Milei logró imponer su proyecto de morosidad que no contempla ningún tipo de rescate
El dictamen que impuso el oficialismo no incluye refinanciación ni tope de tasas, como el de la oposición. La sesión del 7 de octubre será clave
La discusión por los niveles de endeudamiento familiar y morosidad finalizó en las comisiones de la Cámara de Diputados con un dictamen de mayoría favorable a un proyecto de La Libertad Avanza (LLA), que logró imponerse sobre la oposición con una propuesta orientada a mejorar la información sobre el costo financiero y la prevención, pero sin "alivio" para las deudas ya existentes.
El tema de la morosidad fue instalado en la agenda legislativa por Unión por la Patria, Coalición Cívica y buena parte de Provincias Unidas, que emplazaron a las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor a emitir dictamen este martes. Había 78 proyectos a la vista, todos de la oposición.
Finalmente en el plenario de comisiones se firmaron dos dictámenes: el que acordó LLA con el PRO, la UCR y otros bloques aliados tuvo 32 rúbricas mientras que el de la oposición consiguió 27. La diferencia entre ambos pasa por el nivel de intervención sobre el mercado financiero, en momentos se estima que existen unos sies millones de deudores en mora.
No obstante, la pulseada entre oficialismo y oposición aún tiene final abierto. El tema se incluiría en la sesión que el oficialismo está preparando para el 7 de octubre, donde debería tratarse primero el dictamen de mayoría. Pero las firmas en las comisiones no garantizan por si mismas la mayoría en el recinto y LLA deberá buscar los votos, aunque la oposición tampoco tiene un triunfo asegurado y discute internamente la posibilidad de demorar el debate en el recinto.
¿Qué plantea el proyecto de LLA sobre morosidad que logró dictamen en Diputados?
La Libertad Avanza alineó su propuesta con la posición del presidente Javier Milei, para quien se trata de un problema "entre privados" que no constituye una crisis. El objetivo de la bancada oficialista era, además, impedir el avance de cualquier proyecto opositor que tuviera costo fiscal o afectara el crédito de los bancos y las fintech.
De hecho, en la reunión de comisiones la oficialista Silvana Giudici destacó que el origen del problema es precisamente el aumento del crédito, que de 2023 a hoy pasó del 6,1% del PBI al 12%, y aseguró que "los niveles de morosidad se han estancado" durante los últimos tres meses y están, en el sector de consumo, en 12,9%.
"No hay que romper eso. Hay que plantear las herramientas que vigorizan al sector crediticio, dan estabilidad jurídica a las entidades financieras y dan la transparencia y garantías que tienen que tener los usuarios", explicó Giudici al momento de justificar el proyecto del oficialismo.
El dictamen de LLA busca dar "mayor transparencia a la información creditica" con una discriminación más visible del Costo Financiero Total (CFT), las tasas que deben pagarse, los punitorios, los plazos y también los impuestos que lleva el componente de un préstamo bancario o no bancario, ya sean Ingresos Brutos, tasas municipales o impuestos nacionales.
Los bancos y billeteras virtuales también deberán esperar a que el solicitante preste "consentimiento informado" mediante un mecanismo similar al de los "Términos y condiciones" que utilizan distintas plataformas y establece un mecanismo de doble validación por mecanismos digitales con la información detallada sobre condiciones de pago.
Se fija además el acceso gratuito al perfil de riesgo de la entidad que presta, para que "cada usuario pueda decidir y determinar dentro de las entidades bancarias y las paltaformas", explicó Giudici. Por otra parte, el dictamen del oficialismo incorpora a la Ley de Educación Financiera sancionada en 2018 "un capítulo específico para que la educacón financiera digital esté en la currícula".
El dictamen de la oposición: refinanciamiento y tope de tasas
"No podés mandar a la gente a hacer un curso de educación financiera cuando le llega el agua al cuello", apuntó el diputado de Provincias Unidas Pablo Juliano al defender el dictamen que logró unificar buena parte de la oposición, cuyo eje central -y principal diferencia con el proyecto de LLA- es un plan de facilidades para regularizar las deudas.
Este otro proyecto declara la emergencia por 180 días por esta situación, plazo en el que regirá un esquema de refinanciamiento al que podrán acceder quienes adeuden el equivalente en pesos a dos Canastas Básicas Totales (a valores actules serían $3.210.994).
Alcanzará a quienes tengan, al 31 de agosto de 2026, 60 días o más de mora en créditos al consumo (no para gastos suntuosos) y también a quienes, aún estando al día con los pagos, destinen más del 30% de los ingresos familiares al pago de esas obligaciones.
La iniciativa opositora propone una reestructuración en un mínimo de 12 cuotas (que podrían extender hasta 60) y que cada cuota no pueda superar el 30% de los ingresos de la persona deudora. Para quienes ingresen por mora, habrá condonación del 100% de los punitorios.
El proyecto establece como tope la tasa TAMAR de bancos privados (que es la tasa de interés de referencia que refleja cuánto pagan los bancos argentinos por los depósitos a plazo fijo de grandes montos) más un 25%, aplicado al CFT.
La pulseada se definirá en el recinto de Diputados: las dudas en el arco opositor
La oposición no logró sumar a los diputados misioneros y salteños del bloque Argentina Federal, que presentaron otro dictamen de minoría que declara la emergencia en materia crediticia por un año, con un límite a los intereses que pueden cobrar bancos y otras entidades de hasta 1,5 veces la tasa de plazo fijo a 30 días publicada por el Banco Central.
Esa división expone el problema de fondo que tiene el arco opositor, que es político más que técnico: temen ir al recinto y sufrir una derrota frente a La Libertad Avanza y sus aliados en un tema que ellos pusieron en agenda.
Ciertamente, el oficialismo tampoco tiene asegurada una mayoría para aprobar su proyecto, pero al haberse alzado con el dictamen que tendrá prioridad en la eventual sesión cuentan con una ventaja y apuestan a sumar a otros bloques provinciales.
En ese contexto, la sesión que el oficialismo quiere llevar a cabo el miércoles de la próxima semana podría incluir los dictámenes sobre morosidad pero en la oposición ahora dudan y hay sectores que no descartan esperar una semana más para tratar de sumar más apoyo. Será una discusión que tendrán los próximos días.
Por su parte, La Libertad Avanza quiere desactivar de una vez por todas la discusión sobre endeudamiento familiar y morosidad que le impuso la oposición y, si se aseguran los votos para su proyecto de cara a la sesión del 7 de octubre, no dudarán en avanzar ese mismo día. De esta forma, luego de un primer triunfo del oficialismo, la pulseada se definirá en el recinto de la Cámara de Diputados.