Trump llevó su presión contra Irán a la ONU y habló de un acuerdo o "aniquilar al régimen"
La relación entre Estados Unidos e Irán ocupó un lugar central en el discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York. El presidente estadounidense volvió a advertir que Teherán deberá optar entre una negociación y un enfrentamiento, al tiempo que reclamó respaldo internacional para aumentar la presión sobre el país.
"Hacemos un trato o los llevo al infierno", afirmó Trump durante su intervención. El mandatario también anticipó que la definición sobre Irán constituye una de las decisiones que tiene por delante su administración. "Tengo que tomar una gran decisión: un acuerdo con Irán o aniquilar a la República Islámica", dijo el presidente de Estados Unidos.
La cuestión nuclear, en el centro del discurso de Trump
Trump vinculó su postura frente a Irán con el objetivo de impedir que ese país acceda a armas nucleares. En ese contexto, reclamó que otros gobiernos acompañen la presión ejercida por Washington. "Jamás permitiré que Irán tenga un arma nuclear". A continuación, pidió a diferentes países "permanecer unidos para mantener la presión sobre Irán".
El presidente estadounidense también cuestionó el historial del gobierno iraní y volvió a referirse al país como una amenaza vinculada al terrorismo.
"Estamos resolviendo problemas pendientes de hace muchos años, como con el patrocinador número uno del terrorismo, Irán. Han gobernado de manera sangrienta, eran los matones de Oriente Medio, pero ya no. He sido inquebrantable".
Dos escenarios para la República Islámica
La alternativa que Trump describió ante la ONU contempla, por un lado, un eventual entendimiento que permita la reconstrucción de Irán y, por otro, una acción destinada a eliminar a la República Islámica.
"Tengo que tomar una decisión importante", sostuvo y completó: "¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruirse y crear un país mucho más grande de lo que jamás fue?... O aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles jamás la oportunidad de volver a matar y destruir personas y países. Los envío al infierno sin posibilidad de supervivencia ni esperanza de grandeza o generaciones futuras. Pero creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones".
Trump, además, buscó involucrar a otros países en la respuesta frente a Teherán y sostuvo que una acción coordinada podría tener efectos sobre el mercado energético.
"Pido a los otros países que ayuden contra este régimen terrorista. Si estamos unidos, veremos un mundo libre de esta amenaza de terrorismo iraní y el precio del petróleo será más bajo que antes del conflicto. Con valentía todo es posible, pueden ocurrir grandes cambios".
El petróleo, otra variable detrás del conflicto
La tensión entre Estados Unidos e Irán también tiene una consecuencia directa sobre el mercado energético. El precio del petróleo se mantuvo por encima de los u$s100 por barril durante septiembre, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre la evolución de la guerra y el funcionamiento del estrecho de Ormuz.
Un informe publicado por iProfesional el 16 de septiembre señaló que la persistencia del conflicto llevó a los bancos de inversión a revisar sus proyecciones para el crudo. El escenario que contemplaba un acuerdo entre Washington y Teherán y una reapertura del estrecho de Ormuz había sido uno de los factores utilizados para proyectar valores más bajos hacia fin de año.
El mensaje de Trump sobre su gestión
El conflicto con Irán formó parte de un discurso más amplio en el que Trump presentó su administración como un actor con mayor capacidad para intervenir sobre los problemas internacionales.
"Estados Unidos ha vuelto y nuestro país es más fuerte que nunca", arrancó el mandatario estadounidense su discurso en la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. Trump sostuvo que su gobierno está "modelando el escenario mundial y resolviendo problemas" y afirmó que busca actuar antes de que los conflictos se profundicen.
"Tenemos muy poco tiempo para que este mundo sea más seguro y próspero, y como presidente del país más extraordinario del mundo, no quiero que los problemas se enconen; mientras otros hablan de paz, yo he hecho la paz; mientras otros ignoraban las amenazas, yo las he enfrentado", agregó.
Trump respondió a las críticas sobre las municiones de Estados Unidos
Otro tramo de su intervención estuvo dedicado a las críticas sobre la disponibilidad de municiones de Estados Unidos. Trump rechazó esas afirmaciones y aseguró que no existe el problema planteado por sus detractores. "Los cobardes y los traidores dicen que no tenemos municiones. Y no es verdad".
Con ese planteo, el presidente estadounidense cerró su exposición sobre la capacidad militar de su país mientras dejó abierta, al menos en sus propias palabras, la posibilidad de una salida negociada con Irán.