Bullrich apura en el Senado el Tratado de Patentes que Estados Unidos le reclama a Milei
Puntos importantes
El Senado lleva un mes sin sesionar y la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, quiere cortar esa racha y volver al recinto este jueves, con un temario en el que se destaca el proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en Patentes (PCT, por su sigla en inglés), un tema clave en la relación entre el gobierno de Javier Milei y los Estados Unidos de Donald Trump.
Esa iniciativa forma parte de los compromisos asumidos por el Gobierno en el histórico acuerdo comercial con EE.UU. que firmó Milei en febrero pasado y que todavía no se puso en marcha. Entre las trabas que fueron surgiendo para ese entendimiento, una fue la demora del Congreso en aprobar el PCT.
Fuentes parlamentarias confirmaron a iProfesional que este miércoles a las 14:00 habrá reunión de Labor Parlamentaria en el Senado a pedido de Bullrich, que busca acuerdo con los demás bloques para sesionar el jueves e incluir, entre proyectos de baja intensidad política, la adhesión al Tratado de Patentes, que ya se aprobó en la Cámara de Diputados.
El PCT implica que una vez registrada una patente por un país miembro, ésta tendrá validez durante 20 años en el resto de las naciones adheridas, que hasta ahora son 158. Si bien atañe a todos los desarrollos e innovaciones científicas y/o industriales, la pulseada en Argentina se concentró en el sector de los laboratorios farmacéuticos.
¿Por qué el Senado apura la adhesión al Tratado de Patentes?: el lobby de EE.UU. y el pedido de Milei
En rigor, la adhesión de Argentina al PCT tiene una demora de 28 años. El Senado lo aprobó en 1998 pero la Cámara de Diputados nunca lo trató. La firma del acuerdo comercial con EE.UU. promovido por Milei reactivó su debate y la Cámara baja lo aprobó el 27 de agosto pasado, aunque con una modificación que obligó a que vuelva al Senado.
La reaparición del proyecto de adhesión en la agenda del Congreso expuso el intenso lobby detrás del PCT. Los laboratorios argentinos agrupados en CILFA se opusieron desde el inicio, con el argumento de que encarecerá los medicamentos de producción local y postergará el ingreso de productos genéricos al mercado.
Sin embargo, la presión al Congreso para frenar o al menos modificar el proyecto -como finalmente lograron- tiene otra motivación de fondo y es que que la no adhesión de Argentina al PCT permitía que distintos laboratorios copiaran las fórmulas de los internacionales y patentaran los medicamentos a nivel local.
En ese marco, EE.UU. y sus laboratorios y no se quedaron atrás con el lobby. Hace pocos días el embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas, reclamó que se acelere la aprobación parlamentaria para adherir al PCT, con la promesa de que ese paso fundamental en la cooperación comercial entre ambos países podría atraer u$s 8.000 millones en inversiones durante los próximos seis años.
El planteo fue hecho nada menos que en el foto de salud de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (AmCham), una de las entidades que participó del lobby a favor de la adhesión al Tratado, junto a la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEMe), que agrupa a las compañías farmacéuticas de capital extranjero y laboratorios multinacionales con presencia en el país.
Conciente de esas presiones, de la demora y del interés que tiene para Milei la relación con EE.UU. Bullrich activó a principios de mes el tratamiento del tema en el Senado. La Comisión de Relaciones Exteriores presidida por Francisco Paoltroni (LLA) y la de Industria y Comercio encabezada por Marcelo Lewandowski (Justicialista) le dieron dictamen al proyecto venido de Diputados el 15 de octubre pasado y lo dejaron listo para ir al recinto.
En la reunión de Gabinete del último lunes en Casa Rosada hubo un repaso sobre la agenda legislativa y Milei pidió que, además del Presupuesto 2027 y la llamada "Ley Malvinas", se acelere la adhesión al PCT que espera EE.UU. Bullrich no fue a ese cónclave, pero puso manos a la obra para cumplir con ese objetivo.
El plan de Bullrich y LLA con el PCT y la modificación clave que hizo Diputados, por el lobby nacional
Un senador de LLA que siguió de cerca el análisis del tema confirmó a iProfesional que "ya está el número para aprobar" el proyecto y convertirlo en ley tras la pausa de 28 años y la reciente batalla de cabildeos empresariales, si Bullrich logra consenso con los demás sectores para sesionar el jueves.
En ese marco, la idea del oficialismo es aceptar la modificación que introdujo Diputados. El oficialismo logró aprobar la iniciativa allí con 147 votos afirmativos y 93 negativos, pero para alcanzar esa sólida mayoría tuvo que aceptar que una "reserva" sobre el Capítulo II del Tratado, como pedía precisamente la industria farmacéutica nacional.
Ese capítulo establece un procedimiento de Examen Preliminar Internacional, un informe de patentabilidad no vinculante emitido por agencias de propiedad intelectual extranjeras antes del ingreso de la solicitud a las oficinas nacionales con comptencia en la materia. Con esa modificación la Argentina no queda obligada por ese capítulo.
La "reserva" que hizo Diputados sobre el Capítulo II implica que el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) mantiene plena potestad para realizar el examen de fondo y la evaluación de patentabilidad de las solicitudes de acuerdo a la legislación nacional, sin estar sujeto a exámenes preliminares ni dictámenes de agencias extranjeras.
Esto fue impulsado por el los laboratorios agrupados en CILFA con el fin de evitar lo que llaman el "evergreen", esto es, que los informes extranjeros faciliten la extensión indefinida en el tiempo de monopolios sobre las patentes a través de modificaciones leves de principios activos en los medicamentos.
Con el proyecto aprobado por Diputados que ahora el oficialismo intenta sancionar en el Senado, Argentina sí adhiere al Capítulo I del PCT, que permite a los innovadores y empresas nacionales presentar una única solicitud en su idioma y ante la oficina local y recibir con elo un informe internacional que anticipa si tiene chances reales de obtener la patente, con un plazo de hasta 30 meses para decidir en qué países tramitar la protección.
Los argumentos del oficialismo para empuja la sanción definitiva del Tratado de Patentes
Durante el debate en las comisiones del Senado, Bullrich destacó que la adhesión al PCT "tiene una importancia particular para el desarrollo científico, tecnológico y productivo del país", porque "los países no solo compiten por los recursos naturales" sino tmabién "por la capacidad de generar conocimiento y transformarlo en tecnología".
"Este Tratado no crea una patente mundial, no obliga a la Argentina a conceder patentes, tampoco le quita al país la facultad de decidir qué invenciones merecen protección", aclaró la senadora y explicó: "Lo que hace es establecer un procedimiento internacional de cooperación para facilitar la presentación, la búsqueda y la tramitación de solicitudes de patentes".
Al respecto, afirmó que el PCT permite los actores del mundo tecnológico y de la innovación "puedan proyectarse internacionalmente", y remarcó que "es una gran herramienta para las instituciones públicas como CONICET" así como para las privadas y las "universidades que logran generar nuevos productos para el adelanto de la ciencia".
"El PCT permite que cualquier investigador o inventor presente una solicitud internacional con un procedimiento coordinado. En lugar de tener que iniciar, desde un primer momento, un montón de procedimientos independientes en cada lugar. Permite realizar una búsqueda internacional de antecedentes técnicos", agregó la jefa del bloque durante el debate.
Con esos mismos argumentos el oficialismo defenderá el proyecto de adhesión al Tratado de Cooperación en Patentes en el recinto, si consigue incluirlo en el temario de la sesión que Bullrich quiere llevar adelante el próximo jueves. El objetivo es darle al gobierno de Javier Milei una ley que EE.UU. espera ver aprobada, como parte de las condiciones para poner en marcha el acuerdo comercial bilateral.
El oficialismo también apunta a meter en la sesión la nueva Ley de Salud Mental, el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) impulsado por la UCR y el marco regulatorio para el mercado de carbono y los activos ambientales, otra inicaitiva de los bloques aliados. La idea central de Bullrich es reactivar el Senado, donde la Libertad Avanza tiene hace tiempo problemas para lograr acuerdos y mover su agenda.