EE.UU. evalúa reactivar en Argentina un centro de seguridad para monitorear amenazas vinculadas a China
Estados Unidos evalúa reactivar en Argentina un centro de operaciones de seguridad como parte de una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump para contener la creciente influencia de China en América Latina y otras regiones del mundo.
El proyecto contempla que el centro argentino tenga entre sus principales funciones el monitoreo de amenazas vinculadas a China contra infraestructura crítica y plataformas cibernéticas de la región.
La iniciativa forma parte de un paquete de programas que Washington analiza volver a poner en marcha después de que varios de ellos fueran pausados debido a recortes presupuestarios. El objetivo declarado de la administración estadounidense es recuperar capacidad de acción y "apalancamiento diplomático" frente a Beijing.
Cuánto dinero planea destinar Estados Unidos al centro de monitoreo
De acuerdo con la información difundida por Escenario Mundial, la administración Trump prepara un incremento de cientos de millones de dólares para programas destinados a contrarrestar la influencia de China a nivel global.
En particular, Estados Unidos contempla destinar más de 340 millones de dólares a más de 50 proyectos vinculados con esta estrategia, muchos de ellos concentrados en el Hemisferio Occidental.
Dentro de ese paquete aparecen los proyectos para establecer o reactivar centros de operaciones de seguridad en Argentina y Belice.
En el caso argentino, el objetivo sería contar con una estructura capaz de detectar y monitorear potenciales amenazas sobre sistemas considerados estratégicos, especialmente aquellos relacionados con infraestructura crítica y plataformas digitales.
La propuesta no implica, por el momento, que Estados Unidos haya tomado la decisión definitiva de instalar nuevamente el centro. Se trata de uno de los proyectos que Washington está evaluando recuperar y cuya implementación todavía depende de decisiones presupuestarias y políticas.
La disputa entre Estados Unidos y China llega a sectores estratégicos
El eventual regreso de este programa se produce en un contexto de creciente competencia entre Washington y Beijing por la influencia económica, tecnológica y estratégica en América Latina.
La preocupación estadounidense no se limita al ámbito militar. También alcanza sectores considerados fundamentales para la seguridad económica y tecnológica, como puertos, telecomunicaciones, pesca y minerales críticos.
Según la información difundida sobre los proyectos, Estados Unidos busca fortalecer las capacidades de países de la región para enfrentar presuntos intentos de China de ampliar su influencia sobre operaciones portuarias, actividades pesqueras y la explotación de recursos minerales estratégicos.
Argentina aparece así dentro de una estrategia regional que también contempla iniciativas en países como México, Perú y Uruguay.
Cables submarinos: otro frente de la estrategia de EE.UU.
La competencia tecnológica entre las dos potencias también se extiende a las telecomunicaciones.
Dentro del mismo esfuerzo regional, Estados Unidos notificó al Congreso su intención de destinar 175,8 millones de dólares para reemplazar cables de telecomunicaciones submarinos por alternativas estadounidenses consideradas "seguras y confiables".
Los cables submarinos son una infraestructura crítica para las comunicaciones internacionales, ya que transportan la mayor parte del tráfico de datos entre continentes.
Por eso, Washington considera estratégico reducir la participación de empresas y proveedores vinculados a China en este sector, especialmente frente al temor de que una infraestructura considerada sensible pueda quedar expuesta a interferencias o espionaje.
Argentina, cada vez más cerca de la estrategia de Washington
El eventual relanzamiento del centro de operaciones de seguridad se produce mientras el Gobierno de Javier Milei profundiza su alineamiento internacional con Estados Unidos.
Desde el comienzo de su gestión, Milei convirtió la relación con Washington en uno de los ejes centrales de su política exterior y adoptó una posición particularmente crítica frente a China.
Ese acercamiento también se trasladó al terreno tecnológico y económico, en momentos en que Estados Unidos busca fortalecer sus alianzas en América Latina para limitar la expansión de la influencia china.
En este escenario, Argentina podría convertirse en uno de los puntos de apoyo de Washington para monitorear y enfrentar riesgos vinculados con infraestructura estratégica y ciberseguridad en Sudamérica.
Sin embargo, por ahora el proyecto debe ser interpretado como una posibilidad en evaluación. La información disponible no indica que exista una decisión definitiva de Estados Unidos ni que el centro vaya a comenzar a operar de manera inmediata.
La eventual reactivación sería, en cambio, una nueva señal de la importancia que adquirió Argentina dentro de la disputa geopolítica entre Washington y Beijing por la influencia estratégica en América Latina.