Argentinos crean una Inteligencia Artificial que jubila la búsqueda de fallos judiciales
La escena se repite en muchos estudios jurídicos argentinos: un profesional del derecho, rodeado de expedientes, navega con frustración por portales web obsoletos, sistemas provinciales incompatibles y buscadores que devuelven cientos de resultados irrelevantes. La búsqueda de un antecedente judicial preciso, esa aguja en el pajar que podría definir la suerte de un litigio, se transforma en una tarea titánica, costosa y, muchas veces, infructuosa.
En este escenario de ineficiencia sistémica, Leonardo Limanski, un abogado que vivió en carne propia la "naturalización" de estas dificultades, decidió no aceptar el statu quo. Junto a Gastón Krasny, licenciado en computación, dio vida a JurisprudenciaARG.com, una herramienta que quiere transformar la práctica legal en la Argentina mediante el uso intensivo de inteligencia artificial (IA).
Datos claves sobre nueva plataforma de IA en derecho
- Volumen de procesamiento: La plataforma incorpora más de 700 sentencias nuevas por día.
- Ahorro de tiempo: Reduce procesos de investigación de 3 horas a tan solo 10 minutos.
- Cobertura: Federal, nacional y provincial (CABA, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, con expansión mensual).
Del hartazgo a la innovación
La génesis del proyecto no surgió de un laboratorio de Silicon Valley, sino de la trinchera de los tribunales argentinos. La fricción diaria con la falta de acceso a la información pública se convirtió en el motor del cambio.
"Como abogados advertimos que habíamos naturalizado las dificultades para encontrar jurisprudencia relevante. Convivíamos con ese problema a diario y dedicábamos muchas horas a la búsqueda, asumiendo que no tenía solución", explicó Limanski a iProfesional.
La dispersión de la información judicial en la Argentina, un país federal con autonomías provinciales marcadas, genera islas de datos desconectadas. Cada provincia posee su propio sistema, su propio formato y su propia lógica de publicación. Para un abogado, esto implica una barrera de entrada al conocimiento casi infranqueable sin recursos extraordinarios.
Limanski detalló el impacto de esta carencia en la toma de casos: "Observamos que muchos colegas desistían de tomar ciertos casos -incluso nosotros- por el tiempo que demandaba investigar sobre un tema y conocer precedentes similares".
La ingeniería detrás del fallo
El desafío técnico para unificar este universo fragmentado fue monumental. No bastaba con "scrapear" (rastrear) sitios web; era necesario entender la estructura profunda de la información judicial argentina. El equipo liderado por Krasny y Limanski debió realizar un relevamiento casi artesanal durante meses para comprender qué y cómo publica cada tribunal.
"El proceso siempre parte de la información que el propio Poder Judicial pone a disposición", aclaró Limanski sobre la fuente de los datos. La metodología se basa en la normalización: descargar los fallos, llevarlos a un formato común y extraer datos estructurados como carátula, expediente, fuero, tribunal, fecha, juez y partes.
Tecnología bajo el capó
- Recolección: Obtención de sentencias desde fuentes oficiales.
- Normalización: Estandarización de formatos diversos (PDF, Word, HTML).
- Procesamiento IA: Generación de resúmenes y palabras clave.
- Estructuración: Organización por metadatos para búsquedas precisas.
Una vez estandarizada la data, entra en juego la inteligencia artificial. La plataforma genera resúmenes automáticos y asigna palabras clave que facilitan el análisis. "La clave de nuestra plataforma radica en dos principios: primero, que toda la información proviene exclusivamente de fuentes oficiales (...) y segundo, que todo el material se procesa de manera estandarizada", subrayó el cofundador de esta compañía.
El sistema posee hoy la capacidad de procesar un volumen que haría inviable cualquier intento manual: más de 700 sentencias diarias se suman a una base de datos que ya supera los 450.000 documentos.
La ampliación del acceso al litigio
El impacto de JurisprudenciaARG trasciende la mera comodidad tecnológica; toca una fibra sensible de la economía legal: la competencia. Los grandes estudios jurídicos contaban históricamente con una ventaja asimétrica: ejércitos de pasantes y abogados junior dedicados exclusivamente a la investigación. El abogado independiente, o la pequeña firma, corría con desventaja.
Limanski fue contundente al respecto: "Lo que estamos haciendo es nivelar la cancha: antes, solo los grandes estudios podían tener equipos buscando fallos todo el día. Ahora, cualquier abogado con una suscripción accesible tiene el mismo poder de investigación".
Esta ampliación del acceso para la investigación permite que la calidad de la defensa no dependa del tamaño del estudio contratado, sino de la pericia del profesional para utilizar la información disponible. "Esto no solo fortalece la competencia entre profesionales, sino que también mejora el servicio de justicia en su conjunto", agregó Limanski.
Impacto en el negocio legal
- Rentabilidad: Al reducir el tiempo de investigación, el profesional libera horas para captar más clientes o mejorar la estrategia.
- Competitividad: Iguala las capacidades de investigación entre estudios "boutique" y grandes firmas corporativas.
- Calidad: El acceso a precedentes mejora la fundamentación de los escritos judiciales.
El retorno de la inversión: tiempo es dinero
En términos de rentabilidad para el profesional, la ecuación es simple. Limanski lo ilustró así: "Para cualquier abogado/a que sabe investigar y utilizar los portales oficiales, encontrar jurisprudencia relevante sobre un tema le puede tomar hasta 3 horas aproximadamente (...) Logramos reducir ese tiempo a tan solo 10 minutos".
Ese tiempo recuperado se traduce en una mejora directa de la calidad de vida y los ingresos del letrado. "Esas horas puede dedicarlas a atender más clientes, a pensar mejor la estrategia del caso, o simplemente a tener mayor tiempo de disfrute", comentó.
El sistema también ataca el problema del "falso positivo" en las búsquedas. A diferencia de los buscadores genéricos, la inteligencia artificial de JurisprudenciaARG permite filtrar por tribunal, fecha y tema específico (por ejemplo, como "amparo de salud" o "droga oncológica"), lo que entrega al usuario un resumen preciso de cómo se resolvió el caso, sin la necesidad de leer fojas irrelevantes.
Más allá de la búsqueda: predicción y asistencia
La evolución de la plataforma apunta a integrar herramientas que asistan en el ciclo de vida completo del litigio. Una de las funcionalidades más destacas es "AlertaJuicios". Esta herramienta permite a empresas y personas detectar la existencia de una demanda en su contra antes de recibir la notificación oficial (cédula). "AlertaJuicios automatiza ese proceso y les permite a profesionales -pero también a las pymes- enterarse de la existencia de una demanda judicial en su contra", explicó Limanski.
El valor estratégico de esta anticipación es alto. En juicios de ejecuciones fiscales de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), por ejemplo, el conocimiento temprano permite evitar embargos o negociar acuerdos antes de que el conflicto escale. "Con AlertaJuicios se enteran varios meses antes de la notificación", aseguró el abogado emprendedor.
Además, la plataforma avanza sobre el terreno de la IA generativa. No se limita a buscar, sino que ayuda a redactar. A diferencia de herramientas como ChatGPT que pueden alucinar datos, esta función utiliza la base de datos verificada de la plataforma para sugerir argumentos y estructuras de escritos.
El rol del abogado en la era de la IA
Ante el temor recurrente de que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) desplacen al humano, la visión de los fundadores es clara: la IA es un copiloto, no el capitán. "La IA es una herramienta poderosísima cuando se usa bien, pero es exactamente eso: una herramienta. El abogado sigue siendo -y debe seguir siendo- el que piensa, decide y se hace responsable", dijo Limanski.
La transformación radica en el tipo de trabajo que realiza el profesional. La tarea repetitiva y mecánica de contrastar testimonios o buscar fallos se delega en la máquina; el análisis crítico y la creatividad estratégica permanecen en el dominio humano.
"Nuestra filosofía en JurisprudenciaARG es que la tecnología debe potenciar al profesional, nunca reemplazarlo. Por eso todo lo que construimos está pensado para asistir, no para decidir", explicó el abogado.
Visión a futuro
- Expansión federal: Incorporación de una nueva provincia por mes hasta cubrir todo el mapa judicial argentino.
- Formación: Consolidación como plataforma educativa con cursos sobre práctica profesional y "legaltech".
- El modelo "Mike Ross": Aspiran a ser el asistente jurídico ideal, como el personaje de la serie Suits, que trabaja codo a codo con el estratega.
El horizonte de JurisprudenciaARG es ambicioso. Con acuerdos institucionales en marcha con diversos colegios de abogados, la meta es la cobertura total del territorio nacional. "En los próximos meses incorporaremos como mínimo una provincia por mes hasta completar la totalidad", prometió Limanski.
Pero la visión va más allá del software. La empresa detectó una vacancia en la formación práctica de los abogados. El lanzamiento de cursos gratuitos sobre búsqueda de jurisprudencia y uso de IA reveló una demanda latente. "Nuestro objetivo es consolidar a JurisprudenciaARG como un espacio integral de consulta y formación continua", concluyó el cofundador de este desarrollo de "Legaltech".