Son argentinos y transforman las baterías de litio en insumos para el campo

Investigadores argentinas logran reciclar desechos de baterías eléctricas y obtener insumos sostenibles para el sector agrícola y la industria
Los científicos Ricardo Negri e Ignacio Argento en su espacio de trabajo rodeados de distintos elementos que utilizan para reciclar baterías

Puntos importantes

Checkbox Checked Baterías de litio en desuso: problema ambiental y económico por sus metales.
Checkbox Checked Argentina crea "Litio Circular": residuos a nutrientes agrícolas.
Checkbox Checked Biopolímeros encapsulan. Bio-insumos valiosos, interés global.

Las baterías de litio de los equipos electrónicos y autos eléctricos en desuso comienzan a ser un problema no solo ambiental sino económico. Al estar compuestas de metales potencialmente contaminantes y costosos de extraer, su desecho incontrolado genera un impacto en los ecosistemas y representa una pérdida de recursos valiosos. Frente a esta encrucijada, científicos argentinos presentaron una solución disruptiva: convertir residuos electrónicos peligrosos en un insumo clave para la producción agrícola.

Esta es la génesis del proyecto: "Litio Circular. Recuperación de litio y otros metales de alta demanda provenientes de baterías gastadas, empleando materiales provenientes de la biomasa", cuyo objetivo es rescatar los minerales presentes en las baterías de litio, para devolverlos al suelo en forma de nutrientes.

Por este desarrollo, el investigador principal del Conicet Ricardo Negri obtuvo el premio a la Innovación Franco Argentina 2026. La distinción, que es impulsada desde hace diez años por la Embajada de Francia, el CONICET, el Institut français d'Argentine (IFA) y la empresa Total Energies, consiste en la suma de 12.000 euros y un viaje a Francia para visitar centros de investigación y empresas.

Origen del proyecto de "Litio Circular"

La iniciativa comenzó a gestarse en 2023, cuando el CONICET otorgó una beca de doctorado para que el licenciado en Química Ignacio Argento iniciara su tesis -supervisada por Negri- sobre la recuperación de litio a partir de baterías agotadas.

Ambos trabajan en Instituto de Química, Física de Materiales, Medio Ambiente y Energía (INQUIMAE), que funciona en la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, y se basaron en investigaciones previas realizadas para la industria petrolera y farmacéutica, en las que lograron aislar distintos componentes usando biopolímeros de origen vegetal.

Dos mujeres y dos hombres recibiendo de manera conjunta un diploma y una pantalla a un costado
Por su desarrollo, el investigador principal del Conicet Ricardo Negri obtuvo el premio a la Innovación Franco Argentina 2026

"Para llegar a la investigación aplicada es indispensable hacer investigación básica; conocer a fondo las propiedades del litio, el hierro, el cobalto y el níquel presentes en las baterías; cuáles son sus concentraciones y cómo extraerlos con alta pureza para darles una segunda vida útil", comentó Negri a iProfesional.

Las primeras pruebas se enfocaron en baterías de dispositivos electrónicos y computadoras portátiles, ya que son las más comunes y abundantes. Y el próximo paso es separar los distintos metales y componentes de las baterías de autos eléctricos, que tienen un volumen y peso mucho mayor (la batería de un auto eléctrico puede pesar hasta 300 kg). Esto ya se ha logrado a escala piloto.

El proceso innovador que usa cáscaras de cítricos para encapsular metales

El desarrollo aborda el reciclaje desde un enfoque de economía circular. Primero se separan las baterías por módulos, aislándolas eléctricamente para evitar explosiones y accidentes.

  • Aquellas baterías que tienen una baja carga pero aún funcionan, pueden tener una segunda vida impulsando bicicletas, monopatines y sillas de ruedas eléctricas
  • Las baterías que no pueden reutilizarse se desarman para extraer los metales mediante un proceso químico, generando un líquido (lixiviado) con múltiples componentes disueltos que deben ser separados de forma selectiva

En lugar de emplear insumos sintéticos para aislar y encapsular los distintos minerales y componentes, los científicos del INQUIMAE utilizan polímeros biodegradables derivados de desechos biológicos, como cáscaras de cítricos y caparazones de langostinos. A través de estos biopolímeros combinados con aditivos específicos, capturan selectivamente el litio, el cobalto y el níquel para "envolverlos" en diminutas esferas del tamaño de una lenteja.

Autos eléctricos de diversos colores enchufados y cargando sus baterías
La gestión de baterías agotadas es una problemática global que crece con la movilidad eléctrica

De este modo, los minerales, que mezclados y en gran volumen resultan contaminantes, si son aislados en dosis pequeñas, se convierten en nutrientes para las plantas y el suelo.

Esta presentación en biocápsulas resuelve el peligro de dispersión: "Si los minerales se pulverizaran directamente sobre el campo, podrían resultar tóxicos. En cambio, las cápsulas de biopolímeros permiten dosificar y liberar los micronutrientes de manera lenta, precisa y controlada en el suelo, aportando valor agregado y nutrición vegetal sin riesgos de contaminación", asegura Negri.

Por qué Toyota busca licenciar la tecnología de reciclaje de litio

La gestión de baterías agotadas es una problemática global que crece con la movilidad eléctrica. En 2025 se patentaron en el mundo más de 20 millones de autos eléctricos e híbridos enchufables, lo que representó aproximadamente el 25% del mercado total de vehículos nuevos.

Esto generará, en la próxima década, toneladas de residuos peligrosos a medida que las baterías sean desechadas.

Argentina no es ajena a este fenómeno: mientras en 2017 circulaban apenas 100 vehículos eléctricos e híbridos, la cifra ya supera los 60.000 patentamientos, siendo el BYD Dolphin Mini más vendido del país.

Montaña de baterías en desuso
Las baterías de litio de los equipos electrónicos y autos eléctricos en desuso son un problema no solo ambiental sino también económico

El descarte y la disposición final de las baterías está sujeto a normativas cada vez más estrictas, como las regulaciones europeas que exigen un "pasaporte digital" y trazabilidad completa de los materiales.

Ante estas exigencias, las industrias automotriz y tecnológica buscan alternativas sustentables. Por este motivo, a través de las oficinas de vinculación tecnológica del CONICET y la UBA, Negri y su equipo ya están negociando con automotrices como Toyota para el reciclado de baterías, y con la multinacional de polímeros Ampacet.

El modelo de negocio no solo apunta a prestar servicios de asesoramiento y licenciar la tecnología a gran escala, sino a transformar un residuo peligroso e inflamable en un bioinsumo agronómico de alto valor comercial.

"El proceso desde el desarme de las baterías hasta el encapsulado de sus componentes está puesto a punto en escala piloto y listo para ser escalado. Nos faltaría, para la etapa final, que es la aplicación de las microcápsulas de nutrientes al suelo, desarrollar una máquina que pueda hacerlo con precisión", dice Negri.

Argentina tiene una gran tradición en el desarrollo de maquinaria agrícola innovadora, por lo que el científico confía en que el proyecto encontrará pronto un nuevo socio.

Por lo pronto, Negri viajará a Francia como parte del premio que le fuera otorgado por ese país, a reunirse con empresas y laboratorios galos para buscar financiación y asociaciones estratégicas, en vista de un negocio que será global.