El Gobierno reveló cuántos estudiantes extranjeros cursan en las universidades y estalló la polémica con la UBA
El Gobierno nacional volvió a instalar el debate sobre la presencia de estudiantes extranjeros en las universidades públicas luego de que el vocero presidencial, Adrián Ravier, asegurara que una parte importante de los alumnos de la Facultad de Medicina de la UBA proviene de otros países.
Durante su conferencia de prensa, el funcionario sostuvo que "hasta un 40%" de los estudiantes de Medicina de la UBA son extranjeros y afirmó que esa situación genera un costo para el Estado argentino.
Sus declaraciones se apoyaron en un relevamiento elaborado por el Ministerio de Capital Humano, aunque la propia UBA salió rápidamente a cuestionar tanto las cifras como el criterio utilizado para medir la matrícula.
Qué dice el informe del Gobierno sobre los estudiantes extranjeros
De acuerdo con el documento elaborado por el Ministerio de Capital Humano, la UBA concentra tanto la mayor cantidad de estudiantes de Medicina como el mayor número de alumnos extranjeros dentro de las universidades relevadas.
Según ese informe, durante 2022 la Facultad de Medicina registró 47.459 estudiantes, de los cuales 15.102 correspondían a alumnos extranjeros. Dentro de ese grupo, el Gobierno aseguró que 6.390 eran brasileños, convirtiéndose en la nacionalidad con mayor presencia.
El relevamiento también incluyó otras universidades nacionales y detectó una fuerte participación de estudiantes extranjeros en distintas facultades de Medicina.
Entre los casos mencionados por el Gobierno aparecen:
- Universidad Nacional de Mar del Plata: 82,68%
- Universidad Nacional de La Rioja: 80%
- Universidad Nacional de Rosario: 79,35%
Además, el informe indicó que la Universidad Nacional de La Plata registró 5.096 estudiantes extranjeros, mientras que la Universidad Nacional de Rosario contabilizó 4.204.
Por qué la UBA rechaza las cifras difundidas por el Gobierno
Las autoridades universitarias rechazaron los números presentados por el Ejecutivo y sostuvieron que el problema no radica únicamente en las cifras, sino también en la metodología utilizada para elaborar el informe.
Según explicaron desde la universidad, el Ministerio tomó como referencia la totalidad de los estudiantes inscriptos, incluyendo personas que no cursan materias o que no mantienen actividad académica regular. En cambio, la UBA considera que el análisis debería realizarse únicamente sobre los alumnos que efectivamente cursan y sostienen una trayectoria académica activa.
El vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, publicó datos propios y aseguró que los estudiantes extranjeros representan una proporción considerablemente menor a la difundida por el Gobierno.
Según detalló, durante 2026 los estudiantes extranjeros con residencia temporal, transitoria o precaria representaron 2,5% de los más de 70.000 ingresantes de la universidad.
En el caso puntual de la Facultad de Medicina, afirmó que la participación fue del 6,1%, mientras que en Odontología alcanzó el 4,1% y en Ingeniería el 2,7%. En el resto de las facultades, sostuvo, el porcentaje fue incluso inferior al 2%.
Yacobitti también manifestó que la universidad está dispuesta a analizar junto con el Gobierno los datos utilizados en el informe para evitar interpretaciones erróneas sobre la matrícula universitaria.
Según expresó, el objetivo debería ser que la discusión pública se base en información precisa y comparable, evitando diferencias derivadas de criterios estadísticos distintos.
Por qué volvió a instalarse el debate sobre los estudiantes extranjeros
El tema reapareció en medio de la discusión impulsada por el Gobierno sobre distintas reformas vinculadas con el funcionamiento del Estado y el uso de los recursos públicos.
Durante su conferencia de prensa, el vocero presidencial utilizó el caso de las universidades para ejemplificar el impacto económico que, según el Ejecutivo, tiene la presencia de estudiantes extranjeros dentro del sistema universitario argentino.
Las declaraciones reactivaron un debate que ya había aparecido en otras oportunidades alrededor del financiamiento de la educación superior, el acceso de ciudadanos extranjeros a universidades públicas y los criterios utilizados para medir la matrícula de cada institución.
Por qué tantos estudiantes extranjeros eligen estudiar Medicina en Argentina
La carrera de Medicina en Argentina, especialmente en universidades públicas como la UBA, se convirtió desde hace años en una de las opciones más elegidas por estudiantes de otros países de la región. Entre los principales motivos aparecen la gratuidad de las carreras de grado, el prestigio internacional de varias universidades nacionales y la posibilidad de acceder sin afrontar los elevados costos que existen en otros sistemas educativos.
En el caso de la UBA, la Facultad de Medicina figura desde hace años entre las más reconocidas de América Latina en distintos rankings internacionales. A eso se suma que muchos estudiantes brasileños, paraguayos, bolivianos y de otros países encuentran en Argentina una alternativa más accesible que las universidades privadas o los sistemas de ingreso altamente competitivos de sus países de origen.
Qué pasa con los estudiantes extranjeros en otros países de la región
La discusión sobre el acceso de extranjeros a las universidades públicas no es exclusiva de Argentina. En la mayoría de los países latinoamericanos existen distintos modelos de financiamiento y requisitos de ingreso.
Por ejemplo, en Brasil las universidades públicas también son gratuitas, pero el acceso suele depender de exámenes de ingreso altamente competitivos, como el ENEM o los procesos selectivos de cada institución.
En Chile, en cambio, la educación superior es mayoritariamente arancelada y tanto estudiantes nacionales como extranjeros deben afrontar costos, salvo que accedan a becas o beneficios específicos.
En Uruguay, la Universidad de la República mantiene un sistema de acceso gratuito para carreras de grado, similar al argentino.
Con respecto a Bolivia, no existe un sistema único de ingreso a la educación superior. Según distintos informes académicos, las universidades públicas pueden establecer modalidades diferentes de admisión, que incluyen exámenes de ingreso, cursos preuniversitarios, cupos por excelencia académica e incluso ingreso directo en carreras con baja demanda. En las universidades privadas, en cambio, los requisitos suelen ser menos restrictivos y la mayoría de los postulantes consigue una vacante.
Incluso existen las universidades indígenas, creadas en 2008 durante el gobierno de Evo Morales, que cuentan con criterios propios de admisión. Entre ellos figura, por ejemplo, el conocimiento del idioma originario vinculado con cada institución.
En Paraguay, el ingreso también depende de cada universidad. Algunas instituciones exigen un curso probatorio eliminatorio, otras implementan cursos de admisión no eliminatorios y algunas permiten el acceso directo.
A diferencia de lo que ocurría años atrás, las universidades públicas paraguayas no cobran aranceles por los cursos de ingreso ni por las carreras de grado. No obstante, aplica para quienes se graduaron en colegios de Paraguay, por lo que, en la práctica, es arancelada para los extranjeros.
Estas diferencias explican por qué Argentina se convirtió en un destino atractivo para miles de estudiantes extranjeros, especialmente en carreras como Medicina.