Penales en el fútbol: cuándo se inventaron y cómo nació la forma más tensa de desempatar partidos
Las tandas de penales son hoy uno de los momentos más decisivos y tensos del fútbol moderno, pero su historia es relativamente reciente. Su incorporación como método oficial de desempate se produjo en 1970, cuando el fútbol decidió dejar atrás los sistemas basados en el azar para resolver partidos igualados. Con el paso del tiempo, este sistema se convirtió en un recurso clave en torneos de máxima exigencia, y volvió ser un factor determinante en el Mundial 2026, donde el formato ampliado y la mayor paridad entre selecciones podrían aumentar la cantidad de definiciones desde los doce pasos en instancias decisivas.
Hasta ese momento, los encuentros eliminatorios que terminaban empatados no tenían una solución deportiva uniforme. Dependiendo del torneo, la clasificación podía definirse mediante un nuevo partido, un sorteo o incluso el lanzamiento de una moneda, una práctica que generaba cada vez más controversias dentro del mundo del fútbol.
Cuando el azar decidía el destino de los partidos
Durante la década del 60, el sistema de desempates comenzó a ser cuestionado con más fuerza. En competencias internacionales, no era extraño que equipos quedaran eliminados sin que el rendimiento dentro del campo fuera determinante, lo que alimentó el debate sobre la necesidad de un cambio.
Uno de los casos más recordados ocurrió en los Juegos Olímpicos de 1968, cuando un sorteo determinó la clasificación de un equipo tras un empate. Ese episodio generó un fuerte impacto entre dirigentes y aceleró la búsqueda de una alternativa más justa.
El problema era claro: el fútbol necesitaba una forma de desempatar que dependiera de la habilidad deportiva y no del azar.
La propuesta que dio origen a los penales
En ese contexto surgió la idea de resolver los empates mediante una serie de disparos desde el punto penal. La propuesta fue impulsada por dirigentes de la Asociación de Fútbol de Israel, quienes plantearon un sistema estructurado que reemplazara los sorteos.
La iniciativa sostenía que cada equipo debía ejecutar una cantidad determinada de remates frente al arquero, y que el ganador sería aquel que lograra más conversiones. En caso de igualdad, la definición continuaría hasta que uno de los equipos sacara ventaja.
La propuesta fue elevada a la FIFA en 1969 y comenzó un proceso de análisis dentro de los organismos que regulan las reglas del fútbol mundial.
La decisión oficial de 1970
El punto de quiebre llegó en junio de 1970, cuando la International Football Association Board (IFAB), entidad encargada de definir las reglas del juego, aprobó oficialmente la implementación de los penales como método de desempate.
Con esta decisión, el fútbol profesional incorporó un sistema completamente nuevo: en partidos eliminatorios igualados, cada equipo resolvería la clasificación mediante una serie de tiros desde el punto penal, eliminando definitivamente la dependencia del azar.
Este cambio representó una transformación profunda en la lógica competitiva del deporte, ya que por primera vez el desenlace dependía exclusivamente de la ejecución individual bajo presión.
El primer uso en el fútbol profesional
Poco tiempo después de su aprobación, el nuevo sistema tuvo su primera aplicación oficial en Inglaterra, en una competencia de copa disputada en 1970.
Aquel encuentro marcó un antes y un después en la historia del fútbol, ya que por primera vez un partido eliminatorio se resolvía mediante una tanda de penales en un contexto profesional.
Desde ese momento, el sistema comenzó a expandirse rápidamente a distintas competiciones internacionales, consolidándose como la forma estándar de desempatar partidos en fases decisivas.
Un cambio que transformó el deporte
Con el paso de los años, las tandas de penales dejaron de ser una simple solución reglamentaria para convertirse en un elemento central del espectáculo futbolístico. Lo que originalmente nació como una alternativa técnica terminó adquiriendo un fuerte componente emocional y dramático.
Hoy, los penales han definido títulos mundiales, finales continentales y eliminaciones históricas. Su presencia en torneos como la Copa del Mundo los convirtió en una de las instancias más observadas y comentadas del deporte.
La tensión entre acierto y error, la presión individual y el impacto colectivo transformaron esta definición en un símbolo del fútbol moderno.
La incorporación de los penales en 1970 marcó un punto de inflexión en la historia del fútbol. Lo que antes dependía de la suerte pasó a resolverse dentro del juego, con protagonismo directo de los jugadores.