Elecciones en Brasil: Lula y Bolsonaro acercan las distancias y habría empate técnico
Las elecciones en Brasil se celebrarán el 4 de octubre y, al momento, Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro aparecen técnicamente empatados en una eventual segunda vuelta, según reveló este miércoles la consultora AtlasIntel.
El mandatario recuperó una leve ventaja numérica sobre su rival por primera vez desde agosto. Pero la diferencia es tan mínima que el resultado sigue siendo impredecible.
En la vereda de enfrente se encuentra el hijo mayor de Jair Bolsonaro. Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), recortó la distancia con el oficialismo en las últimas semanas y hoy representa la única amenaza real capaz de truncar la reelección de Lula.
La consultora AtlasIntel —que en Argentina anticipó correctamente el triunfo de Javier Milei en 2023— develó los pareceres del pueblo brasilero con respecto a su gobierno. Los números muestran un electorado dividido y volátil.
Cómo cayó la aprobación de Lula en las últimas semanas
Durante septiembre, los diversos relevamientos de AtlasIntel consignaron un descontento latente con la gestión del referente del Partido de los Trabajadores (PT). La desaprobación del gobierno pasó del 54% en las dos primeras semanas del mes al 53% en la penúltima antes de las elecciones.
No se encuentra lejos del anterior techo de 51% que perduró durante seis meses. Ese guarismo se mantuvo estable entre junio y diciembre del año pasado.
La aprobación, por su parte, se mantiene en 45%. Sin embargo, queda lejos del 48% de julio, antes de que Flávio Bolsonaro emergiera como una auténtica amenaza electoral para el oficialismo.
Otro punto sensible es el de quienes avalan la gestión de Lula. Lejos quedó la medición de agosto del año pasado, cuando un 48% creía que su gobierno era "bueno" contra un 47% que lo veía como "malo".
Hoy en día, el Partido de los Trabajadores es visto con mayor aprehensión: 51% de imagen negativa contra 40% de imagen positiva. La inversión de la tendencia es notable y preocupa al oficialismo.
Primera vuelta en Brasil: la polarización se intensifica a días de votar
Para un escenario de primera vuelta, la polarización comenzó a tallar fuerte en el panorama del corto plazo. Lula pasó del 44,1% de intención de voto al 45,8% entre la segunda y tercera semana de septiembre.
Algo similar ocurre con Bolsonaro, quien también incrementó su caudal. En la primera semana de septiembre registraba 37,4% y en la última medición alcanzó el 43,4%.
Los candidatos menores han perdido terreno en la recta final de la campaña. Renan Santos cayó de 5,1% al 4,5%. Augusto Cury retrocedió de 3,5% a 2,1%.
Ronaldo Caiado pasó de 1,7% a 1,3% y Romeu Zema de 1,1% a 0,9%. El escenario muestra una disputa más concentrada entre los dos favoritos: Lula y Bolsonaro concentran el 89,2% de las intenciones de voto en el primer turno que ocurrirá dentro de 11 días.
Un dato no menor es el de los segmentos que se decantan por uno y otro candidato. Entre los hipotéticos votantes de Lula hay un 59% de mujeres, mientras que ese guarismo en el caso de su opositor desciende a 32,3%.
Según el propio Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil, 83.877.126 electoras podrán votar en octubre. Representan el 52,84% del total nacional. El electorado masculino suma 74.845.001 personas.
Balotaje en Brasil: el voto femenino y los indecisos definen todo
Estas aristas no son vinculantes, pero podrían ser determinantes de cara a un escenario de balotaje. La brecha de género en las preferencias electorales es significativa y podría inclinar la balanza.
El motivo: cerca del 24,7% de los encuestados aseguró que, en caso de no poder emitir un sufragio en favor de su candidato, elegiría impugnar o votar en blanco. Allí es donde se concentran las boletas claves para unos y otros.
En un escenario de segunda vuelta —gana quien obtenga la mitad más uno de los sufragios—, hoy persiste un empate técnico según la medición de AtlasIntel. Lula se llevaría el 47,7% de los sufragios frente a un 47,4% de Flávio Bolsonaro.
Sin tomar los votos nulos (en blanco o impugnados), la diferencia en favor del oficialismo sería superior: 50,2% vs. 49,8%. Pero esa ventaja microscópica está dentro del margen de error.
En la simulación de un eventual balotaje el 25 de octubre, la diferencia de apenas 0,3 puntos porcentuales queda por debajo del margen de error de 1 punto porcentual, lo que configura un empate técnico puro.
En el relevamiento anterior, divulgado el 17 de septiembre, la relación era inversa: Flávio registraba 47,2% y Lula 46,8%. También en situación de empate técnico.
La última vez que el mandatario apareció numéricamente en la delantera fue el 31 de agosto. En esa medición sumó 47,1% contra el 42,6% de Flávio.
La volatilidad de las últimas semanas muestra un electorado que todavía no define su voto. Los próximos 10 días serán cruciales para ambas campañas.