Senado aprobó un RIGI para inversiones medianas en economías regionales llamado RIIR
El nuevo régimen apunta a los no entran en el RIGI, con beneficios fiscales similares. Agroindustria y transición energética, entre los alcanzados
El Senado aprobó en la sesión de este jueves el proyecto de ley que crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR) y que apunta centralmente a empresas medianas -sobre todo de economías regionales- que inviertan montos superiores a los de las pymes pero inferiores a los millonarios desembolsos que exige el RIGI.
La iniciativa, impulsada por el jefe del bloque de la UCR, Eduardo Vischi, pasó a la Cámara de Diputados tras obtener una mayoría casi unánime: 60 votos a favor, entre los que se incluyeron los de la bancada peronista, y solo 2 en contra, de los senadores santacruceños Natalia Gadano y José Carambia.
El proyecto fue acompañado desde el inicio por el bloque de La Libertad Avanza (LLA) liderado por Patricia Bullrich. Ese apoyo obedeció, por un lado, a la necesidad de compensar a un aliado cuyos votos son clave para el oficialismo y, por otro, a la similitud de la propuesta con el RIGI para grandes inversiones, que es una bandera de la gestión de Javier Milei.
De hecho, varios senadores describen el RIIR como un instrumento para cubrir un "bache" normativo entre el RIMI (destinado a pymes) y el RIGI, ya que propone beneficios fiscales para inversiones por un mínimo de u$s 12 milllones, con el foco puesto en la agroindustria, la industria manufacturera o intermedia y los proyectos de transición energética.
Las chances de que consiga también el visto bueno de la Cámara baja "son altas", según adelantan fuentes parlamentarias, debido a que llega con impulso del radicalismo y para LLA es importante contar con el respaldo de ese sector para los debates que vienen sobre Presupuesto 2027 y reforma electoral. No obstante, en Dipuados dudan de llegar a tiempo para sancionar la ley antes de que termine el año parlamentario, el 30 de noviembre.
Avanza un nuevo régimen especial para inversiones: ¿de qué se trata el RIIR?
El RIIR aputa a promover inversiones tanto nacionales como extranjeras que deberán destinarse, para ingresar al régimen de beneficios, a industrias o actividades productivas "genuinamente nuevas" y realizarse dentro de los dos primeros años de vigencia del régimen.
El monto minimo para acceder a los beneficios fiscales del régimen será u$s 12 millones, siempre que se traten de inversiones productivas, que el proyecto define como "adquisición, elaboración, fabricación o importación de bienes muebles nuevos amortizables en el Impuesto a las Ganancias, excepto automóviles", así como la realización de obras "destinadas directamente a actividades productivas".
Al respecto, quedarán exluidos los activos financieros, las inversiones de portfolio y los bienes de cambio. Asimismo, la iniciativa establece que las inversiones productivas "en sistemas y/o equipos de riego, bienes de alta eficiencia energética, mallas antigranizo para el sector agropecuario y bienes semovientes podrán recibir beneficios independientemente de su monto".
El proyecto dispone que para acceder al régimen se deberá presentar ante la autoridad de aplicación un plan de inversión con carácter de declaración jurada que detalle el proyecto, su ubicación, financiamiento, tiempos de ejecución, factibilidad económica e impacto productivo y laboral.
Ese plan deberá contener, además, el compromiso de contratación de proveedores nacionales equivalente -como mínimo- al 20 % del monto destinado a proveedores "siempre que exista oferta disponible en condiciones de mercado de precio y calidad", según aclara el proyecto.
¿Qué beneficios fiscales contempla el RIIR?
Una de las principales ventajas que establece el RIIR es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, es decir, la posibilidad de deducir el costo de las inversiones en plazos más cortos.
Por caso, para los bienes muebles la amortización podrá realizarse en dos cuotas anuales mientras que cuando se trata de equipos de riego agrícola o vinculados a la eficiencia energética podrían amortizarse en una sola cuota.
También permite solicitar la devolución de los créditos fiscales del IVA generados por las inversiones productivas una vez transcurridos tres períodos fiscales mensuales desde la declaración.
El proyecto también garantiza una "estabilidad normativa en materia tributaria durante 30 años" desde la promulgación de la ley para los beneficios otorgados, los cuales no podrán verse afectados por la derogación de la ley ni por normas tributarias posteriores más gravosas o restrictivas.
No podrán ingresar al RIIR las personas o empresas con condenas confirmadas en segunda instancia por delitos de corrupción, tributarios, aduaneros o cambiarios; quienes estén en quiebra y quienes registren deudas fiscales, aduaneras o previsionales exigibles e impagas.
¿Qué sectores se verían más beneficiados?
Si bien el nuevo régimen apunta a captar inversiones de mediano porte en sectores centrales para las economías regionales, también establece una limitación importante: el proyecto prohíbe que una misma inversión reciba simultáneamente los beneficios del RIIR y del RIGI.
La diferencia central entre el RIIR y el RIGI es que este segundo régimen -que está vigente desde la aprobación de la Ley Bases en 2024- dirige los beneficios a las inversiones de u$s 200 millones en adelante.
El nuevo régimen de incentivos fiscales apunta principalmente al sector de la agroindustria y producción agrícola, por la posibilidad de acceder al régimen sin piso mínimo de inversión para la compra e instalación de sistemas de riego, mallas antigranizo y bienes semovientes.
No obstante, también beneficia a las empresas de la industria manufacturera e intermedia que necesiten renovar maquinarias, incorporar bienes muebles amortizables o modernizar sus plantas de producción mediante la incorporación de tecnología.
Otro sector que se vería beneficiado por el régimen es el vinculado a la transición energética y la sustentabilidad, dado que los proyectos orientados a la incorporación de bienes de alta eficiencia energética también cuentan con esquemas acelerados de deducción fiscal sin importar el monto desembolsado.