Trump se reunió con el primer ministro británico y conversaron sobre las Malvinas

El presidente norteamericano mantuvo su primer encuentro presencial con Andy Burnham al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas
Donald Trump y Andy Burnham sentados en una sala de prensa, delante de dos banderas estadounidenses

Donald Trump y Andy Burnham se reunieron este martes cara a cara. El encuentro bilateral ocurrió al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York en donde Trump habló, después de semanas de tensión diplomática entre Washington y Londres.

El tema Malvinas apareció en la conversación. El primer ministro británico lo confirmó sin dar mayores detalles sobre el contenido específico de ese tramo del diálogo.

La reunión marca un punto de inflexión en la relación bilateral. Burnham busca reconstruir puentes después de que Trump sacudiera la histórica alianza con declaraciones polémicas sobre las islas del Atlántico Sur.

"Esta relación es muy importante para nosotros y seguiremos fortaleciéndola", dijo Burnham en declaraciones a la prensa posteriores al encuentro, en referencia a la histórica alianza entre ambos países.

El premier laborista aseguró haber establecido una "buena conexión" con el presidente norteamericano. Un logro nada menor considerando el clima previo al encuentro.

La estrategia del británico Burnham frente a Trump

Este fue el primer contacto presencial entre ambos líderes. Sin embargo, ya habían mantenido al menos dos conversaciones telefónicas desde que Burnham asumió el cargo el 20 de julio.

El laborista describió esos intercambios como cálidos y cordiales. Una base que intentó capitalizar en Nueva York con una estrategia diplomática distinta a la de su antecesor.

Burnham llegó a Washington con una táctica diferente de la de Keir Starmer. Prometió defender los intereses británicos incluso cuando eso implique discrepar con el presidente norteamericano, pero sin romper la relación especial entre ambos países.

Trump también marcó distancia con Starmer. Consultado sobre los altibajos en la relación entre Washington y Londres, aseguró que ahora está "más arriba" que durante el anterior gobierno británico.

"Creo que en este momento, sobre la base de mi relación con el primer ministro Andy, nos está yendo muy bien", afirmó el mandatario republicano.

Qué otros temas trataron Trump y Burnham

La agenda bilateral abarcó varios frentes sensibles. Burnham mencionó las guerras en Ucrania y en Irán, junto con cuestiones comerciales.

Y agregó: "Mencionamos a las Falklands" (como los británicos llaman a las Malvinas). "Tuvo la gentileza de escucharnos sobre estos temas", le dijo a Trump frente a periodistas.

Durante el encuentro apareció otro asunto territorial espinoso para Londres. Trump calificó de "terrible" el acuerdo impulsado por el anterior gobierno británico para transferir a Mauricio la soberanía sobre las islas Chagos.

En ese archipiélago se encuentra la estratégica base militar de Diego García. Trump afirmó que Burnham analizaría nuevamente el tema. El premier británico se limitó a asentir ante ese comentario.

Cómo escaló la tensión por Malvinas

Burnham había endurecido públicamente la posición británica sobre las islas apenas dos semanas antes del encuentro. El 9 de septiembre, ante la Cámara de los Comunes, afirmó que su gobierno "siempre respetará el derecho de los habitantes de las islas a elegir ser británicos" y prometió ser "implacable" en su defensa.

Londres también ratificó en esos días que mantiene una presencia militar permanente en el Atlántico Sur. Consideran adecuado el dispositivo destinado a proteger el archipiélago.

Trump sorprendió cuando, el 31 de agosto pasado, dijo que podría "revisar" la histórica posición de neutralidad de Estados Unidos frente a la disputa entre el Reino Unido y Argentina, una declaración que tuvo fuerte impacto en la política argentina y llevó al gobierno de Javier Milei a poner nuevamente el tema en la agenda pública.

Tres días después, el mandatario volvió a referirse a las islas en una entrevista con un medio británico. Al mostrar su decepción con Londres por la falta de apoyo a Washington en la guerra con Irán, insinuó que no acudiría en ayuda de su histórico socio europeo en un eventual conflicto con Argentina.

En su respuesta, Trump hizo hincapié en la lejanía del archipiélago en el Atlántico Sur. "Es un viaje muy largo", dijo, y recordó la guerra de 1982.

Luego, el mandatario republicano se ofreció como eventual mediador entre Argentina y Gran Bretaña ante un hipotético conflicto, una postura que rompe con décadas de neutralidad diplomática norteamericana en la disputa de soberanía.

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