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Esta es la increíble historia de los bolsos Kipling y de su fundador, un ingeniero marino

Esta es la increíble historia de los bolsos Kipling y de su fundador, un ingeniero marino
Nombrada en honor al autor de "El libro de la selva", Rudyard Kipling, el autor marcó un antes y un después en el mundo de la moda
Por iProfesional
19.10.2021 20.25hs Recreo

Las "Semanas de la Moda" están en pleno apogeo en el mundo y lo menos que se puede esperar es controversia, ya que la moda viene escandalizando al mundo desde hace siglos. Por eso, las grandes marcas de este rubro llegaron a donde están hoy, por lanzar, en su momento de apogeo, un producto que las posicionará lo suficientmente alto como para aún expandirse en la actualidad.

Tal es el caso de una de las marcas de bolsos y maletas que más encantó (y sigue encantando) al mundo: Kipling. La firma inició con el cambio de carrera de un ingeniero marino llamado Paul Van de Velde.

Velde estaba harto de diseñar muelles y tuvo la idea de dedicarse a diseñar otras cosas. Contactó a uno de sus amigos que se dedicaba a maquetar equipaje para discutir sus ideas sobre un nuevo producto. Luego, juntó con Vincent Haverbeke y Xavier Kegels crearon su empresa en Amberes, Bélgica a fines de los años 80, dedicada a la venta de bolsos particulares y novedosos.

Xavier Kegels y Paul Van de Velde, fundadores de Kipling. Fuente: Entrepeneur
Xavier Kegels y Paul Van de Velde, fundadores de Kipling. Fuente: Entrepeneur

De hecho, la originalidad de sus primeros productos se dio por accidente: un día en el que intentaron tintar nylon para una de sus lanzamientos. Resulta que el tinte empleado para dicha tarea estaba muy caliente y al tocar el material sintético, la tela se arrugó.

Fue así como descubriendo su tela icónica, el nylon corrugado. Inicialmente, su idea era crear bolsas que pudieran usarse de forma casual y fueran divertidas al mismo tiempo. Que se tratase de un producto apto para las personas con espíritu aventurero, pero que se pudieran usar en cualquier ocasión. 

Nombre aventurero para un emprendimiento aventurero

Pensando en lo que querían transmitir a través de sus bolsas, empezaron a proponer ideas de nombres. Debía ser algo que pudiera unir todos sus valores ideados, pero los fundadores no querían caer en el simplismo de escoger una palabra de otro idiomas que significase "explorar" o algo semejante. Decidieron nombrarla en honor al autor de El libro de la selva, Rudyard Kipling ya que abarca lo que querían trasnmitir con su marca: un clásico con una esencia divertida y aventurera

Rudyard Kipling, autor de El libro de la selva, que inspiró a los fundadores de la marca con su apellido
Rudyard Kipling, autor de El libro de la selva, que inspiró a los fundadores de la marca homónima con su apellido

Al tener el nombre, la identidad de la marca comenzó a fluir y decidieron incluir nuevos productos, entre los que se encuentra el icónico llavero del changuito. El llavero diferencia a Kipling de otras marcas y se volvió parte de la experiencia de los clientes.

Los llaveros "changuitos"

Si alguna vez compraste algo de Kipling, sabrás que cada "changuito" tiene un nombre diferente. Los nombres que llevan los llaveros suelen ser exóticos, dada su gran variedad y porque los nombran igual que alguno de sus empleados de cualquier parte del mundo. El branding de esta marca siempre fue muy fuerte desde sus inicios y contribuyó al éxito de la empresa en sí

Los llaveros changuito se volvieron una insignia de Kipling
Los llaveros changuito se volvieron una insignia de Kipling

"Lo mejor que puede hacer una marca es crear mystique, un culto, un ambiente. El producto debe ser más que sí mismo, es una experiencia. Tienes que vender la experiencia.", aseguró Philip Kotler sobre Kipling, un experto en branding en entrevista con The Wall Street Journal.

El concepto era ideal para los años 80: una moda atrevida y colorida de bolsas. Van de Velde pretendió atraer al público joven, lo cual conjugó de maravilla con la estrategia de la marca. Así, el diseño de la multinacional siempre trató de poner atención a la moda que usan los jovénes en las calles de todo el planeta.

Traspié y auge definitivo

Pero ningún proceso de emprendimiento es perfecto: Tras cinco años de operación con tiendas en varios países de Europa, su banco les informó que ya no podría darles el apoyo económico que necesitaban. Tenían tres meses para encontrar otra fuente de ingreso. De lo contrario, su exitoso gigante, caería por su propio peso.

De inmediato, Van de Velde consiguió un inversor con suficiente dinero para sustentar su proyecto. Fue el Señor Gram, un hombre de negocios belga quien salvó a la marca comprando una acción mayoritaria, por la que luego se volvió el CEO.

Lentamente, Kipling comenzó a recuperar su estabilidad y pronto consiguió escalar mucho más arriba en el mercado

De acuerdo a lo que relata el medio Entrepeneur, en 1992 un comprador de Bloomingdale's llamó a Van Velde para distribuir bolsas a Nueva York después de haberlas visto en Harrods. Instantaneamente, muchas tiendas siguieron sus pasos y empezaron a pedir que se les distribuyera los bienes de Kipling a sus propios comercios. 

Fuente: Kipling
Fuente: Kipling

Actualmente, Kipling tiene tiendas en más de 80 países y es una marca reconocida en todo el mundo. En el 2004 fue adquirida por la corporación VF, que le dió un nuevo impulso en su crecimiento. Si bien transitó cambios en la administración y los diseños, siempre decidió mantener su identidad "funky" que atrae a millones de jovenés aventureros en todo el mundo.