INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El ambicioso plan de u$s10.000 millones para convertir a Chubut en el Silicon Valley argentino

Esta iniciativa pretende descentralizar la red y establecer un corredor bioceánico digital que una al Atlántico con el Pacífico
Por José María Lamorte
TECNOLOGÍA - 05 de Febrero, 2026

La geografía de la conectividad en la República Argentina podría encarar una metamorfosis histórica. Durante décadas, el mapa de Internet del país tuvo un punto hegemónico de entrada y salida crítico: Las Toninas. Este balneario bonaerense concentra, hasta hoy, la totalidad de los cables submarinos que conectan al país con el mundo.

Sin embargo, la creciente demanda de procesamiento de datos, impulsada por la vorágine de la inteligencia artificial (IA), exige nuevas infraestructuras. Ante este escenario, en la provincia de Chubut se trabaja en un plan de gran magnitud. La Patagonia argentina deja de concentrar su desarrollo en la energía, el turismo y la pesca para erigirse en el nuevo epicentro de la estrategia digital del Cono Sur.

El proyecto privado, que busca captar inversiones por 10.000 millones de dólares, tiene un objetivo: la construcción de un gran centro de datos y la instalación de otros "data centers" gemelos. Esta iniciativa pretende descentralizar la red y establecer un corredor bioceánico digital que una el océano Atlántico con el Pacífico. La provincia se posiciona así como un "hub" conectado al mundo, capaz de potenciar el ecosistema de telefonía móvil de quinta generación (5G) y satisfacer la demanda global de tráfico para aplicaciones de IA.

La obsesión por la disponibilidad: el estándar Tier IV

La infraestructura proyectada para la provincia patagónica apunta a la excelencia técnica. Los centros de datos planificados ostentarán la categoría Tier IV. Este nivel representa la máxima calificación posible en infraestructura de centros de datos. La distinción es crucial, pues implica una garantía de disponibilidad del 99,995%. En términos prácticos, esta cifra se traduce en una inactividad casi nula: menos de 0,4 horas al año, es decir, apenas 26,3 minutos anuales de desconexión.

Esta robustez resulta indispensable para las aplicaciones modernas de inteligencia artificial, donde la continuidad del flujo de datos es vital. La capacidad de estos centros, combinada con una latencia mínima a través de cables submarinos, facilita el despliegue de las comunicaciones 5G.

En diálogo con iProfesional, el ingeniero Miguel Ángel Pesado, referente de la empresa Ingenieros Argentinos Asociados (IAA) y responsable técnico del proyecto, brindó detalles sobre la estructura que sustenta esta ambición. Pesado reveló que la arquitectura financiera y el respaldo institucional constituyen los pilares centrales de la estrategia, y confirmó el inicio de gestiones con entidades financieras de peso regional.

Respecto a estas gestiones, el ingeniero afirmó: "Hemos tenido conversaciones proactivas con la Corporación Andina de Fomento (CAF), a la cual le hemos solicitado asesoramiento, soporte y una propuesta basada en nuestro informe técnico para el proyecto de Chubut", dijo.

Ingenieros Argentinos Asociados es una consultora técnica y proyectista. Son los autores del informe de viabilidad y los diseñadores de la arquitectura de los centros de datos Tier IV. Su rol es la ingeniería de detalle, la planificación regulatoria ante el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y la gestión del esquema financiero (gestiones ante la CAF).

El modelo de negocio planteado para esta infraestructura se basa en una participación mixta. No obstante, el capital privado será el motor principal. Los inversores podrán aprovechar los beneficios fiscales y la estabilidad normativa que otorga el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta clave para viabilizar desembolsos de esta magnitud en el actual contexto económico.

Silica Networks, una empresa del grupo Datco, es el operador de infraestructura y carrier. Su importancia radica en que posee la red de fibra óptica que atraviesa la Patagonia y cruza a Chile. Silica aporta la "autopista" por donde viajarán los datos como el corredor bioceánico digital.

El gobierno de Chubut participa bajo un esquema de facilitación y articulación público-privada. El gobernador Ignacio Torres dio respaldo institucional al proyecto. Intervienen directamente el Ministerio de Producción y la Agencia de Inversiones y Comercio Exterior del Chubut para asegurar la viabilidad del suministro de energía renovable. La provincia trabaja con IAA en la disposición de tierras fiscales estratégicas cercanas a nodos energéticos, y con incentivos locales que complementan al RIGI nacional.

Ignacio Torres, gobernador de Chubut.

El contexto político y el factor OpenAI

Este movimiento en Chubut puede leerse como la respuesta regional a una tendencia global que encontró en la Argentina un suelo fértil para su expansión. La señal política más fuerte llegó el 10 de octubre de 2025, cuando en la Casa Rosada hubo un encuentro determinante. El presidente Javier Milei recibió a representantes de la firma OpenAI, creadora de ChatGPT, junto al titular de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Demian Reidel.

En aquella reunión, el mandatario respaldó una carta de intención entre OpenAI y la empresa Sur Energy. El objetivo: desarrollar un centro de datos de 500 MW en la Patagonia, con una inversión proyectada que asciende a los 25.000 millones de dólares.

El cronograma de este desarrollo paralelo prevé el inicio de las obras en 2026. Se estima una fase inicial de 100 MW operativa hacia finales de 2027. La estructura de este acuerdo sitúa a Sur Energy al frente del desarrollo mediante un "joint venture" con proveedores globales de servicios en la nube OpenAI actuará como "offtaker" del cómputo generado. De esta manera, la Argentina se integraría al ecosistema mundial que la firma tecnológica ya despliega en el Reino Unido y Alemania.

El proyecto de Sur Energy, denominado Stargate, es una iniciativa privada de hiperescala enfocado en un gran centro de datos para el entrenamiento masivo de modelos de OpenAI. Es un proyecto para un solo gran cliente.

En cambio, el de Chubut es un desarrollo, impulsado a nivel provincial, de infraestructura multipropósito de categoría Tier IV. Si bien busca servir a la IA, su enfoque es más amplio: apunta a crear una redundancia nacional, conectar el Atlántico con el Pacífico y servir a múltiples empresas y carriers, no a un solo cliente. Es, en esencia, la creación de un nuevo "Hub" de conectividad para el país que complementa y da soporte a proyectos como el de OpenAI.

Una nueva arquitectura de conectividad: el corredor bioceánico

Uno de los aspectos más ambiciosos del proyecto en Chubut reside en su propuesta de integración regional. La traza de fibra óptica contempla puntos de anclaje estratégicos en ciudades costeras clave como Puerto Madryn y Comodoro Rivadavia, además de playa Unión, vecina a Rawson, la capital provincial. Estas ciudades se convertirán en una nueva puerta de entrada para el tráfico de datos desde el Atlántico.

La visión apunta a romper con la dependencia exclusiva de la provincia de Buenos Aires. Históricamente, la enorme mayoría del tráfico internacional de la Argentina dependió del amarre de cables submarinos en Las Toninas. Allí llegan la gran mayoría de los cables internacionales, como el SAm-1, SAC, Atlantis-2, GlobeNet, y los más recientes de Google, Tannat y Firmina 4. El proyecto de IAA propone un cambio de paradigma: un nuevo amarre en el Atlántico sur, complementario al nodo principal actual.

Sin embargo, la propuesta va más allá de una simple redundancia en la costa este. Pesado explicó que "el proyecto contempla una traza de fibra óptica que uniría el Atlántico con el Pacífico. Queremos que Chubut sea el segundo punto de anclaje de cables submarinos en la Argentina, brindando una redundancia planetaria".

La red planificada se extendería hacia el oeste a través del territorio patagónico. El cruce de la cordillera de los Andes se realizaría por pasos fronterizos, como el Cardenal Samoré, en la provincia de Neuquén, para conectar finalmente con el cable submarino Humboldt en Chile.

Esta arquitectura geográfica posee un valor estratégico, porque permitiría que la Argentina sea el nexo directo entre Sudamérica y el mercado oceánico y asiático, específicamente Australia y Japón. Así, se evitaría el tradicional y costoso desvío del tráfico hacia el hemisferio norte, lo cual reduce la distancia recorrida por los datos y optimiza la eficiencia de la red.

El paso Cardenal Samoré une Villa La Angostura y Osorno.

El desafío financiero y regulatorio

Para que estas promesas de conectividad global se transformen en realidades tangibles, la industria tecnológica demanda dos condiciones sine qua non: un marco regulatorio moderno y una arquitectura financiera sólida. La inversión en infraestructura de telecomunicaciones es intensiva en capital y requiere plazos largos de amortización.

Pesado fue categórico al analizar este aspecto: "El financiamiento es la base esencial para realizar estos desarrollos. Dado que los recursos estatales están disminuidos, el capital privado será el principal motor de inversión para alcanzar el estándar Tier IV".

Ante el escenario de oportunidades que se abre, el rol del Estado no desaparece, sino que se reconfigura. La función del Enacom se vuelve crítica. Su tarea será fomentar la competencia y la interoperabilidad de las redes. El proyecto en Chubut contempla el despliegue de redes que deben ser supervisadas y habilitadas por el ente regulador. Solo así se podrá asegurar que la capacidad de cómputo y transmisión de estos centros de datos llegue a todo el país de manera equitativa y eficiente.

La física de los datos: Latencia y 5G

En el negocio de la inteligencia artificial, la velocidad de transmisión no es un lujo, es una necesidad física. La latencia, definida como el tiempo que tarda un dato en viajar y ser procesado, se ha convertido en el nuevo "patrón oro" de la economía digital. Las latencias altas degradan el rendimiento de los sistemas. En la inferencia de IA generativa, por ejemplo, los datos deben viajar del usuario al nodo de cómputo y volver a una velocidad imperceptible para el humano.

La centralización actual de la infraestructura genera lo que los expertos denominan un "impuesto de latencia". Este recargo se produce por la congestión de las redes y la distancia física que los datos deben recorrer. El proyecto patagónico busca eliminar esta ineficiencia.

Aquí es donde la tecnología 5G entra en juego como el socio indispensable de los centros de datos. Mientras la fibra óptica se encarga de transportar volúmenes masivos de datos a través del corredor bioceánico, el 5G habilita la conectividad de ultra baja latencia para el acceso final. Se estima que esta tecnología ofrece tiempos de respuesta de entre 1 y 10 milisegundos.

En el sector de las telecomunicaciones, el despliegue de 5G reducirá drásticamente el retraso en comparación con las redes 4G en los accesos de "última milla". Esto permitirá que industrias ubicadas en Chubut, Santa Cruz o incluso Buenos Aires utilicen la capacidad de procesamiento instalada en el sur para aplicaciones críticas. Entre los usos previstos se destacan la cirugía remota, el mantenimiento industrial mediante realidad aumentada o la Internet de las cosas (IOT, sigla en inglés) a gran escala.

El frío como recurso industrial

La elección de la Patagonia no responde únicamente a criterios de conectividad o geopolítica. Existe una razón de eficiencia termodinámica y financiera fundamental. Los servidores que procesan algoritmos de IA generan enormes cantidades de calor y requieren sistemas de refrigeración constantes.

Horacio Martínez, director general ejecutivo de Silica Networks, aportó una visión pragmática sobre el potencial de la región sur. "La inteligencia artificial nos obliga a repensar dónde ponemos los ‘fierros’. Ya no podemos concentrar todo en Buenos Aires si queremos eficiencia. El frío de la Patagonia no es solo un paisaje, es un recurso industrial que permite ahorrar millones (de dólares) en refrigeración, que es el mayor costo operativo" de un centro de datos.

El clima patagónico ofrece una ventaja competitiva natural: la posibilidad de utilizar el aire exterior para enfriar los equipos ("free cooling") durante gran parte del año. Esto reduce drásticamente el consumo energético y la huella de carbono de las instalaciones.

No obstante, Martínez advirtió que el clima por sí solo no basta. Es necesaria la infraestructura de red. "No buscamos solo un lugar frío; buscamos un lugar que sea un nodo. Los sitios óptimos en la Patagonia hoy son aquellos que nos permiten una salida rápida hacia el Pacífico y, al mismo tiempo, un amarre submarino hacia el Atlántico. Chubut está en una posición central para esa doble conectividad que exige la IA global", sostuvo.

Esta ruta permitiría que el tráfico de datos hacia Asia no tenga que "subir" hasta los Estados Unidos para cruzar el Pacífico. Al evitar ese trayecto, se reducen miles de kilómetros de recorrido y se optimizan los costos operativos de manera significativa.

Horacio Martínez en la apertura de un enlace de fibra óptica en Neuquén.

De la lana a los bits: El cambio de matriz productiva

Para los Gobiernos de la provincia patagónica y el nacional, el éxito de las gestiones con la CAF y los fondos privados significaría mucho más que una mejora tecnológica. Implicaría transformar la matriz productiva de una región históricamente asociada a la extracción de recursos naturales y la producción de materias primas básicas. Se pasaría de exportar lana e hidrocarburos a exportar bits.

El impacto económico de esta transformación es cuantificable. Durante la presentación del proyecto Stargate en octubre, Emiliano Kargieman, el director general ejecutivo de Sur Energy, ofreció una estimación sobre el volumen del negocio. Kargieman estimó que "una industria de data centers de IA en la Patagonia tiene un potencial de exportación de servicios de u$s1.000 millones anuales".

Esta cifra supone un ingreso de divisas genuino y constante. Además, el derrame económico incluye la creación de empleo altamente calificado. La operación de estos centros requiere especialistas en ciberseguridad, gestión de redes y mantenimiento de infraestructura crítica. También impulsa el sector energético, ya que existen acuerdos firmados para el suministro de energía renovable con proveedores locales como Genneia y Central Puerto 4.

El optimismo sobre el futuro digital de Argentina es compartido por los líderes de la industria. A pesar de los desafíos macroeconómicos, el sector privado observa un alineamiento de factores favorables. Ariel Graizer, titular de la Cámara Argentina de Internet (Cabase), resumió el sentimiento general del mercado ante estas iniciativas. Graizer sentenció: "No va a haber país que se quede afuera de esto. La Argentina, a pesar de todas las dificultades, está empezando a dar las condiciones para que estas inversiones se entierren aquí y no en los países vecinos".

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