Gran Bretaña busca una relación constructiva con Argentina, pero ratifica su postura sobre las Malvinas
Londres busca preservar el diálogo con el Gobierno de Milei mientras sostiene su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas
La secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional británica, Kirsty McNeill, afirmó ante la Cámara de los Comunes que su país pretende sostener un diálogo basado en temas de interés compartido con Argentina, pese a la tensión por Malvinas.
"El Reino Unido quiere seguir manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina, con respecto a un rango de intereses compartidos".
La definición de la funcionaria se conoció mientras el Gobierno de Javier Milei endurece sus acciones contra compañías petroleras vinculadas con la explotación de hidrocarburos en el archipiélago y vuelve a colocar el reclamo por la soberanía argentina entre sus principales posiciones de política exterior.
La posición británica sobre el futuro de las Islas Malvinas
Aunque Londres manifestó interés en mantener una relación de cooperación con Buenos Aires, McNeill dejó fuera de discusión cualquier cambio en la postura británica sobre las Malvinas.
La secretaria de Estado sostuvo que el Reino Unido mantiene su compromiso con los habitantes de las islas y con la soberanía británica. "No hay duda de nuestro compromiso con los habitantes de las Islas Malvinas, sus derechos democráticos y la soberanía del Reino Unido sobre las Islas Malvinas".
Para respaldar esa posición, la funcionaria volvió sobre la consulta popular realizada en 2013. En aquella votación, el 99,8% de los habitantes que participaron se pronunció a favor de que el territorio permaneciera bajo administración británica.
El argumento de Londres apunta a que la definición sobre el futuro de las islas corresponde a sus habitantes, una postura que se contrapone con el reclamo argentino de soberanía sobre el archipiélago.
El Gobierno de Milei avanza contra las petroleras
La discusión diplomática ocurre en paralelo a nuevas medidas impulsadas por la administración argentina. El Ejecutivo decidió sancionar a las compañías petroleras que desarrollen actividades en las Malvinas y cuestionó que busquen avanzar con proyectos de extracción de petróleo sin contar con autorización argentina.
En ese marco, el Gobierno denunció a las empresas que buscan extraer petróleo en las Islas Malvinas y a sus directores, además de solicitar el eventual decomiso del hidrocarburo obtenido.
La Casa Rosada sostiene que las actividades se realizan sin autorización ni concesión del Estado argentino, en una nueva ofensiva vinculada con el reclamo de soberanía.
Las decisiones fueron adoptadas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizara declaraciones que abrieron un interrogante sobre la posición de Washington respecto de la disputa entre la Argentina y el Reino Unido.
Qué dijo Trump sobre la soberanía británica
Trump había sugerido que Estados Unidos podría revisar su respaldo a la soberanía británica sobre las Malvinas. Consultado sobre la posibilidad de modificar esa posición, el mandatario estadounidense respondió: "Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas".
Sus dichos fueron seguidos con atención por el Gobierno argentino y precedieron las nuevas medidas anunciadas por Milei contra las compañías petroleras que operan en el archipiélago.
Frente a ese escenario, McNeill también destacó durante su exposición parlamentaria la relación estratégica entre Londres y Washington. La funcionaria describió a Estados Unidos como el principal aliado del Reino Unido y aseguró que existe un respaldo firme hacia los habitantes de las islas.
"Estados Unidos es nuestro aliado más cercano. Ellos tampoco tienen ninguna duda sobre nuestro apoyo inquebrantable a los isleños", afirmó.
Así, el Reino Unido buscó transmitir que existe margen para una agenda bilateral con la Argentina en cuestiones de interés común, pero sin que eso implique alterar su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas.