El Gobierno hace guiños a aliados en el Congreso y Santilli atiende gobernadores para destrabar la agenda de Milei
Puntos importantes
El gobierno de Javier Milei quiere mostrar que su agenda de reformas sigue en marcha y para ello intenta por estos días recomponer las relaciones con los sectores dialoguistas, cuyo apoyo necesita sí o sí en el Congreso, por dos vías: la exploración de un acuerdo con gobernadores del Norte por subsidios a la energía y la apertura al debate sobre proyectos de otros bloques.
La agenda del oficialismo contiene la reforma de la carta orgánica del Banco Central (BCRA), el proyecto de Inocencia Fiscal, el Súper RIGI, la nueva Ley de Sociedades, los cambios en el régimen de "zonas frías" y la reforma electoral para eliminar o suspener las PASO 2027, un tema central para la mesa política encabezada por Karina Milei y su estrategia para ir por la reelección del Presidente.
A pesar de su importancia, esa reforma está en stand by y fuentes del oficialismo confirmaron a iProfesional que su discusión quedaría para fines del año, "después del Presupuesto 2027" que se sumará a la agenda legislativa del Gobierno en septiembre. Mientras tanto, la Casa Rosada se enfoca en avanzar con el resto de la agenda entre esta semana y la próxima. En Diputados quieren sesionar el 26 de agosto.
Sin embargo, todos los proyectos están condicionados por la relación con los gobernadores y los bloques que les responden en el Congreso, quienes ya le marcaron un límite a la Casa Rosada al frenar los cambios en la Ley de Tierras durante la última sesión del Senado. Con ese traspié y la campaña electoral muy cerca, los libertarios entendieron que necesitan reciclar sus alianzas políticas.
¿Cómo intenta el gobierno de Milei recomponer sus alianzas?: los gobernadores que atiende Santilli
Con ese fin el jefe de Gabinete, Diego Santilli, abrió la negociación con gobernadores del norte del país para elaborar un proyecto de "zonas cálidas", que contemple un esquema de subsidios a la energía eléctrica en las provincias de altas temperaturas. Este martes recbió a un grupo de ellos luego de participar de una nueva reunión de la mesa política en Casa Rosada.
Para mostar verdadero compromiso del Ejecutivo con el reclamo de los gobernadores, Santilli estuvo acompañado por la secretaria de Energía de la Nación, María del Carmen Tettamanti, dependiente del ministro de Economía, Luis Caputo. Para los jefes provinciales, que en muchos casos están molestos por incumplimientos previos, la presencia de Economía es una suerte de garantía.
El tema se presentó como parte de la negociación por los votos para la iniciativa que reforma el régimen de "zonas frías" (subsidios al gas) con la que el Gobierno apunta a ahorrar más de $200.000 millones. Sin embargo, fuentes parlamentarias deslizaron a iProfesional que va más allá y que tiene que ver con la necesidad del oficialismo de recuperar los apoyos perdidos en el Congreso.
Entre esos gobernadores norteños están Gustavo Sáez (Salta); Hugo Pasalacqua (Misiones); Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), aliados clave para La Libertad Avanza (LLA) que, sin embargo, le retiraron el apoyo para modificar la Ley de Tierras y contribuyeron así al desguace del proyecto sobre "propiedad privada".
Por ese motivo Santilli busca un acuerdo que sirva para reomponer la relación con esos mandatarios no solo para aprobar eventualmente la reforma de "zonas frías" -que ya tiene media sanción de Diputados y aguarda la votación del Senado- sino para no sufrir sobresaltos con el resto de la agenda legislativa del Gobierno.
Apertura a proyectos de opositores dialoguistas: la otra pata del operativo oficialista que apunta al Congreso
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, apunta a sesionar el 26 de agosto para aprobar la reforma del BCRA y el proyecto de Inocencia Fiscal II, como temas centrales. La bancada oficialista transmite confianza de cara a esas votaciones, pero la relación con los bloques provinciales hoy no ofrece garantías. "Nada es automático, las negociaciones son ley por ley", reconoció a este medio una fuente libetaria.
En ese marco, en paralelo al diálogo mano a mano que lleva Santilli con los gobernadores, Menem y la jefa del bloque de senadores, Patricia Bullrich, empezaron a lanzar guiños a los bloques dialoguistas alineados con esos mismos jefes provinciales, al habilitar el debate de sus proyectos, algo que el oficialismo bloqueaba hasta ahora.
Por caso, en Diputados la Comisión de Presupuesto y Hacienda se abrió para tratar un proyecto que reduce el IVA sobre la mandioca, un tema que parece menor a simple vista para que interesa particularmente a los misioneros alineados con Passalcqua. Hasta ahora apoyaron casi siempre a LLA pero la ruptura entre el gobernador y el jefe del partido, Carlos Rovira, puso en tensión la alianza sobre la que descansaba el Gobierno.
A su vez, en el Sendo el oficialismo abrió un plenario de comisiones para que se traten dos proyectos que buscan generar un marco jurídico para el mercado de carbono alineado con la política a nivel global de canalizar el financiamiento hacia proyectos sustentables. Las dos iniciativas son de la salteña Flavia Royón, leal al gobernador Sáenz, y de los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, de Passalacqua.
Se trata de otro guiño de la tropa libertaria a los bloques aliados que, en las últimas semanas, le demostraron al Gobierno su peso determinante para cualquier votación. Así, mientras Santilli negocia con los gobernadores, Menem y Bullrich abren la agenda parlamentaria a proyectos ajenos con el mismo fin: recomponer alianzas.
Los bloques dialoguistas ya le habían solicitado a Menem que la agenda legislativa no se limitara solo a lo que quería la Casa Rosada, pero también Santilli había sugerido hacia el interior de la mesa política la necesidad de abrir la agenda y sumar proyectos de los sectores a los que les piden apoyo, para aceitar el vínculo.
La agenda de Diputados y el Senado, de la reforma del BCRA al Súper RIGI
El oficialismo analiza otras opciones para asegurarse el apoyo de los aliados a los proyecto que quiere aprobar el 26 de agosto en Diputados, en particular la reforma del BCRA. Si peligrara la aprobación, no descartan aceptar el pedido de algunos bloques de incorporarar a representantes de las distintas provincias en el directorio de la entidad.
A su vez, el Senado se dedica esta semana al tratamiento en comisiones del proyecto que establece el Súper RIGI y la nueva Ley de Sociedades que impulsa el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. El primero ya tiene media sanción de Diputados y el Gobierno quiere convertirlo en ley cuanto antes.
El oficialismo tratará de firmar el dictamen para el Súper RIGI y dejarlo así listo para su votación en el recinto pero no lo forzará y si ve reticencias de los bloques aliados esperará a una nueva reunión de comisiones la próxima semana, según informaron a iProfesional fuentes que siguen de cerca las negociaciones dentro del Senado.
Sin embargo, el Senado se convirtió en un embudo para el Gobierno. El "grupo de los 44" con el que Bullrich construyó mayorías para avanzar, por ejemplo, con la reforma laboral, se redujo como se vio con el fracaso de la reforma de la Ley de Tierras, y buena parte de las iniciativas más importantes están trabadas allí. La reforma electoral y el proyecto de "zonas frías" son ejemplos de ello.
La negociación de Santilli con los gobernadores del Norte obedece en buena medida a la necesidad de resolver esa situación, mientras que dentro del Congreso las espadas parlamentarias de Javier Milei hacen su parte para recomponer los vínculos. El objetivo inmediato es asegurar la aprobación de los proyectos del Gobierno la próxima semana, pero el de fondo es recomponer alianzas con la mira en el Presupuesto 2027 y la reforma electoral.