría a ser más flexible con la figura de la "inocencia fiscal".
La ley de desregulación económica de Sturzenegger y los superpoderes
Lejos de acotar la agenda, el Gobierno decidió ampliarla. Federico Sturzenegger trabaja en un extenso anteproyecto de desregulación económica que algunos dirigentes opositores ya bautizaron irónicamente como "una mini Ley Bases" o "un bazar", dada la enorme cantidad de temas diversos que incorpora. "Tiene de todo, como un bazar", comentan en los pasillos legislativos.
El paquete incluye reformas para:
- Flexibilizar la venta de medicamentos de venta libre en góndolas y por internet
- Liberar los precios de los libros y de las garrafas
- Modificar el régimen financiero para aceptar criptomonedas como garantía
- Desregular el mercado inmobiliario
- Cambiar el régimen de arrendamientos rurales
- Reformar la navegación fluvial
- Eliminar exigencias para traductores públicos
- Modificar el funcionamiento de cooperativas e instituciones de la industria vitivinícola
Algunas de estas medidas ya habían sido incluidas en el DNU 70/23 y quedaron frenadas por decisiones judiciales o por el rechazo legislativo. Ahora el Ejecutivo intenta otorgarles respaldo legal mediante una nueva ley.
No obstante, el aspecto políticamente más sensible del anteproyecto se encuentra en su capítulo final: allí el Poder Ejecutivo solicita al Congreso seis meses de facultades delegadas (superpoderes) para avanzar mediante decretos en nuevas desregulaciones económicas no especificadas, sin necesidad de impulsar una ley para cada modificación.
En otras palabras, mientras buena parte de los proyectos oficiales permanecen bloqueados en el Congreso, el Gobierno pretende obtener autorización para acelerar por decreto aquello que no consigue aprobar por mayoría parlamentaria. El argumento oficial sostiene que se busca eliminar barreras regulatorias, reducir costos y aumentar la competencia. La oposición, en cambio, ya anticipa que volverá a discutir los límites institucionales de la delegación legislativa y el alcance de las atribuciones excepcionales del Presidente.
La paradoja política resulta evidente. Mientras el oficialismo intenta exhibir una agenda legislativa intensa y una mesa política en permanente movimiento, el Congreso sigue siendo el principal cuello de botella para sus reformas. Aun cuando los votos no aparecen para los proyectos pendientes, el Gobierno ya prepara nuevas iniciativas. En la Casa Rosada insisten en que la ofensiva desreguladora es indispensable para reactivar la economía; en los pasillos del Congreso, varios legisladores se preguntan de dónde saldrán las voluntades para aprobarlas. Por ahora, el problema del oficialismo no parece ser la falta de proyectos, sino el exceso de iniciativas para una mayoría parlamentaria que todavía no existe.
De la reunión de la mesa política participaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora nacional, Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete de Ministros, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández; y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
Santilli informó que mantuvo una reunión con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, el viernes último, en la que definieron avances sobre la Caja Previsional, el traspaso de las obras del plan PROCREAR y distintos ejes de la agenda. También detalló que este martes se reunió con el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés. El Gobierno le garantizaría aval a la provincia para las obras del puente Alvear-Itaquí y el proyecto del puente Monte Caseros-Bella Unión.