El negocio de la telefonía móvil apunta a la monetización individual de cada dispositivo conectado
Las empresas de telecomunicaciones enfrentan a nivel mundial un desafío financiero de magnitud considerable, y la Argentina no queda al margen de esa realidad. La cantidad de terminales con acceso a redes de telefonía móvil crece a un ritmo sin precedentes. Relojes inteligentes, accesorios de uso corporal cotidiano y automóviles con Internet integrado de fábrica se suman a tecnologías de reciente aparición comercial.
Entre estas novedades se cuentan el despliegue de redes de quinta generación (5G), las conexiones satelitales directas al teléfono móvil y las técnicas de segmentación del núcleo de red para aplicaciones industriales. Ante este panorama, los proveedores de conectividad soportan una presión cada vez más intensa para obtener un retorno económico sobre las inversiones en infraestructura física realizadas en los últimos años. La búsqueda incesante de nuevas fuentes comerciales de ingresos resulta vital para asegurar la supervivencia de las compañías en el corto y mediano plazo.
En un entorno macroeconómico tan complejo y volátil como el local, surge una urgencia financiera ineludible para todos los actores de la industria. Las grandes compañías necesitan con apremio encontrar vías tecnológicas concretas para generar beneficios económicos incrementales en forma inmediata. Las operadoras de red tienen ante sí el imperativo de diseñar modelos comerciales efectivos, capaces de suprimir la dependencia exclusiva de los aumentos sistemáticos de precio sobre las cuotas mensuales de los planes de datos residenciales.
Las tarifas mensuales tienen topes tácitos atados a la capacidad adquisitiva real del usuario final. Por esa razón, la innovación técnica del servicio a través de nuevos soportes lógicos informáticos aparece como la salida más sensata para mejorar la rentabilidad general de la industria celular a gran escala. Es precisamente en ese punto neurálgico del negocio de transmisión de paquetes de datos donde cobran relevancia los llamados servidores de derechos para líneas y números.
Qué es un Entitlement Server y por qué cambia las reglas del negocio
Entitlement Server (ES) es un componente de software que actúa en la práctica diaria como la autoridad máxima de las políticas de uso de la red y se ocupa de forma remota del aprovisionamiento autónomo y detallado de cada usuario abonado.
Estos servidores, denominados Entitlement Servers, operan conceptualmente como un potente motor informático ubicado a mitad de camino entre el sistema operativo de cada teléfono móvil y la red central de la operadora. De ese modo, el servidor centralizado se posiciona como una puerta segura de acceso hacia múltiples vías novedosas de generación de ingresos.
Su implementación a escala nacional permite a las empresas telefónicas administrar el extenso parque local de millones de dispositivos activos, con la capacidad de convertir ese volumen disperso de aparatos en una fuente continua de ingresos nuevos, originados desde una matriz de accesos comerciales tarifados mes a mes. Eso habilita la presentación ante los usuarios de modelos de negocio que hasta hace muy poco resultaban inéditos, debido a las limitaciones impuestas históricamente a los fabricantes de terminales.
Tim Hatt, jefe de Investigación y Consultoría de GSMA Intelligence, afirmó que existe una ventana temporal de oportunidad de negocio de alcance global para avanzar en esa dirección comercial. El impacto financiero del despliegue a gran escala de esta tecnología de servidores resulta medible y altamente proyectable. Según se desprende de reportes de GSMA Intelligence, la implementación completa de un servidor con estas características genera una serie prolongada de mejoras medibles.
Esas mejoras comerciales, calculadas en distintas regiones del mundo, oscilan entre el 15% y el 30% de incremento del ingreso promedio por usuario abonado. Este software, integrado en profundidad a la red, funciona como un motor para originar ganancias directas provenientes de servicios adicionales, y también actúa como una herramienta eficaz de retención de clientes, con capacidad para reducir el índice general de bajas.
Ventas adicionales automáticas, 5G al instante y satélites bajo demanda
El sistema incentiva a los usuarios de los niveles de servicio más básicos para que actualicen de manera voluntaria sus planes iniciales hacia categorías superiores de consumo y velocidad de descarga. La plataforma central facilita la concreción de una alta cantidad de ventas adicionales en un tiempo casi instantáneo para el consumidor, en relación al catálogo de funciones disponibles.
Permite ofrecer de forma inmediata acceso automatizado a redes de quinta generación habilitadas por la antena del barrio, además de despachar pases de uso temporales para habilitar conexiones de tipo satelital. También provee acceso a la interconectividad destinada a los equipos complementarios de cada cliente como relojes inteligentes de pulsera y tabletas informáticas, vinculados a través de un esquema robusto al control de pautas de conexión en tiempo real del sistema integrado a la plataforma de derechos.
Los analistas de GSMA Intelligence detallan además otras proyecciones de alto interés comercial para los tomadores de decisión. La consultora estima que los distintos operadores pueden elevar sus ingresos netos totales entre un 20% y un 25% mediante la venta de servicios comunicacionales exclusivos y atractivos. En paralelo, los proveedores logran acceder a ahorros financieros internos para disminuir gastos derivados de las tareas cotidianas que atentan contra la preservación del capital.
Las estimaciones apuntan a reducciones de entre el 15% y el 20% en los gastos vinculados al aprovisionamiento informático de los servicios de comunicaciones. A esas cifras de mejora se suman además recortes de hasta un 40% en los costos operativos recurrentes del mantenimiento masivo de las redes.
Brasil ya lo hizo: los casos que la Argentina tiene a la vista
Todos esos datos se expusieron en detalle en un seminario virtual especializado orientado al mercado celular. Existen en la región experiencias comerciales que ilustran la envergadura de las oportunidades operativas cercanas a las fronteras de la Argentina. La evidencia proveniente de Brasil resulta un espejo aplicable a la complejidad del panorama comercial actual para cualquier operadora local.
Una gran empresa brasileña del sector corporativo con alcance a más de ochenta millones de suscriptores implementó la base tecnológica de control de la compañía Motive tras un reciente lanzamiento, y registró ingresos desde el mismo momento en que activó la tecnología en sus redes. Esa compañía se convirtió en el primer operador de la región en lanzar la transferencia veloz de perfiles celulares digitales en teléfonos con la plataforma iOS de Apple, y alcanzó un crecimiento interanual del 63% en el volumen total de descargas de perfiles virtuales.
En paralelo, otra gran operadora brasileña dependiente de Telefónica se posicionó como pionera al lanzar la autenticación silenciosa basada en el chip, con la participación directa de Google como su primer gran cliente corporativo a escala. Ambos casos probados en territorio fronterizo adquieren relevancia para la industria argentina de conectividad porque las dos casas matrices de esas empresas tienen operaciones masivas en todo el territorio nacional.
Para el mercado argentino, donde la renovación de terminales suele mostrar demoras notorias por las históricas barreras a las importaciones aduaneras y los elevados costos del hardware, el riesgo de rezagarse frente a la modernización de los servidores representa una amenaza sustancial. Las firmas del sector corren el peligro de perder ingresos incrementales, de ver escalar sus costos operativos diarios y de quedar relegadas en la carrera por la innovación de servicios.
El operador recupera el control frente a Apple y Google
Históricamente, los actores de las telecomunicaciones alertan a los inversores sobre el peligro de ceder el control integral de la experiencia del usuario final a los fabricantes mundiales de software, como Apple o Google. El Entitlement Server devuelve el protagonismo central al operador local y le permite volver a administrar y monetizar todas las funciones nativas en los dispositivos, sin quedar reducido al rol de simple proveedor de transporte de datos sin posibilidad de añadir valor a sus precios.
El servidor reinstala a la empresa local como la entidad a cargo de la ejecución de políticas y desplaza el control remoto del dispositivo desde las configuraciones predeterminadas del sistema operativo hacia una lógica comercial concebida por la propia corporación proveedora de acceso a Internet.
Cuando un teléfono móvil solicita una capacidad novedosa en la red, como habilitar un respaldo satelital en zonas inhóspitas o desbloquear el acceso a una banda de 5G, esa solicitud pasa obligatoriamente por un filtro en la capa de autorización del operador local antes de que la infraestructura del fabricante original pueda concretarla.
El ES como cimiento para servicios y experiencias más ricas
Jeevithan Muttu, vicepresidente senior y gerente general de la sección de gestión de dispositivos de Motive, expuso ante iProfesional la importancia fundamental del cambio en el esquema de control remoto de las líneas tarifadas. El vocero aseveró sobre el futuro próximo del mercado mundial.
"Nos encontramos en el punto en que podemos hablar de redes impulsadas por el Entitlement Server. El ES es el cimiento para servicios y experiencias más ricas, y también el ancla para prevenir fraudes como el fraude de SIM, aprovisionamientos falsos y otros malos usos de la identidad. También es la llave para abrir nuevos ingresos y casos de uso basados en identidad, como servicios empresariales y conectividad avanzada", afirmó Muttu.
Muttu precisó las recomendaciones para las empresas ante el cambio: "El Entitlement Server es un producto impulsado por estándares. Es agnóstico respecto al núcleo de la red, por lo que puede integrarse con cualquier proveedor. Al momento de seleccionar un ES, es recomendable considerar la confianza en el proveedor y su hoja de ruta, la flexibilidad y tiempo de llegada al mercado, y la escalabilidad y el desempeño."