Quién es Pedro Alliana, el vice que debería asumir luego de la renuncia de Peña
Pedro Alliana está a un paso de convertirse en el nuevo presidente de Paraguay. La renuncia de Santiago Peña este jueves, en medio del escándalo por la quiebra del Banco Ueno, puso al vicepresidente en el centro de la escena política paraguaya.
La Constitución Nacional es clara. El artículo 234 establece que, ante la vacancia definitiva de la presidencia, el vicepresidente debe asumir el cargo hasta la finalización del mandato, prevista para agosto de 2028. El artículo 227 dispone que la sustitución debe ser inmediata.
Pero la sucesión no está garantizada. El Congreso todavía debe aceptar formalmente la renuncia de Peña, tal como exige el artículo 202 de la Carta Magna. Y Alliana enfrenta sus propios problemas: sectores de la oposición presentaron un pedido de juicio político en su contra.
El vicepresidente no está solo en esta crisis. Este jueves se reunió con Horacio Cartes, expresidente de Paraguay y actual titular del Partido Colorado, en la sede de la Asociación Nacional Republicana (ANR). Analizaron el escenario político y la sucesión presidencial, según informó ABC Color.
El encuentro tuvo un contexto particular. Cartes, hasta hace poco uno de los principales respaldos de Peña, le retiró su apoyo y respaldó públicamente su destitución. Un giro político que cambió el tablero.
"La Asociación Nacional Republicana (ANR) no apoyará el robo de fondos públicos, privados y de pensiones", afirmó el Partido Colorado en un comunicado firmado por Cartes. El mensaje fue directo: "Respaldamos la moción de destitución contra el presidente Santiago Peña".
Quién es Pedro Alliana, el vicepresidente que debe asumir en Paraguay
Hércules Pedro Lorenzo Alliana Rodríguez tiene 52 años. Nació el 19 de febrero de 1974 en Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, en el sur de Paraguay. Antes de llegar a la cúspide del poder, fue comerciante en su ciudad natal.
Su historia también tiene capítulos deportivos. Durante su adolescencia jugó al básquetbol. En 1991 integró la selección paraguaya de ese deporte. El apodo "Mangui" viene de esa época y lo acompañó durante toda su carrera política.
En noviembre de 2026, Alliana compartió un mensaje en sus redes sociales que reflejaba su visión política. La publicación del 3 de noviembre de 2026 mostraba su postura sobre temas clave de la agenda nacional.
La política corría por sus venas. Sus padres, Héctor Rubén Alliana y María Nidia Rodríguez, fueron concejales departamentales por el Partido Encuentro Nacional (PEN). Una fuerza diferente a la que él elegiría para construir su carrera: el Partido Colorado.
Su primer intento electoral no fue exitoso. En 2006 se presentó como candidato a intendente de Pilar por el Partido Colorado, pero no consiguió imponerse en las urnas. Dos años después logró su primer triunfo importante: fue elegido gobernador de Ñeembucú a los 34 años. Ocupó el cargo hasta 2012.
El salto a la política nacional llegó en 2013. Se convirtió en diputado por su departamento. Permaneció una década en la Cámara Baja. Entre 2019 y 2022 la presidió, consolidando su posición dentro de la estructura del oficialismo.
El vínculo con Horacio Cartes que lo llevó a la vicepresidencia
El ascenso de Alliana estuvo estrechamente vinculado a Horacio Cartes. El expresidente lo impulsó dentro del Partido Colorado y lo convirtió en una de las figuras de confianza de su sector político, Honor Colorado.
La cercanía con Cartes resultó fundamental. Alliana llegó a presidir la Asociación Nacional Republicana entre 2016 y 2023. Fue sucedido precisamente por el exmandatario.
Ese respaldo lo llevó a la vicepresidencia. En las elecciones generales de abril de 2023 acompañó a Santiago Peña en la fórmula presidencial del Partido Colorado. La fórmula se impuso en los comicios. Ambos asumieron sus cargos el 15 de agosto de ese año.
Alliana está casado desde 2006 con Fabiana María Souto, también dirigente colorada y diputada nacional por Ñeembucú. Es padre de cuatro hijos. Su esposa lo acompañó durante la ceremonia de asunción como vicepresidente. Sostuvo la Biblia sobre la que juró el cargo.
El juicio político que amenaza la sucesión presidencial
La llegada de Alliana al poder se produce en un escenario delicado. La oposición no solo exige la renuncia de Peña. También presentó un pedido de juicio político contra el vicepresidente, buscando responsabilizar a las máximas autoridades del Ejecutivo por la crisis bancaria.
La Constitución establece requisitos estrictos. El artículo 225 exige el respaldo de dos tercios de la Cámara de Diputados (54 de sus 80 integrantes) y posteriormente de dos tercios del Senado (30 de sus 45 miembros) para que prospere un juicio político.
El Partido Colorado cuenta con mayoría en ambas cámaras. Esa es la ventaja de Alliana. El desenlace dependerá de las decisiones que adopten las distintas facciones coloradas. Y del peso que tenga Horacio Cartes en esas definiciones internas.
La crisis del Banco Ueno que desencadenó la caída de Peña
Todo comenzó con una intervención bancaria. El Banco Central de Paraguay dispuso tomar el control del Banco Ueno por graves problemas de solvencia. La entidad asegura tener más de tres millones de clientes.
Los fondos administrados incluían recursos estatales. Entre ellos, dinero vinculado con jubilaciones. Miles de ahorristas se movilizaron durante los últimos días para reclamar la devolución de sus ahorros. Muchos quedaron sin poder acceder a su dinero.
Santiago Peña quedó bajo una presión política creciente. Había sido accionista de Ueno Holding hasta el año pasado. Ese vínculo con el grupo empresarial lo puso en el centro de las críticas. La renuncia fue su salida ante la crisis.
Ahora Pedro Alliana debe asumir el mando en medio de ese escenario convulsionado. Con el respaldo de Cartes, pero también con la amenaza de un juicio político. Su larga trayectoria partidaria y sus vínculos con el expresidente vuelven a ocupar un lugar central ante la posibilidad de convertirse en presidente. Los próximos meses, hasta agosto de 2028, pondrán a prueba su capacidad para gobernar en uno de los contextos más complejos de la historia reciente paraguaya.