Bullrich se desmarcó de Milei por Lula y cuestionó a la Justicia brasileña
Patricia Bullrich reconoció el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil y se diferenció de la postura de Javier Milei, quien respaldó a Flávio Bolsonaro durante la campaña y todavía no reconoció públicamente el resultado del balotaje.
"La gente decide en las urnas y su voluntad se respeta. Ese es el principio fundamental de toda democracia", escribió la senadora de La Libertad Avanza en su cuenta de X. También señaló que, pese a las diferencias políticas con el nuevo gobierno brasileño, ambos países comparten intereses estratégicos y oportunidades de cooperación.
Lula obtuvo el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de Bolsonaro. Tras la elección, la Casa Rosada confirmó que no emitirá un comunicado oficial para felicitar al mandatario brasileño.
La postura de Bullrich y sus diferencias con el Gobierno
En su mensaje, Bullrich también defendió el desempeño electoral de Bolsonaro y cuestionó las causas judiciales que involucran al dirigente brasileño.
"Es importante que la democracia no sea binaria: el que gana gobierna y el que pierde va a la cárcel", sostuvo. Luego agregó que el uso de "una Justicia no imparcial como instrumento para eliminar a la oposición" no puede ser el camino de una democracia.
La declaración se suma a otras señales de diferenciación de la senadora respecto de la Casa Rosada. Bullrich, que dejó el Ministerio de Seguridad para asumir su banca en el Senado, se convirtió en una de las principales figuras legislativas del oficialismo.
El 22 de octubre, afirmó que está preparada para competir por la Presidencia, aunque aclaró que no busca anticipar una candidatura y que su prioridad es que la recuperación económica llegue a los hogares.
Su posicionamiento sobre Brasil se conoció, además, dos días después de que faltara a una reunión de gabinete encabezada por Milei. Desde el Gobierno atribuyeron su ausencia a motivos personales y negaron que tuviera una lectura política.
Cómo fue el viaje de Flávio Bolsonaro desde Brasil hasta Estados Unidos
El pronunciamiento de Bullrich se produjo en medio de la controversia por la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, luego de que la Justicia le prohibiera viajar al exterior y le ordenara entregar sus pasaportes en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero y evasión de divisas.
El dirigente había cuestionado la medida judicial, negado que tuviera intención de escapar y anunciado que entregaría la documentación. Sin embargo, al no cumplir con la orden dentro del plazo establecido, la Policía Federal brasileña canceló sus pasaportes.
El martes 27 de octubre, Bolsonaro ingresó a la Argentina por el puente internacional Tancredo Neves, en Misiones, junto con su esposa y sus dos hijas. El recorrido completo fue el siguiente:
- A las 22:50, ingresó al país por el puente Tancredo Neves sin impedimentos legales registrados
- A las 23:30, la familia abordó un avión privado de la empresa Baires Fly en el aeropuerto de Puerto Iguazú
- El plan de vuelo tenía como destino inicial Guayaquil, Ecuador
- La aeronave continuó luego hacia Estados Unidos y aterrizó en el aeropuerto de Opa-locka, en Miami
La confirmación oficial del recorrido llegó durante la madrugada del miércoles, después de que inicialmente no hubiera información pública precisa sobre el ingreso de Bolsonaro al país y su salida desde Misiones.
El itinerario también abrió interrogantes sobre una posible intervención de funcionarios argentinos en el operativo. Según publicó LA NACION, Santiago Caputo, asesor presidencial, estuvo en Misiones al momento de la partida del avión. Hasta el momento, esa información no demuestra por sí misma cuál fue su eventual participación en el traslado.
Milei mantiene el silencio sobre Lula
Mientras se conocía el recorrido de Bolsonaro, el Gobierno argentino ratificó que no enviará una felicitación oficial a Lula. El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo que la administración tomó nota del resultado y justificó la decisión por las diferencias ideológicas entre ambos mandatarios.
Milei había viajado a San Pablo para respaldar a Bolsonaro durante la campaña y había dirigido fuertes críticas contra Lula. La tensión entre ambos gobiernos también tuvo consecuencias diplomáticas: Brasil retiró a su embajador de Buenos Aires y redujo su representación en la Argentina.
Pese al deterioro del vínculo político, Brasil sigue siendo el principal socio comercial argentino. La posición de Bullrich, que reconoció el resultado electoral y defendió la cooperación bilateral, contrasta así con el silencio que mantiene la Casa Rosada frente al triunfo del mandatario brasileño.