NUTRICIÓN

Por qué algunas personas no adelgazan a pesar de comer sano

Adelgazar es un proceso complejo, en el que intervienen una serie de factores además de la alimentación saludable y el ejercicio
SALUD - 05 de Marzo, 2020

La receta perfecta para bajar de peso no existe, nadie la tiene y quien dice que sí la tiene, miente. La realidad es que cada persona es distinta, tanto en sus hábitos como en la repercusión de esos hábitos en su cuerpo. Esto significa que aunque los objetivos sean los mismos -perder grasa, perder peso, ganar masa muscular, por ejemplo-, la rutina debe ser diferente y especializada para cada persona.

Así, para bajar de peso puede ser suficiente con alimentarse saludablemente y con adoptar hábitos sanos, que repercutan positivamente en el cuerpo. Sin embargo, si se agrega el componente de ejercicio físico es probable que los beneficios y resultados serán mejores.

Pero esa combinación no siempre da los resultados esperados. Hay personas que se alimentan de manera sana, lo cual implica que evitan los alimentos con grasa, azúcar, sodio, por ejemplo, y consumen aquellos que tienen una mayor cantidad de nutrientes y se metabolizan más rápido.

Existen dos factores fundamentales en el momento de tener una buena alimentación o una alimentación equilibrada: el metabolismo y la genética, que aunque son dos elementos totalmente distintos también están relacionados entre sí. El primero puede explicar la causa del problema planteado anteriormente: por qué una persona que come de manera saludable puede costarle perder peso.

El metabolismo es un conjunto de procesos físicos y químicos del cuerpo que convierten o son usados para energía. Uno de esos es la digestión de alimentos y nutrientes. El metabolismo más lento o más rápido es una condición de cada persona, que a su vez puede estar determinada por su genética. También dice que depende de la genética el que un metabolismo sea más lento o acelerado a pesar de la actividad física o la dieta saludable que realice.

Estos factores hace que existan personas que a veces consumen bastante alimentos pero no engordan a pesar de no tener una actividad física y personas que van dos horas al gimnasio, tienen una dieta estricta y no bajan de peso. Así, los especialistas afirman que la susceptibilidad o predisposición genética es una de las razones por las que muchos tienen dificultades para adelgazar.

Ahora bien, en este punto es necesario hacer una diferenciación entre llevar una alimentación saludable, a partir del consumo de alimentos variados y balanceados entre sí, y las dietas restrictivas que solo llevan al fracaso y a la frustración.

La fruta es rica en fibra y puede ayudar a bajar de peso

Una dieta balanceada consiste en combinar de manera adecuada -esto es, de acuerdo a las pautas generales de alimentación, pero también a las características de cada persona- todos los grupos de alimentos que el cuerpo necesita para mantenerse funcionando. Algunas de ellas deben estar en mayor cantidad, mientras que otras se deben reducir al mínimo, en función de su composición y de los aportes que le hacen al cuerpo. 

Uno de los consejos más comunes que dan los especialistas es disminuir las cantidades de carbohidratos o a su vez consumir carbohidratos que sean complejos más no que sean simples.

Los carbohidratos complejos normalmente contienen más cantidad de fibra, por lo que ayudan a sentirse saciados y a ganar un poco más de energía. En este grupo están las galletas, panes integrales, legumbres, vegetales que producen féculas, pastas integrales, avena, lentejas, garbanzos. 

¿Qué tiene que ver el ejercicio en todo esto?

El hecho de que una persona haga o no actividad física está muy relacionado a cómo impacta la alimentación en su peso y en su cuerpo. Esto significa que no es lo mismo que alguien consuma más energía de la que gasta y necesita, que el comportamiento inverso, aunque los alimentos que ingiera sean saludables.

Si se hace una actividad física de dos horas es necesario de por sí comer carbohidratos pero complejos o integrales para poder realizar la jornada de actividad física normal, porque el cuerpo necesita energía que únicamente se debe obtener de los alimentos.

Es por eso que la dieta debe ser balanceada. Los platos de una persona sana, que no tiene ninguna patología particular, y que hace ejercicio, deben tener un 50% de vegetales, un 25% de proteínas y un 25% de carbohidrato. 

En caso de querer adelgazar o hacer una dieta diferente, es necesario siempre consultar con un especialista. Los profesionales de la nutrición saben con precisión qué debe comer cada persona para lograr su objetivo, al tiempo que conocen la intervención que esa alimentación tiene con el conjunto de variables que el cuerpo tiene de por sí -el metabolismo, algunas enfermedades, el ejercicio físico, entre otros-.

El ejercicio es fundamental para adelgazar y activar el metabolismo

Los especialistas explican que el tipo de cuerpo de cada persona puede influir en el peso. depende del tipo de cuerpo que posea. Hay delgados, otros más pesados. Además de diferentes contextura como los que tienen forma de manzana (androide) y los que tienen forma de pera (ginoide).

Las personas con cuerpos androides tienen tendencia al sobrepeso y a acumular más grasa, por lo que este tipo de personas debe controlar y extremar su alimentación, además de realizar ejercicios aeróbicos.

También depende de qué es lo que se quiere bajar si tiene más grasa o más músculo en el cuerpo. Si es más grasa siempre va a depender de la actividad física, hacer más actividades cardiovasculares. Si es masa muscular debe hacer más ejercicios, más aeróbicos combinados entre cuerpo y peso y la quema de grasas adecuada.

Cuidado con la frustración por no adelgazar

En la medida de que los resultados de la dieta y el ejercicio aparezcan las personas suelene mantenerse estables. Sin embargo, cuando el esfuerzo no se condice con los resultados que se obtienen puede aparecer un conflicto interno, que acabe afectando la salud de la persona. Cuando no se ven resultados porque no bajan de peso surgen comportamientos patológicos como la anorexia, la bulimia o se obsesionan con el gimnasio, por lo que insiste en la necesidad de iniciar una dieta acompañado de un nutricionista porque hay quienes no bajan de peso sino de medidas, precisamente por la ganancia de masa muscular.

No adelgazar puede ser frustrante

Los talles o las medidas no se notan en una balanza, se ven de otra manera, pero para aquellos cuyo principal parámetro es el peso esto no sirve.

¿Se puede acelerar la pérdida de peso?

Bajar de peso es un proceso que lleva tiempo; las dietas mágicas no existen y es importante que las personas lo sepan y no crean en cualquier plan milagroso que se les vende. Ahora bien, cierto que hay una gran cantidad de alimentos o actividades que pueden hacer que el metabolismo se acelere y se pueda bajar de peso algo más rápido.

Algunos alimentos ayudan a acelerar el metabolismo y adelgazar

El metabolismo puede ser naturalmente más lento o puede haberse ralentizado por un motivo particular. En cualquier caso, es posible acelerarlo un poco con la ingesta frecuente de alimentos -cinco comidas al día, dentro de lo posible- y con la práctica de actividad física de unos 30 a 60 minutos diarios. Es importante tener en cuenta que, en cuanto a la alimentación, debe estar compuesta por productos saludables, como frutas o verduras, o cereales, por ejemplo. Se desaconseja que los snacks sean galletitas, chocolates, dulces, dado que son alimentos que contienen una gran cantidad de sustancias nocivas para el cuerpo. 

Es por eso que algunos especialistas aconsejan consumir aceleradores metabólicos. ¿De qué se trata? Son alimentos que contienen sustancias que pueden hacer que el metabolismo se acelere -en general, cerca del 30%- y se pueden incluir en la dieta diaria. El kiwi, el jengibre, el ají, son algunos de estos productos, pero se deben las condiciones gastrointestinales del paciente antes de indicarle esta dieta.

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