NEGOCIACIÓN DECISIVA

Canje energético, el pacto que buscará sellar Santilli con gobernadores para sumar su apoyo

Los mandatarios condicionan la aprobación de la reducción de subsidios a zonas frías en el Senado, a cambio de un alivio en las tarifas para zonas cálidas
Por Mariano Obarrio
POLÍTICA - 11 de Agosto, 2026

El gobierno de Javier Milei busca recomponer esta semana la resentida relación con los gobernadores después de la derrota que sufrió en el Senado con dos capítulos de la Ley de Tierras y para eso el jefe del Gabinete, Diego Santilli, viajará este miércoles a Posadas donde se reunirá con los mandatarios del Norte Grande. Según la Casa Rosada, todo está acordado, pero fuentes provinciales aseguran que habrá reclamos para que Milei cumpla promesas económicas.

Según pudo saber iProfesional de fuentes oficiales, la negociación tendrá un componente energético decisivo: mientras la Casa Rosada pretende avanzar con la reducción territorial del régimen de subsidios para las zonas frías con la sanción de ley en el Senado, los gobernadores norteños reclamarán un alivio para hogares que enfrentan mayores consumos de electricidad durante los meses de calor.

Esto se habló tambien en la reunion de la mesa política que preside la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y de la que participó por primera vez el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que está en el ojo de la tormenta por los pases de factura internos por sucesivas derrotas en la última semana, que desgastaron a Milei. Desde ahora, todos los proyectos de ley y decretos de Sturzenegger serán revisados en su viabilidad por la mesa política y especialmente por Karina Milei, Diego Santilli, Eduardo "Lule" Menem, y la senadora Patricia Bullrich.

Santilli participará de una nueva reunión del Consejo Regional del Norte Grande, en la que estarán los gobernadores de las provincias que integran la región. La Casa Rosada asegura que la agenda está acordada, pero entre los mandatarios existe la expectativa de aprovechar el encuentro para poner sobre la mesa varios de los incumplimientos que vienen tensando la relación con el Gobierno.

Santilli tendrá además una segunda escala en la estrategia de recomposición política. El viernes viajará a Catamarca junto con el ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, para reunirse con el gobernador Raúl Jalil, con quien la relación está tambien algo resentida.

La secuencia no es casual. Jalil, Osvaldo Jaldo, de Tucumán, y Gustavo Sáenz, de Salta, fueron algunos de los gobernadores que habían mantenido una actitud de diálogo con la Casa Rosada pero que terminaron tomando distancia en la discusión de la Ley de Tierras. El rechazo a los capítulos sobre extranjerización de tierras y manejo del fuego fue una señal política que el Gobierno no pudo ignorar.

Ahora Santilli intenta reconstruir ese puente. Tambien a esto se suman reclamos económicos.

El canje energético que buscarán sellar los gobernadores con Santilli

Uno de los principales puntos de la discusión será el futuro del régimen de Zona Fría. El Gobierno pretende reducir el universo territorial alcanzado por los subsidios al gas y focalizar la asistencia en los hogares considerados vulnerables. El proyecto ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y la intención oficial es retomar su tratamiento en el Senado a partir de septiembre para avanzar hacia su aprobación definitiva.

La reforma implicaría dejar fuera del esquema a determinadas zonas que actualmente reciben el beneficio, entre ellas sectores de provincias como Buenos Aires y La Pampa. Los gobernadores del Norte quieren que esa discusión tenga una contrapartida: mayores bloques de consumo eléctrico subsidiado para las zonas cálidas.

La lógica es sencilla. En las regiones frías, el mayor consumo energético se produce por el uso del gas para calefacción. En las provincias del Norte, el problema se presenta durante el verano y buena parte del año por el uso intensivo de electricidad para refrigeración y aire acondicionado.

No se trataría necesariamente de crear una nueva "Ley de Zona Cálida" equivalente a la Zona Fría. El planteo que circula entre los gobernadores consiste en ampliar el bloque de energía eléctrica subsidiada para los hogares alcanzados por el régimen vigente. Pero una reforma como esa debería obligar a que el proyecto vuelva a Diputados.

Es decir: los usuarios tienen actualmente una determinada cantidad de kilovatios subsidiados y, una vez superado ese límite, pagan el consumo a una tarifa mayor. Lo que reclaman los gobernadores es que ese bloque subsidiado sea más amplio en las regiones de altas temperaturas.

La propuesta oficial contempla que el esquema pueda alcanzar a unos 1,4 millones de beneficiarios, especialmente en el Norte Grande y en determinadas zonas de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y San Luis. Para los gobernadores, sin embargo, todavía no alcanza con una promesa.

"Si quieren que salga Zonas Frías como está, tienen que mostrar voluntad y decisión respecto de Zonas Cálidas y cumplir con los demás compromisos de gestión", resumió una senadora muy cercana a un mandatario norteño. La misma legisladora agregó: "El Gobierno les debe mucho a todos los gobernadores. Después de la derrota en el Senado debería recalcular sus prioridades".

Subsidios con territorio y vulnerabilidad

La discusión energética encierra, además, una diferencia conceptual entre la Nación y las provincias. El Gobierno quiere avanzar hacia un esquema de subsidios cada vez más focalizado por nivel de vulnerabilidad social. Los gobernadores pretenden incorporar también el criterio territorial: sostienen que no se puede aplicar el mismo esquema de consumo energético en una provincia patagónica que en una donde durante el verano las temperaturas superan regularmente los 35 grados.

"Los subsidios tienen que ser inteligentes. Tienen que contemplar vulnerabilidad social, territorio e infraestructura", es el argumento que circula entre los mandatarios.

El Norte Grande sostiene que el calor también genera una situación energética excepcional y que el consumo de electricidad para refrigeración dejó de ser un lujo para convertirse en una necesidad básica.

La negociación, por lo tanto, podría convertirse en una especie de intercambio político: Nación busca que las provincias acepten achicar el territorio beneficiado por Zona Fría y los gobernadores pretenden que el Gobierno amplíe el bloque subsidiado de electricidad en las zonas cálidas.

El Gobierno posterga reformas, tras el golpe por Tierras

La reunión de Posadas tendrá, además, una fuerte dimensión legislativa. La derrota del jueves pasado obligó a la Casa Rosada a revisar el calendario parlamentario. La eliminación de las PASO, que aparecía entre las prioridades del oficialismo, quedó relegada. "PASO no es un tema urgente", admiten cerca de los gobernadores.

La prioridad del Gobierno pasó ahora a ser la aprobación del Presupuesto 2027, mientras que otros proyectos impulsados por el Ministerio de Desregulación quedaron más atrás en la fila. Entre ellos aparecen el Super RIGI, la Ley de Sociedades, el proyecto de Lobby, Inocencia Fiscal y Hojarasca. Tambien quedó postergada la desregulación de medicamentos, inmobiliarias, carne, arrendamientos y vino.

La primera iniciativa de desregulación que el Gobierno buscará impulsar será la vinculada al mercado de capitales. La Casa Rosada intenta mostrar que el proceso de reformas no se detuvo, pero el orden de prioridades cambió después del tropiezo parlamentario. Y hay un dato político adicional: el PRO tampoco parece dispuesto a entregar sus votos para eliminar las PASO en este momento en Diputados.

Los gobernadores que mira la Casa Rosada

En Posadas estarán los gobernadores aliados o dialoguistas del Norte: Jaldo, Jalil, Sáenz, Hugo Passalacqua, de Misiones, Carlos Sadir, de Jujuy, y Leandro Zdero, de Chaco, además de Juan Pablo Valdés, de Corrientes.

También participarán mandatarios con una relación mucho más distante con la Casa Rosada, como Ricardo Quintela, de La Rioja, y Elías Suárez, de Santiago del Estero, cuyo principal referente político es el senador Gerardo Zamora.

La lista muestra la dificultad de la operación política de Santilli: no se trata solamente de ordenar a los aliados, sino de encontrar un punto de contacto con gobernadores que tienen intereses comunes frente a la Nación, aunque pertenezcan a espacios políticos diferentes.

A ellos se suman otros mandatarios que también dieron señales de autonomía en la votación de Tierras pero de la Patagonia: Alberto Weretilneck, de Río Negro; Ignacio Torres, de Chubut; y Rolando Figueroa, de Neuquén. En estos casos existe mayor afinidad con la Casa Rosada, pero el voto negativo fue igualmente contundente.

El malestar por los fondos y la obra pública

Los reclamos provinciales no terminan en las tarifas. Los gobernadores cuestionan también el manejo de los fondos nacionales destinados a infraestructura. Uno de los casos que genera mayor malestar es el del fideicomiso del Sistema Vial, que recaudó alrededor de $1,5 billones mediante el impuesto a los combustibles.

Según las denuncias opositoras, el ministro de Economía, Luis Caputo, destinó unos $1,1 billones de esos recursos fueron destinados a inversiones financieras en lugar de ser utilizados para obras viales y mantenimiento de rutas.

La diputada Victoria Tolosa Paz del peronismo presentó una denuncia por presunta malversación de fondos, incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. El tema forma parte de un reclamo más amplio: los gobernadores sostienen que mientras Nación reduce o demora la obra pública, mantiene fondos fiduciarios que originalmente tenían destinos específicos.

A eso agregan la deuda flotante, los intereses capitalizados y los compromisos acumulados con distintos sectores de la economía. El problema, dicen en las provincias, es que la Nación puede mostrar una determinada fotografía fiscal mientras acumula obligaciones que tarde o temprano deberán ser pagadas.

El otro frente: Cammesa y las distribuidoras

La cuestión energética tiene además otro capítulo pendiente: las deudas y transferencias vinculadas al sistema eléctrico. Las provincias advierten sobre la tensión que genera la política nacional respecto de las tarifas y las obligaciones de las distribuidoras. En el Estado nacional señalan demora decisiones y pagos mientras las empresas acumulan compromisos.

En ese escenario, discutir subsidios sin resolver la arquitectura financiera del sistema eléctrico puede convertirse en otro foco de conflicto. Por eso los gobernadores llegan a Posadas con una agenda bastante más extensa que Zona Fría.

Sturzenegger, bajo presión

Mientras Santilli prepara el encuentro con los gobernadores, en la Casa Rosada se reunió nuevamente la Mesa Política, esta vez con una presencia que no pasó inadvertida: Federico Sturzenegger. El ministro de Desregulación quedó en el centro de las críticas después de dos retrocesos importantes para el Gobierno: el fracaso del capítulo de Tierras y la marcha atrás en algunos aspectos de la desregulación del practicaje naval, luego del decreto 690.

La reunión buscó mostrar respaldo político a Sturzenegger y ordenar el cronograma de proyectos que impulsa su cartera. Pero puertas adentro el clima es mucho menos uniforme. En la Casa Rosada circula una versión según la cual Javier Milei es quien mantiene el respaldo más firme al ministro y ordenó sostenerlo frente a las críticas internas.

Participaron del encuentro Karina Milei, Santilli; Capúto; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la senadora Patricia Bullrich; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo Menem; el vicejefe de Gabinete de Ministros, Ignacio Devitt; el asesor presidencial, Santiago Caputo; y el secretario de Comunicación, Fabián Fernández.

El resto de los ministros y de la mesa política, en cambio, comenzó a contabilizar el costo político de varias derrotas acumuladas en pocos días. "Muchos lo critican a El Coloso, y el único que lo sostiene es Milei, que ya lo ratificó", señaló a iProfesional una alta fuente gubernamental.

Karina Milei cuestionó fuertemente a Sturzenegger por los tropiezos legislativos, mientras que también recriminó a Caputo por la falta de resultados visibles en la economía real y hacia la senadora Patricia Bullrich por la dificultad para garantizar los votos en el Senado. El ambiente interno, dicen, se volvió espeso. "El aire se corta con cuchillo", grafican en el oficialismo.

Una semana para recomponer

La agenda de Santilli en Posadas y la visita posterior a Catamarca con Caputo forman parte de una misma operación: recuperar interlocución con los gobernadores antes de que el Gobierno vuelva a chocar con el Senado.

La Casa Rosada necesita sus votos para el Presupuesto 2027 y para varias de las reformas que todavía pretende impulsar. Los gobernadores, a su vez, necesitan respuestas sobre fondos, obras, energía y compromisos pendientes. Por eso Zona Fría puede terminar siendo mucho más que una discusión tarifaria.

Puede convertirse en la primera prueba de una nueva etapa de negociación entre Nación y provincias. El Gobierno quiere reducir subsidios, bajar el gasto y preservar el superávit fiscal. Los gobernadores quieren que esa motosierra no termine cortando también los recursos que consideran indispensables para sus economías regionales. En el medio aparece el calor del Norte. Y esta vez, políticamente, puede servir para negociar.

La mesa política definió que el primero de los proyectos a impulsar será el referido al mercado de capitales. Se repasaron los proyectos de ley ya ingresados al Congreso y se trabajó en el ordenamiento del calendario legislativo para el tratamiento de todas las iniciativas oficiales.

El ministro de Economía, Luis Caputo, realizó un abordaje de la situación económica y de las principales variables e indicadores. Santilli y Caputo viajarán a Catamarca para reunirse con los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca, y Elías Suárez, de Santiago del Estero, con el objetivo de poner en marcha la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta.

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