OPERACIÓN EXITOSA

Artemis II regresó a la Tierra: tras hacer historia, la nave amerizó en el Océano Pacífico

La nave Orion regresó a la Tierra luego de una misión de diez días, en la que viajó al lado oculto de la Luna por primera vez en la historia
Por iProfesional
TECNOLOGÍA - 10 de Abril, 2026

La nave Orion ya está de regreso en la Tierra. Luego de hacer historia, este viernes concluyó al misión Artemis II, en la que una nave tripulada voló por el lado oculto de la Luna por primera vez en la historia. 

Los astronautas Victor Glover, piloto de la misión Artemis II, Christina Koch, Reid Wiseman y Jeremy Hansen, se convirtieron en los humanos que más lejos llegaron en el espacio.

El reingreso atmosférico combinó tensión técnica y esfuerzo psicológico extremo. Los cuatro astronautas tuvieron un entrenamiento intensivo y la coordinación milimétrica con equipos de rescate. La nave Orión atravesó la atmósfera a más de 40.000 km/h y resistió temperaturas superiores a los 2.700°C. Además, pasaron unos seis minutos sin contacto con la Tierra.

De hecho, Glover describió el reingreso como "montar una bola de fuego a través de la atmósfera".

Luego de amerizar, la NASA confirmó que el vehículo espacial se encontraba en buenas condiciones con sus cinco globos naranjas inflados que le dan estabilidad a la nave en medio del oleaje del océano Pacífico.

El mensaje de la NASA sobre el amerizaje del Artemis II

La nave quedó durante varios minutos flotando en el mar, mientras aguardaba por la llegada del equipo de rescate.

"¡Bienvenidos a casa, Reid, Victor, Christina y Jeremy! Los astronautas de Artemis II han amerizado a las 8:07 pm ET, poniendo fin a su histórica misión de 10 días alrededor de la Luna", escribió la cuenta oficial de la NASA, confirmando que los astronautas llegaron en buen estado de salud

Los días previos al regreso: entrenamientos y pruebas finales

Antes de iniciar el descenso, Glover y sus compañeros dedicaron jornadas completas a la preparación. Ensayaron procedimientos de emergencia y se sometieron a rigurosas pruebas de equipamiento. Cada detalle cuenta cuando la vida depende de un sistema de paracaídas y un escudo térmico sin margen de error.

El astronauta describió el reingreso como "montar una bola de fuego a través de la atmósfera". La metáfora ilustra la intensidad de lo que sucedió cuando la nave comenzó su caída desde más de 120.000 metros de altura. Según Glover, los instantes previos a la secuencia de reentrada son los más esperados y exigentes para cualquier miembro de una tripulación espacial.

Los preparativos incluyeron una maniobra de corrección de trayectoria mediante un breve encendido de motores. Esto permitió ajustar el ángulo preciso de entrada atmosférica. Rick Henfling, director de reingreso, lideró las pruebas de trajes especiales que estabilizan la presión arterial y la circulación sanguínea tras semanas en microgravedad.

El día previo a la reentrada, la tripulación maniobra manualmente la nave. Posicionan la Tierra en una de las ventanas de la cabina y orientan el módulo hacia el Sol para maximizar la generación eléctrica. Con estos ajustes, revisan minuciosamente cada etapa del protocolo. El objetivo es ordenar cada paso del descenso, reducir margen de error y asegurar que los sistemas críticos respondan cuando ya no haya vuelta atrás.

Récord de distancia y descubrimientos lunares: la misión Artemis en cifras

La tripulación de la misión Artemis II marcó un nuevo capítulo en la exploración espacial al capturar una impactante serie de fotografías durante su sobrevuelo por la cara oculta de la Luna.

Entre los registros destaca una "puesta de Tierra" obtenida el lunes 6 de abril, una imagen que evoca a la histórica fotografía "Earthrise" (Amanecer de la Tierra) tomada hace 58 años por el astronauta Bill Anders durante la misión Apolo 8.

La nave Orión alcanzó una distancia máxima de 252.756 millas (unos 406.770 kilómetros) respecto de nuestro planeta, estableciendo un nuevo récord de alejamiento para una misión tripulada.

En su fase de mayor proximidad al satélite natural, los astronautas se situaron a tan solo 4.070 millas de la superficie lunar, lo que permitió obtener detalles de alta precisión de la geografía del lado oscuro.

Una de las imágenes más impactantes de Artemis II

La imagen principal, registrada a través de las ventanillas de la cápsula, muestra a una Tierra de azul tenue y nubes brillantes ocultándose tras el horizonte lunar craterizado. 

En el primer plano de la fotografía se aprecia con nitidez el cráter Ohm, una formación compleja que exhibe bordes escalonados y picos centrales, originados por el impacto y la posterior solidificación del material lunar licuado.

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