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iProfesional | Política

Ordenan detener al hermano de Flavio Bolsonaro a menos de 3 semanas del balotaje

La justicia brasileña emite orden de detención contra el hijo de Jair Bolsonaro, quien reside en Estados Unidos y agita la campaña electoral

08/10/2026
Actualizado 20:46hs

Un juez del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil ordenó este jueves la detención de Eduardo Bolsonaro, el hermano de Flavio Bolsonaro, quien en tres semanas se enfrentará en bajotaje al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Eduardo, de 42 años, fue condenado en junio pasado a cuatro años de prisión. El cargo: haber presionado al gobierno de Donald Trump para que impusiera sanciones contra Brasil mientras su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, enfrentaba juicio por intento de golpe de Estado.

El exdiputado reside en Texas y cuenta con residencia permanente en Estados Unidos. Su rol como nexo entre la familia Bolsonaro y la Casa Blanca lo convirtió en una pieza clave de la actual campaña presidencial, facilitando el acercamiento de su hermano Flavio con la administración Trump.

La orden de arresto fue dictada por Alexandre de Moraes, un magistrado enfrentado políticamente con los Bolsonaro. Además de la detención, dispuso la cancelación del pasaporte brasileño del exlegislador.

En su resolución, De Moraes estableció que Eduardo debe comenzar a cumplir su condena de manera inmediata. También ordenó a la Policía Federal detenerlo apenas pise territorio brasileño.

"El acusado no puede beneficiarse de su propio comportamiento indebido al huir del territorio nacional", sostuvo el juez en su fallo. El magistrado agregó que el exdiputado busca "frustrar la aplicación de la ley penal".

Eduardo Bolsonaro denunció "caos" y "arbitrariedad" del juez

La reacción del condenado no se hizo esperar. Eduardo Bolsonaro publicó un mensaje contundente en sus redes sociales apenas se conoció la decisión.

"Incluso después del claro mensaje de 'basta' expresado en las urnas, Alexandre de Moraes vuelve a sumir al país en el caos con una decisión arbitraria, inoportuna e inútil", escribió.

El exdiputado aseguró que Estados Unidos ya dejó en claro que no acatará "ese tipo de resoluciones delirantes". Denunció que la medida solo busca "avivar innecesariamente las tensiones" en plena campaña electoral.

Eduardo expresó su confianza en que el 25 de octubre los brasileños elegirán a su hermano Flavio, quien, según afirmó, junto con el nuevo Congreso, "restablecerá la normalidad en Brasil". Su mensaje deja entrever que la familia interpreta la orden judicial como una jugada política.

El timing de la decisión resulta innegablemente delicado. El próximo 25 de octubre, Lula y Flavio Bolsonaro disputarán la segunda vuelta presidencial. El candidato del Partido Liberal sorprendió el domingo pasado al imponerse en la primera ronda.

El rol de Eduardo como puente entre Bolsonaro y Trump

Eduardo Bolsonaro no es simplemente "el hermano de Flavio". En la arquitectura política de la familia, cumple una función estratégica específica.

El exdiputado vive en Texas desde 2025 y ha cultivado una red de contactos en círculos conservadores estadounidenses. Esa posición lo convirtió en el canal directo entre su familia y la administración Trump.

El pasado 26 de mayo, Eduardo acompañó a Flavio a Washington para una reunión con Trump. El encuentro ocurrió en un momento crítico: el candidato presidencial enfrentaba cuestionamientos por sus vínculos con un banquero desacreditado.

Analistas políticos coincidieron en que esa controversia amenazaba con perjudicar las aspiraciones electorales de Flavio. La foto con Trump en la Casa Blanca ayudó a neutralizar el escándalo.

La condena de cuatro años que ahora pesa sobre Eduardo se originó precisamente en ese tipo de gestiones. Durante el juicio contra su padre, realizó lobby ante funcionarios de Washington para promover sanciones contra autoridades brasileñas y aranceles más elevados a las exportaciones del país sudamericano.

Qué chances reales hay de que Estados Unidos lo extradite

La orden de De Moraes es clara: Eduardo Bolsonaro debe ser detenido. Pero ejecutarla implica desafíos legales y diplomáticos considerables.

Brasil y Estados Unidos mantienen un tratado de extradición vigente desde 1961. Sin embargo, todavía no está claro si sus disposiciones pueden aplicarse a este caso concreto. Cualquier solicitud brasileña debería ser evaluada y aprobada por las autoridades estadounidenses.

Raphael Vieira da Fonseca Rocha, profesor de Derecho de la Universidad Federal de Juiz de Fora, se mostró escéptico. "Resulta poco probable que Washington acepte una eventual solicitud de extradición", advirtió.

El especialista consideró que iniciar formalmente ese procedimiento podría terminar debilitando al Supremo Tribunal Federal brasileño si las autoridades estadounidenses rechazaran el pedido. Debido a las escasas posibilidades de éxito, es posible que el máximo tribunal ni siquiera intente recurrir a los mecanismos de cooperación judicial internacional.

En cambio, sostuvo, el STF podría optar por ejercer presión mediante la cancelación del pasaporte. Esa medida ya fue dispuesta por De Moraes.

Hasta el momento, el abogado de Eduardo Bolsonaro no respondió solicitudes de comentarios. Tampoco hubo declaraciones oficiales de integrantes de la administración Trump sobre la condena del exdiputado.

La ausencia prolongada de Eduardo en Estados Unidos ya le costó caro. Perdió su banca en el Congreso Nacional y su empleo como investigador de la Policía Federal brasileña. Ahora enfrenta una orden de captura que, aunque difícil de ejecutar, lo convierte oficialmente en prófugo de la justicia brasileña.

Su situación judicial está estrechamente vinculada con la de su padre, Jair Bolsonaro. El expresidente fue condenado el año pasado a 27 años de prisión por su participación en un intento de golpe de Estado.

El proceso contra Jair fue encabezado por el propio Alexandre de Moraes. Desde entonces, el magistrado se convirtió en uno de los principales blancos de las críticas de la familia Bolsonaro y sus aliados. El juez también se ha visto envuelto en acusaciones de corrupción, aunque ninguna prosperó formalmente.

La orden de detención contra Eduardo Bolsonaro completa así un cuadro judicial que abarca a toda la familia. Mientras Flavio disputa la presidencia, su padre cumple condena y su hermano esquiva la justicia desde Texas.