Cómo la IA empuja a los centros de datos argentinos a ampliar su capacidad
Puntos importantes
La inteligencia artificial (IA) ya no es una promesa a futuro para los centros de datos en la Argentina. Las cargas de trabajo vinculadas a modelos de lenguaje, entrenamiento de algoritmos e inferencia a gran escala exigen niveles de energía y refrigeración muy superiores a los del procesamiento corporativo convencional. Esa presión técnica lleva a los operadores locales a reconvertir instalaciones, diseñar módulos de alta densidad y cerrar alianzas con proveedores especializados en cómputo acelerado.
elecom y Claro multiplican sus «apuestas en Inteligencia Artificial» y centros de datos
El mercado local registra movimientos en distintos eslabones de la cadena. Empresas como SkyOnline ya comercializan capacidad de procesamiento gráfico bajo demanda para el segmento corporativo. Claro sumó infraestructura modular con proyección escalable junto a integradores especializados, y operadores de conectividad y colocación avanzan en remodelaciones de sus sitios centrales para albergar plataformas de cómputo avanzado.
Cuánto dinero moverán los centros de datos en Argentina hasta 2031
Las proyecciones de mercado reflejan este punto de inflexión. Según estimaciones de la consultora Arizton, la inversión en centros de datos en el país, que abarca equipamiento informático, sistemas de potencia eléctrica, climatización de precisión y obra civil, pasará de U$S334 millones en 2025 a U$S825 millones hacia 2031. El informe proyecta la incorporación de unos 77 MW de potencia para tecnologías de la información (TI) neta entre 2026 y 2031, con un mercado de servicios de colocación que generaría ingresos anuales por U$S180 millones al cierre de ese período.
Pese a estas perspectivas, la infraestructura en operación todavía tiene dimensiones acotadas. Un relevamiento de la Cámara Argentina de Internet (Cabase) identificó 13 centros de datos comerciales con potencias superiores a 1 MW, que totalizan unos 32 MW de capacidad instalada: 23 MW concentrados en la Capital Federal y 9 MW en territorio bonaerense. Sobre ese parque instalado descansa hoy la provisión de servicios de alojamiento, nube híbrida, tránsito IP corporativo y puntos de interconexión de tráfico.
Qué son las "neoclouds" y por qué ganan terreno en el país
El núcleo tecnológico del procesamiento para inteligencia artificial, que a través del Súper RIGI puede transformar al país , reside en las GPU (unidades de procesamiento gráfico). Frente a los altos costos de adquisición y la rápida obsolescencia de este hardware, el modelo de contratación corporativa se diversifica: las empresas pueden comprar sus propios racks especializados o contratar capacidad computacional como servicio, pagando solo por el tiempo de uso. En esta segunda modalidad ganan terreno las denominadas neoclouds, compañías dedicadas a la provisión de cómputo acelerado en la nube.
Esta tendencia abre una oportunidad directa para los centros de datos locales. Hernán Winnicki, responsable comercial del negocio de centros de datos de Cirion en Argentina, explicó a iProfesional la lógica detrás de esta dinámica comercial: "Hay un punto intermedio entre que una compañía despliegue su infraestructura y su inteligencia artificial sobre equipamiento que adquiere y que después va a un data center, que es el alquilar la placa de inteligencia artificial por horas o por un tiempo de uso".
Según detalló, "hay empresas que generan un plan de negocios para hacer ellos la inversión y que con lo que rentabilizan a partir de alquilar esa infraestructura para brindar GPU como servicio, les monetiza y acelera la incorporación de IA".
Bajo ese esquema, el operador asume el soporte de las instalaciones de base. "El rol nuestro es proveer la infraestructura tanto de energía, de refrigeración y de cross conexiones que tiene el data center para que esos jugadores se establezcan y desde nuestro data center ofrezcan sus servicios en el mercado B2B de Argentina", puntualizó Winnicki.
En paralelo, existen implementaciones comerciales operativas de origen local. SkyOnline comercializa servicios de GPU bajo la modalidad de como servicio, sobre servidores HPE ProLiant y procesadores Nvidia, orientados al desarrollo y ejecución de algoritmos empresariales. Esta oferta permite a las organizaciones realizar pruebas de concepto y escalar despliegues de automatización sin asumir el desembolso inicial que demanda la compra de equipamiento propio.
Las proyecciones de consultoras como Grand View Research confirman la aceleración de este segmento: el mercado argentino de GPU como servicio generó U$S31,9 millones en 2025, ascendería a U$S36,9 millones en 2026 y alcanzaría los U$S92,6 millones hacia 2033.
Por qué algunas empresas prefieren un centro de datos privado antes que la nube pública
La adopción de estas arquitecturas también depende de las políticas de gobernanza de la información. Winnicki observó que aquellos clientes corporativos que comienzan a sumar IA a sus operaciones "no siempre ven a la nube pública como el lugar para desplegarlo, ya sea por un tema de seguridad de los datos o por un tema de confidencialidad de la información".
Esa decisión traslada la demanda hacia instalaciones dedicadas: "El consumo de energía y la necesidad de refrigeración que tienen esos equipos que a su vez tienen las placas de GPU necesarias para procesar la inteligencia artificial, requieren un lugar específico que el on-premise del cliente muchas veces no lo llega a resolver: el data center de las empresas argentinas que todavía tienen alguno por ahí no tiene hoy las condiciones ni de energía ni de refrigeración necesarias para desplegar la IA", dijo Winnicki.
Qué ampliaciones de centros de datos ya están en marcha en Buenos Aires
El cambio más disruptivo a nivel de ingeniería se da en la concentración de potencia por unidad de espacio físico. En los centros de datos urbanos, los pedidos de gabinetes de alta densidad modificaron los parámetros constructivos tradicionales.
"Hoy tenemos proyectos de 20 kVA por rack, cosa que si vos lo mirabas hace unos años, lo estándar era 4 kVA, lo que te pedía un banco o un cliente corporativo como densidad energética; era cinco veces menos que lo que te pide hoy un jugador de neocloud, un hiperescalador o cualquier proveedor de actualizaciones de hardware", graficó Winnicki.
Esa brecha técnica exige inversiones intensivas para remodelar salas. Cirion avanza en la ejecución de la obra anunciada en agosto de 2025 para su centro BUE1, en el barrio porteño de Chacarita, orientada a sumar más de 2 MW de capacidad y cerca de 160 racks.
"Estamos justamente en pleno proceso de implementación de ese crecimiento que implica dos alas nuevas; lo que antes era oficina son más metros que se disponibilizan para brindar servicios de data center y cada vez más con este foco en la alta densidad", confirmó el directivo, quien señaló que parte de esa capacidad técnica ya cuenta con contratos comerciales cerrados de forma previa a su habilitación.
La inversión en modernización de espacios no es un fenómeno aislado de un solo operador. Claro Argentina concretó la puesta en marcha de un centro de procesamiento de datos desarrollado junto al integrador de infraestructura Fibratel. La instalación cuenta con 650 kW de potencia informática dedicados a sistemas de TI (0,65 MW) y una capacidad inicial para 90 racks en una superficie construida de 736 metros cuadrados, con un diseño pensado para escalar por etapas según lo requiera el mercado corporativo y de telecomunicaciones.
El perfil de contratación local también moldea las características de estas obras. El informe sectorial de Arizton subraya que los proveedores en la Argentina estructuran su oferta sobre todo en esquemas de colocación minorista o híbrido. La ausencia de compradores hiperescalables locales que arrienden instalaciones completas de decenas de megavatios obliga a diseñar edificios técnicos fragmentables, donde la infraestructura eléctrica y de refrigeración pueda crecer de forma modular y ajustada al flujo de caja de los contratos vigentes.
Cuáles son los grandes proyectos de centros de datos anunciados en la Argentina
La magnitud de los anuncios se refleja en un relevamiento publicado en septiembre por Industrial Info Resources. La consultora monitorea 15 proyectos de centros de datos en la Argentina, con inversiones potenciales por U$S46.400 millones. Doce de esas iniciativas informaron capacidades que, sumadas, alcanzan los 3.533 MW. Sin embargo, casi toda la cartera está concentrada en dos desarrollos: Stargate y Atlas GigaHub reúnen alrededor del 99% de la inversión relevada y 3.500 MW. Las cifras corresponden a proyectos anunciados o en evaluación, no a desembolsos ni capacidad en construcción.
En esa categoría de mega escala se inscribe la carta de intención suscripta en octubre de 2025 entre OpenAI y Sur Energy para explorar un desarrollo de hasta 500 MW de potencia en la Patagonia, con una estimación de inversión máxima de U$S25.000 millones. Según los lineamientos del preacuerdo, la empresa local asumiría la provisión de infraestructura básica y abastecimiento energético, y coordinaría la articulación de un consorcio junto a un operador de nube de escala internacional.
En la misma línea, Pampa Energía analiza la factibilidad de radicar un campus de procesamiento junto a su central térmica de Loma de la Lata, en la provincia de Neuquén. Según informó Rubén Turienzo, director comercial de electricidad de la compañía, el proyecto prevé una demanda que podría alcanzar los 500 MW. Una iniciativa de esas características requeriría, además del suministro energético en boca de pozo, el tendido de enlaces de conectividad robustos y redundantes hacia los principales nodos de tránsito del país.
Por qué los grandes proyectos de centros de datos en la Argentina todavía no arrancan
Ariel Graizer, presidente de Cabase, trazó una línea divisoria entre la operación actual del mercado y estos anuncios de gran envergadura. Consultado por iProfesional, advirtió respecto al estado de situación: "Hasta ahora fueron anuncios nada más y todavía nadie puso un peso". Respecto a los plazos que demandan estas iniciativas, sostuvo: "Esas grandes inversiones son procesos muy largos, hay que ver cómo llevan los tiempos".
En materia de infraestructura de telecomunicaciones, Graizer descartó que el país enfrente un déficit en sus redes troncales de transporte de datos. "La conectividad no es un problema, hay suficiente fibra; la Patagonia es muy grande y está vacía, entonces depende de dónde elijan ubicar el centro habrá que construir las últimas millas".
Para instalaciones de esa magnitud, el presidente de Cabase remarcó las condiciones técnicas excluyentes que debe contemplar un inversor: "Para un data center se necesitan tres fibras independientes por tres caminos distintos; ese es el requisito". Y aclaró que esas obras forman parte del desembolso del promotor del proyecto: "En principio, los desarrolladores de data center son los que tienen que realizar la inversión".
Cuál es el principal obstáculo para construir centros de datos en Argentina
El diagnóstico de la cámara sectorial ubica el principal cuello de botella en la última milla eléctrica y en la articulación política. "La generación de energía ya no es un problema; hoy hay energía suficiente, hay más generación de la que necesitamos realmente. El problema es la distribución de energía", explicó Graizer.
"Se requieren tendidos, instalar una subestación y un transformador de alta tensión; además de realizar la inversión de todo lo relacionado a la última milla de distribución eléctrica. Eso es lo que hay que construir y lo tiene que resolver el que decida comprar el terreno y hacerlo", concluyó.
En este escenario de transición, los operadores de telecomunicaciones y centros de datos en el país definen sus prioridades. Mientras el negocio urbano inmediato se consolida en la reconversión de salas, mayores densidades energéticas por rack y la oferta de cómputo acelerado como servicio, la concreción de los grandes campus patagónicos sigue supeditada a definiciones de inversión efectiva, disponibilidad de redes de alta tensión y tendidos dedicados que aún no salieron de la etapa de anteproyecto.