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iProfesional | Política

Elecciones en Estados Unidos: las preocupaciones de Wall Street y las inversiones clave

La votación se desarrolla en un clima de tensión internacional, con tensión en Oriente Medio, caída de consumo y sectores temiendo una recesión

03/11/2026
Actualizado 07:34hs

Las elecciones de medio término que se realizan hoy en los Estados Unidos serán la primera prueba electoral para la segunda gestión del Presidente Donald Trump en la Casa Blanca, una gestión que está marcada por la guerra con Irán, por su muro arancelario y la escalada comercial con China.

Los comicios, conocidos como midterm elections -guía- , se realizan cada dos años, a la mitad del periodo presidencial, y permiten a los ciudadanos estadounidenses renovar a sus representantes en el Congreso sin elegir a un nuevo presidente.

Además de elegir a los nuevos representantes del Congreso, hasta ahora dominado en ambas cámaras por el Partido Republicano, la mayoría de los Estados de EE.UU. también elegirán gobernadores.

Hasta ayer la mayoría  de las encuestas para las elecciones de Estados Unidos que manejan los operadores de Wall Street proyectan una derrota republicana. En el caso de Polymarket le asigna actualmente un 95% de probabilidad a que los demócratas recuperen la Cámara baja y un 73% a que obtengan el control del Senado.

Al respecto, la consultora financiera local Portfolio Personal Inversiones (PPI) plantea en su último informe que una victoria Demócrata limitaría la agenda legislativa de Trump y podría complicar las negociaciones fiscales, en especial ante el vencimiento del financiamiento del gobierno nacional el 11 de diciembre y la discusión sobre el techo de deuda en 2027.

Además destaca que: "una buena parte de este escenario ya estaría incorporada en los precios, por lo que un resultado diferente del esperado podría introducir volatilidad, especialmente en los bonos del Tesoro Americano".

La inflación que llegó para quedarse y complica a Trump

Al analizar la evolución de la economía se observa que el aumento de los precios parece ser algo que llegó para quedarse ya que, de acuerdo al índice PCE, el medidor predilecto de la FED para seguir la evolución de la inflación, los precios subieron 3,6% interanual en septiembre.

Esto marca que aparece un nuevo mes en que la meta del 2% de inflación interanual fijada por la FED no se cumple. Lo más cerca que estuvo esta administración fue el 2,1% de abril de 2025, mes en que Trump anunció los aranceles bilaterales y la guerra comercial con China en el "Liberation Day" el 2 de abril.

A partir de allí, los precios comenzaron a subir lenta, pero sostenidamente, una situación que se agravó en febrero de este año con el inicio de la guerra con Irán y el subsecuente encarecimiento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados, como la gasolina.

En este caso podemos destacar que en mayo pasado el PCE registró un incremento interanual de 4,1%, el más alto desde abril de 2023. Este aumento de la inflación no parece haber sido compensado por una mejora en el poder adquisitivo durante los últimos meses.

Por otro lado, el índice de costos laborales (ECI), que registra las variaciones trimestrales en salarios y beneficios en EE.UU., mostró una disminución en los ingresos reales de los trabajadores por segundo trimestre consecutivo. Los salarios cayeron 0,6% interanual en el tercer trimestre de 2026, mientras que los beneficios bajaron 0,4% y, a consecuencia de esto, los hogares norteamericanos registraron una menor tasa de ahorro para poder financiar sus gastos.

El mercado inmobiliario en su peor momento en 14 años

A eso se le agrega otro problema, vinculado a la llamada "crisis de accesibilidad" y es la creciente dificultad para costear el precio de una vivienda, una de sus caras más visibles: los contratos para la compra de viviendas usadas en EE.UU. cayeron a su mínimo histórico, mientras que la confianza de los constructores de viviendas se desplomó hasta su nivel más bajo en 14 años.

El aumento de las tasas hipotecarias, atada a la disparada en los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. y el aumento de los costos de construcción, dos fenómenos vinculados directamente con el aumento de la inflación que causó el conflicto en Medio Oriente, fueron los principales responsables del desplome de la demanda.

Sin embargo, hay elementos de la gestión que Trump puede mostrar con buenos indicadores. Es el caso de la tasa de desempleo en el mercado de trabajo que desde noviembre de 2025 se ubica cómodamente por debajo del límite tolerable del 4,5% fijado por la FED.

En ese aspecto hay que recordar que la semana pasada el Comité de Política Monetaria de FED decidió mantener la tasa de interés de corto plazo en el rango de 3,75% a 4,00%, luego de la suba de 25 puntos básicos del 16 de septiembre pasado.

Antes de esa fecha, la última suba había sido en julio de 2023. La Fed estuvo tres años sin subir la tasa (2023-2026), en un período primero de recortes y luego de pausa. La suba de septiembre de 2026 fue la primera en tres años.

Los operadores de Wall Street, al igual que los del mercado financiero local, descontaban que habría una pausa. La última encuesta entre operadores americanos mostraba un 90,6% de probabilidad de que no suba en octubre y un 9,4% de que suba otros 25 puntos básicos.

Pero la mayoría de los 100 economistas consultados esta semana por Reuters espera que, luego de la reunión del 8 y 9 de diciembre, la Fed suba la tasa otros 25 puntos básicos, después de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, cualquiera sea el resultado.

La tasa del bono del Tesoro americano a 10 años llega hoy al 5,2% anual y, si se le resta el breakeven de inflación a 10 años del 2,3%, la tasa real implícita es del 2,80%, un nivel considerado muy restrictivo por la mayoría de los modelos de política monetaria, lo que sugiere que los mercados anticipan que la Fed podría mantener estas condiciones ajustadas durante un período prolongado.

La incertidumbre que genera el conflicto bélico en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, junto a la suba de precios internos, provocó que la Fed en septiembre decidiera comenzar a subir la tasa de corto plazo.

Esa decisión fue motivada por una inflación que se mantiene alta y por un aumento global de los costos de financiación, lo que intensifica el escrutinio sobre la postura del presidente de la Fed, Kevin Warsh, ante el primer cambio de política monetaria bajo su mandato. Hay que recordar que Warsh reemplazó el 22 de mayo pasado a Jerome Powell, quien se negó a bajar las tasas a pesar de la constante presión del presidente Donald Trump.

La inteligencia artificial como gran estrella de la gestión Trump

La gran estrella en lo que va de la gestión de Trump es la investigación en inteligencia artificial (IA) y esto se debe a las inversiones multimillonarias que las grandes tecnológicas están realizando en infraestructura para acelerar aún más su desarrollo.

Como ejemplo hay que destacar que entre 2025 y 2026, Meta, Amazon, Microsoft y Google, se comprometieron a invertir aproximadamente 1,12 billones de dólares en gastos de capital e infraestructura relacionada con la IA que se ha transformado en uno de los grandes motores de la economía de EE.UU. este año que en tercer trimestre mostró un crecimiento del PBI del 3,4% anual.

El gasto empresarial en equipos, en particular los principalmente vinculados a las inversiones en IA, se disparó a una tasa del 20,9%, que es la más alta desde el tercer trimestre de 2020.